Lord Andrew Mabry, el segundo
hijo del duque de Greystone, no desea casarse. Como «repuesto», no tiene la
obligación de darle un heredero y disfruta pasando sus días y noches jugando.
Pero cada vez con más frecuencia, siente ganas de jugar con Gina Hammersley, la
heredera estadounidense. Tras el escandaloso matrimonio de su hermana mayor con
un marqués, Gina se convierte de repente en la niña mimada de Londres, con muchos
pretendientes que la visitan, le envían flores y llenan su tarjeta de baile.
Por desgracia, a quien más desea ella es justo a Lord Andrew Mabry quien no
quiere ser cazado en matrimonio. Pero cuando son descubiertos en una situación
comprometedora, esta improbable pareja debe decidir si enfrentarse al escándalo
o descubrir si la pasión que siempre han sentido es lo suficientemente fuerte
como para llevarlos al amor. Contiene temas para adultos.
Opinión personal:
En la novela anterior, An Affair with a Notorious Heiress, Lorraine Heath deja muy claro que Andrew y Gina sienten una atracción
especial, en esta novela corta, que funciona como un epílogo o spin-off del anterior, aunque puede leerse de forma independiente, la autora deja rienda suelta a esa atracción…
Ya sabéis que no soy objetiva con esta autora y me gusta
todo lo que escribe. No obstante, hay una escena muy concreta con la que creo
que se la ido un poco la mano. Tengo muy claro que quiere recalcar la independencia,
rebeldía y seguridad de una protagonista que resulta bastante diferente de la
idea que nos habíamos hecho en la novela protagonizada por su hermana. Sin
embargo, creo que es una escena que cuesta, no tan solo por la época en la que
transcurre la novela sino por la planificación y falta de espontaneidad. Eso me
ha descolocado. Aun así, he de admitir que, al menos, la autora matiza lo
inapropiado de la situación.
Por Gina, la tímida e insegura hermana menor de Tillie ha
resultado ser una jovencita con las ideas muy claras y, desde luego, muy
resuelta para conseguir hasta lo incansable lo que desea y salir victoriosa. Me
ha sorprendido gratamente.
Andrew tampoco tiene el corazón frío y pasota que aparenta.
Está claro que esa frialdad y reticencia al matrimonio le viene de antaño y
aquí descubrimos los muy poco sorpresivos motivos. Dividido entre la necesidad
de satisfacer los deseos de su cuñada y la falta de voluntad de negarse a hacer
cosas que sabe de todo impropias —está claro que porque él también quiere
hacerlas— se va descubriendo que nada es tan frío ni tan falto de sentimiento.
Ambos tienen claro que el bien del otro está por encima de
sus propios deseos, pero se confabulan de tal forma que todo le sale mal al
final.
Romance hay poco porque la atracción viene de lejos. Además,
tampoco hay espacio para un gran desarrollo, como en cualquier novela corta perteneciente
a una serie, la autora se contenta con recrearnos con unas cuantas escenas entre
los protagonistas y la aparición esporádica de algunos miembros de la serie —he
de decir que la aparición es breve y muy puntual, algo que me ha gustado.
En su conjunto, resulta una lectura encantadora con algunas
escenas tiernas, menos profunda de lo que me gusta en la autora, en la que la
perseverancia de una protagonista hace que salga victoriosa.
Como dato curioso, comentar que la escena que comento resulta
muy parecida a otra que leí de otra autora también traducida.
No comentaré ni nombre ni título, pero sí que esta novela
corta se publicó en septiembre de 2017 y la otra en diciembre del 2019… lo que
me hace cuestionarme si es una escena que la segunda tomó prestada, pues es demasiada
casualidad, o si, por el contrario, es algo más habitual de lo que nos
pensamos.
¿os ha pasado encontrar escenas tan similares de autoras
distintas?
El hijo de un duque y una madre indigna,
Alistair Mabry, marqués de Rexton, luchó para alcanzar la respetabilidad.
Ahora, el soltero más codiciado de Londres, Rexton, reticente al matrimonio,
solo aceptará una esposa con una reputación impecable, buena familia y una
inclinación por la discreción. Pero cuando llega a un acuerdo para ser visto
"cortejando" a una dulce joven debutante dada la mala reputación de
su hermana mayor, Rexton se siente inesperadamente atraído por la altamente
inapropiada Tillie, la mismísima Lady Landsdowne. Después de un escandaloso
incidente que conmocionó a toda la sociedad y la deshonró, Tillie se niega a
acobardarse ante la alta sociedad. En cambio, mantendrá la cabeza alta mientras
sirve de carabina para su hermana menor, pero Tillie está convencida de que el
cortejo de Rexton no es del todo claro, y está dispuesta a descubrir qué hay
detrás. No obstante, para hacerlo es necesario acercarse peligrosamente al
endiabladamente atractivo y prohibido marqués…
Opinión personal:
Sabéis que no soy nada objetiva con Lorraine Heath. Es una
de mis autoras favoritas y, aunque no todo lo que escribe esté a la misma
altura —me gustará más o menos— pero, sin duda, todo, sin excepción, me parece
muy entretenido.
Para hacer memoria, Alistair es el hijo de Starling y Fanny,
protagonistas de «Enamorarse del diablo» de la que en el blog hay reseña de
Marilí, os pongo link.
No es una lectura que recuerde mucho pues la leí hace bastante, antes de que la
tradujeran… igual que he leído este también en inglés. Siempre recalco que leo
en V.O. —aunque me siga costando mucho—, porque poco de lo que se traduce me
termina de llamar y esta novela, aunque no sea de las mejores de la autora, la
disfruto más que mucho de lo que se publica actualmente.
El matrimonio de Starling Mabry y Fanny ha marcado la
infancia de Rexton, por ello, tiene muy claro que llegado el momento buscará
una esposa de tacha inmaculada. No obstante, siendo un hombre juicioso y
práctico, no duda en aceptar los incentivos de un tío desapegado con sus
sobrinas para que acompañe a la joven debutante americana, Gina, en la búsqueda
de una buena alianza.
Desde luego, es un trato algo deshonroso para un hombre que
se las da de honorable y que ha buscado siempre el beneplácito social. tras superar una época juvenil durilla, ha madurado y se ha convertido en un hombre respetado. Lo ha conseguido, pese al desigual matrimonio de su padre con una contable de un
club, y justo ese es el motivo por el que el tío de Tillie y Gina lo encuentra
un buen escaparate.
De entrada, he tenido con él los mismos problemas que tuve
con su padre, aunque la autora se cuida mucho desde el primero momento en
construir un personaje muy diferente, con mucho más encanto y simpatía. Se
enorgullece de su sinceridad y de ser un caballero en todo momento, aunque
mentir no parece estar dentro de esas pequeñas acciones que él pueda encontrar
negativas.
Lady Landsdowne me ha gustado mucho, más después de los
primeros capítulos que al principio de la novela es posible que por lo que representa. Heroína que ha sobrevivido al
ostracismo social porque decidió que no estaba dispuesta a aguantar, no se
rindió y no dio como válido algo que socialmente era el orden del día:
conformarse con un matrimonio sin amor. No obstante, su actitud de rebeldía
tiene ciertos límites y prefiere esconderse para no alterar las posibilidades
de su hermana pequeña. Quizás le ha quedado un personaje algo frío a la señora
Heath, pero siento debilidad por las valientes.
La autora sortea bastante bien el tema de la mentira para
que los interesados resulten lo menos dañados posibles. Es el eje de la trama,
que se convierte en doble engaño con un giro que me ha gustado particularmente.
La novela tiene poco más que una relación basada bastante en una atracción
física entre ambos, respaldada por una tercera persona que se convierte en
alcahueta indirecta. No hay más complicaciones. Ambos tienen muy claro en qué
situación están y hacia donde se dirigen y, como lectores, también tenemos muy
claro por dónde irá el tema y lo muy diferente a lo que ellos piensan que va a
terminar todo.
Es una trama sencilla llena de escenas picantonas. Aquí no
contamos con personajes complejos -quizá desaprovechados-, aunque dada la condición de
ambos, la autora no se tiene que tomar excesivas licencias, todo queda entre
adultos.
Rexton termina convenciendo. Pese a su reticencia inicial,
no duda en luchar por lo que quiere y no se anda con dobleces. Tillie no se lo
va a poner fácil y a la autora se le va un poco la mano con una escena final
demasiado de película… aunque se lo perdonamos, ¿verdad?
Lo que menos me ha gustado es esa necesidad de realzar la
bravuconería y exceso de testosterona de Rexton en ciertas escenas en las que
hubiera preferido que se solventaran con más ingenio verbal —algo que me gusta
mucho de esta autora— pero es una novela entretenida, sin mucho más que decir.
No soy objetiva, pero también, espero novelas mucho más interesantes y
arriesgadas. En la novela del Rexton, retoma cierta problemática —menos valiente—
que en «Enamorarse del diablo». No obstante, la he disfrutado y tengo muy claro
que mi siguiente lectura será la historia del hermano menor de Alistair, que ya tengo
esperando en mi Kindle.
En su conjunto, una
lectura recomendable dentro del panorama actual de la romántica histórica.
Cuando su padre, el duque de
Wolfford, es ahorcado por un intento de asesinato de la reina Victoria, Marcus
Stanwick es despojado de todo. Prometiendo devolver el honor a su familia,
busca descubrir al resto de los involucrados en el complot de traición y
llevarlos ante la justicia. Su búsqueda lo obliga a recurrir a una mujer a la
que desprecia por su traición imperdonable, una mujer conocida como la ramera
sin corazón.
Una mujer con muchos secretos,
Esme Lancaster tiene sus propios motivos para querer descubrir quién está
detrás de la conspiración que aún está en marcha. Esme no confía en Marcus,
pero no puede negar que el apuesto diablo la hace preguntarse si realmente
tiene un corazón, uno que él podría robar fácilmente.
A medida que su búsqueda de la
verdad los conduce hacia el peligro, Marcus descubre que Esme no es tan fría y
calculadora como había supuesto, sino fuego, con coraje y determinación a la
altura de los suyos. Pronto, son incapaces de negar su mutuo y creciente deseo.
Pero ceder a la tentación tiene un coste, y deben decidir si el amor vale la
pena el riesgo de perder su única oportunidad de redención.
Opinión personal:
El libro anterior dejó el listón
demasiado alto, me encantó «The
duches Hunt», así que este lo tenía difícil. Lorraine Heath es de mis autoras
de romántica histórica favoritas ♥ y pocas veces me defrauda. Esta vez tampoco lo
ha hecho, no obstante, es una autora con la que soy más exigente que con otras,
de ahí, quizás, esta puntuación.
Desde la lectura de la primera
entrega, Scoundrel of My Heart —historia de Griff y Kathryn—estábamos
esperando el regreso del heredero del ducado. Marcus, quien tuvo que huir ante
el desmoronamiento de todo lo que poseía al ser su padre acusado de traición,
juzgado y colgado. Marcus lo perdió todo y desapareció, o no, en busca del
resto de culpables, ya que estaba convencido de que su padre era incapaz de
haber maquinado tal plan.
Marcus es un hombre que lo ha
perdido todo, no tan solo su honor —cuya recuperación es lo que realmente le
importa— sino también sus propiedades, su dinero, su estatus, sus amigos.
Teniendo en cuenta lo que todas suponemos que es la vida de un alto noble de la
época en Gran Bretaña, esperaba que la autora me entretuviera un poco con las
aventuras del heredero caído en desgracia. Cómo ha transcurrido ese último año
y, sobre todo, cómo ha conseguido adaptarse y sobrevivir. ¡que lo que le ha
pasado es muy fuerte!
Así que, llegado el punto en que
la autora se salta toda esa parte y sitúa al protagonista, ya totalmente
acomodado en la puerta de Esme, ha supuesto una gran decepción. No negaré que se dejan caer tres o cuatro
líneas que dejan entrever que su año ha sido realmente duro, pero quería más,
ya que creo que es algo muy importante en la evolución de un personaje.
Marcus ahora se ha convertido en
un hombre estupendo, lo mismo te cura una herida que te abre una cerradura y,
además, es un experto en lucha. Vamos, que su estadía en los bajos fondos le ha
convertido en un hombre particularmente adaptado al mundo del espionaje ya que
será justo lo que tendrá que hacer si quiere averiguar algo.
No diré que es un personaje que
no me haya gustado. Pero me he perdido lo que más me interesaba y, en mi
opinión, no está a la altura de la protagonista de la historia.
Esme es una mujer fantástica.
Justo del tipo de protagonistas que me gustan y, sin muchas intenciones de
desvelar misterios, aquí nada es lo que parece. Otro gran fallo.
La relación entre ellos empieza
de una forma estupenda y, si algo me ha sabido mal, es que la autora en seguida
desmonte la historia pues, si al principio, me parecía una temática muy
arriesgada, todo se queda en algo mucho más sencillo y pese a que Esme sigue
guardando muchos secretos que se van a ir descubriendo a lo largo de la
historia, la otra opción me gustaba mucho más.
Poco más puedo desvelar sin
entrar en los matices que se esconden en la novela, pues, en el fondo, todo
gira entorno a la búsqueda del cerebro que planeó el atentado contra la reina
Victoria. Sin embargo, las pocas opciones que plantea la propia autora —y que
hacen inevitable que no seas ningún misterio— me inducen a pensar que, en
realidad, tampoco la autora ha querido pillarse mucho los dedos y montar una
historia demasiado complicada.
Todo resulta demasiado previsible
e, incluso el título, al final termina siendo un enorme spoiler
Como en la gran mayoría de las
novelas de Lorraine Heath, la historia se centra realmente en la relación de
pareja, en cómo el día a día y la relación que se ven forzados a empezar va
modificando lo que sienten mutuamente. Cuesta un poco de creer que todo sea tan
fácil entre ellos y que dos personas que han sufrido tanto y han vivido tantas
traiciones, se lo tomen todo tan bien y acepten todo lo que va viniendo de una
forma tan natural. Hay escenas bonitas, un crecimiento personal y, también, un
conflicto demasiado trillado que ya no nos sorprende.
Aún así, es una lectura muy
entretenida y pese a que casi ya sabes de antemano qué va ir pasando, la autora
introduce un par de giros que te mantienen alerta.
Quizás la autora no tenía pensado
ahondar en el pasado de ambos, creo que ha jugado mal esa baza y, lo que podría
haber sido una muy buena evolución de personajes, se ha quedado en una historia
con ciertas aventuras de lo más entretenida.
Me tengo que poner al día con
otras series anteriores de la autora, de los que en esta novela sale una pareja
en concreto y no puedo olvidar tampoco la ilusión que me ha hecho encontrarme,
muy brevemente, con el Doctor William Graves.
Hugh Brinsley-Norton, duque de Kingsland, necesita una
duquesa. Sin embargo, restaurar el ducado, dejado en ruinas por su padre, a su
antigua gloria exige todo su tiempo, con poco espacio para los sentimientos.
Coloca un anuncio alentando a las damas solteras de la alta sociedad a escribir
por qué deberían ser las elegidas, y deja que su eficiente secretaria
seleccione a su futura esposa.
Si existe una tarea más desagradable en el mundo que decidir
quién se va a casar con el hombre que amas, Penelope Pettypeace puede imaginar cuál podría ser. Aun así, está
decidida a encontrar a la novia perfecta para él, despistado, pero despiadadamente
encantador.
Pero cuando una nota anónima amenaza con revelar secretos,
Kingsland no tiene más remedio que enfrentarse al peligro con ella a su lado.
Seducido por la belleza valiente y de voluntad fuerte, se da cuenta de que está
dispuesto a arriesgarlo todo, incluido su corazón, para mantenerla a salvo
entre sus brazos. ¿Podría ser que la duquesa que está buscando ha estado frente
a él todo el tiempo?
Opinión personal:
La puntuación es muy
personal, a mí me ha encantado y lo he leído en tres sentadas, teniendo en
cuenta que lo he hecho en inglés, es una clara indicación de lo mucho que me ha
gustado.
Es un argumento de lo más
sencillo: un hombre le encarga la tarea de buscar esposa a una mujer y, al
final, es ella la que se convierte en su esposa. Es una temática bastante
recurrente en la romántica y, además, no es la primera vez que la autora
escribe sobre él. Y, por supuesto, es uno de mis favoritos. Sobre todo, si hay
duque de por medio.
Conocimos a Hugh en la novela
anterior y ya me sentí atraída por el personaje. Pues sí, estamos ante un duque
estirado y algo irritable. En Scoundrel of My Heartes justo el
prometido de la protagonista porque esta historia arranca de lejos. Ya vimos de
su estiramiento, de su dureza y de su «supuesta» falta de corazón —algo tan
recurrente en este tipo de protagonistas— y, también supimos que la estrecha
relación que tenía con su eficiente secretaria no era usual.
La señorita Pettypeace es una
mujer inteligente, eficiente y expeditiva. Algo/muy seria y acostumbrada a ser
la mano derecha del duque, quien, al parecer, es incapaz de hacer nada sin sus
observaciones. Es también atractiva, aunque se esconde tras unos anteojos. Una
mujer con voluntad propia y totalmente independiente, resolutiva y determinada.
Una mujer adelantada a su época que tiene la suerte de trabajar para un hombre
que le dio una oportunidad, aún siendo mujer, de demostrar que tenía las mismas
cualidades, o quizás más, para desempeñar un cargo de tal responsabilidad. Y es
que con los años se ha convertido en la mano derecha de un hombre tan
adinerado como poderoso en la sociedad londinense.
Hugh vive algo obsesionado con
recuperar la riqueza del ducado, pero una vez conseguido, no puede parar de
dejar de invertir y buscar nuevas oportunidades.Totalmente equivocado al pensar que es un ser frío, cuando decide casarse, prefiere que los sentimientos
no sean parte de la ecuación, así que, como casi todo, relega el trabajo en su
fiel secretaria. Es un hombre moderno al que no le importó que una mujer, que
claramente le estaba mintiendo entrara a formar parte de su reducido grupo de
empleados y, más aún, tuviera acceso a sus más altos secretos.
La relación entre ambos es
encantadora: ella vive enamorada de él, pero tiene muy claro qué línea no se
puede cruzar y él confía plenamente en ella, al mismo tiempo que la valora sin tener en cuenta su sexo. Entiendo que en aquella época no era algo habitual y,
quizás por eso, después de todo lo que ella ha tenido que pasar, el duque se ha convertido en el centro de su universo.
Y eso es lo mejor de la novela. La autora convierte el día a día y la caza de la duquesa como un entorno
estupendo para que la relación entre ambos vaya evolucionando. Por parte de
ella, lo tenemos muy claro, pero por parte de él, parece que los de su
alrededor —algunos de los cuales actúan de casamenteros— tienen los ojos más
abiertos que él.
Como no puede ser de otra forma,
resultará que el corazón de Hugh, aunque él no lo crea, sí que existe y es
enorme; y debajo de esas capas de estiramiento y frialdad se esconde una persona
que, pese a su condición, no ha tenido una juventud de ensueño.
Y aquí tenemos la maestría de
Lorraine Heath —ya sabéis que no soy muy (nada) objetiva con ella— en coger una trama
de lo más sencilla y hacerme disfrutar de esta pareja y su relación ¡como una
niña pequeña con un bocadillo de pan con chocolate!
El pasado siempre vuelve y ambos tendrán que enfrentarse a él. Lorraine Heath entreteje dos temas
secundarios que resultan interesantes. Con el primero nos ayuda a conocer un
poco más a su protagonista y, ¡ojo al dato! Nos explica un detalle muy
importante que aparece en la primera novela (tiene que ver con una rodilla y es
momento de esos que levantas y saltas♥♥) y que aquí tiene una relevancia muy importante;
con el segundo, será la excusa para demostrar sentimientos y la necesidad de,
como en toda novela romántica, crear un conflicto.
Poco más puedo decir, una novela
en la que la relación entre la pareja es el mayor aliciente. No tiene más
complicaciones, pero resulta deliciosa. Secundarios acertados que aportan algo
de luz cuando el duque está cegado, y la aparición fugaz del protagonista
de la tercera entrega.
Pero cuando me encanta el
protagonista —ya sabéis de mi pasión por los duques estirados— y también he
sentido devoción por ella —me encantan estas mujeres valientes, adelantadas a
su época y tan terriblemente prácticas— y la relación va evolucionando de forma
pausada, con una pasión contenida que termina estallando y un pasado cuyo
misterio está bien llevado, no me queda más remedio que disfrutar tanto de una
lectura. Aquí entran de pleno mis gustos personales.
Seguro que no estoy siendo
objetiva, pero me ha encantado ♥
Lorraine Heath empieza una
excitante nueva serie con un sombroso romance sobre una joven que debe casarse
con un caballero con título para obtener su herencia y el hombre inapropiado del
que está empezando a enamorarse perdidamente.
Está desesperada por casarse con
un duque…
Lady Kathryn Lambert tiene que
casarse con un caballero con título para reclamar su herencia y, finalmente, ha
conseguido la atención de un duque. Sin embargo, es
incapaz de olvidar al escandaloso segundo hijo que la ayudó – o su
traición.
Desea lo que nunca podrá tener…
Lord Griffith Stanwick está
atormentado por la amarga verdad, como «repuesto» nunca podrá dar a Kathryn
lo que ella anhela poseer. Pero cuando culpan de traición a su padre, Griff entra
en los rincones oscuros y peligrosos de Londres, perseguido por los recuerdos
de la mujer que ha perdido para siempre.
No se puede negar el amor…
A medida que se intensifica el
cortejo del duque, Kathryn descubre que Griff se ha convertido en un hombre a
tener en cuenta. Aparecen las viejas pasiones y deseos y debe decidir si merece la pena sacrificar su legado para compartir su vida con el bribón de su corazón.
Opinión
personal:
Empiezo
nueva serie de mi querida Lorraine Heath, autora que me encanta y de la que no
soy nada objetiva. Y aunque aquí aparece de personaje secundario, promete dos
duques ♥
La
sinopsis desvela bastante el argumento de la novela y, en ese sentido, vamos a
encontrar pocas sorpresas.
El
secreto no es la trama, sino sus personajes y la forma en la que la autora
desarrolla su relación.
Kathryn
me ha parecido un personaje muy real. Aparentemente es una joven muy de la
época, hija de un conde, pero sin hermanos, con la clara enseñanza de que tiene
que casarse, formar una familia y, de paso, conseguir su sueño: un pequeño
cottage que su abuela le legó con la única condición de que tenía que casarse
con un hombre con título.
Un
carácter decidido y una conversación inteligente y alejada de lo que se espera
de una joven casadera, la ha alejado de ser un «buen partido social», con lo
que, a punto de cumplir los veinticinco ha de casarse.
Griffith
es el hermano menor de su mejor amiga, por quien siente gran debilidad, pero
siempre ha tenido muy claro que no es una opción.
Para
mí, Griff es el gran secreto de la historia. Un joven encantador, con un punto de
granujilla al principio y que evoluciona cuando la adversidad y los momentos
duros llegan para cambiarle la vida. Siempre marcado por el hecho de ser «el
hijo-repuesto», no ha sentido ni el cariño de su padre ni mucha relación
con el heredero. Lorraine Heath hace mucho hincapié en esa circunstancia —siempre he
pensado que cualquier de los hijos de un duque, al pertenecer a la nobleza,
tenían título, aunque fuera de cortesía y eso me descolocaba, pero parece ser
que no. No obstante, me ha faltado más para ver esa evolución entre el
granujilla del principio y ese hombre más dolido y endurecido de después.
Sobre
ellos poco más puedo decir sin desvelar nada ya que pronto está claro que esas
trifulcas del principio entre ambos esconden unos sentimientos más fuertes. Y
es algo con lo que vamos a disfrutar mucho, al menos yo lo he hecho.
Griff
no pierde oportunidad para demostrar lo 💕💕💕
que es.
Muchas cosas me han gustado, sobre todo,
la educada relación y compostura que muestran los dos intentado en todo momento
no demostrar sentimientos que, para el lector, resultan de lo más evidentes.
Tanto él como ella saben que lo suyo no puede ni debe ser y son consecuentes
con ello.
Pero Lorraine Heath disfruta creando
mujeres determinadas y decididas, así que, pese a sus sabidas y aprendidas
obligaciones, Kathryn no va a contentarse con un «no» e irá a por ese sí. Y, al
final, ha conseguido sorprenderme porque pensaba que la resolución iba a venir
por otros tercios.
La novela está llena de detalles que
demuestran la profundidad de sus sentimientos. Creo que la contención de ambos
está muy conseguida y la autora juega de forma estupenda entre lo convencional
y lo arriesgado de ciertas situaciones y con esa tensión sexual. Nada es
precipitado. No estamos ante decisiones a media tinta. Son tantos los detalles
que consiguen emocionarte, porque Griff, momento tras momento, ya sea por
acción o por palabra, desde el principio hasta unas palabras finales, es un
protagonista casi perfecto.
Entre medio, la figura del duque
estirado —sabéis de mi debilidad por ellos—. Esta muy claro que él no es el
protagonista de esta historia, sino de la siguiente y no voy a negar que la
autora ha conseguido que mis ojos hiciesen chiribitas cada vez que entra en
escena, aun más cuando ha entrado en escena la que será su pareja. ¡Ganazas de
leer su historia!
Mi única pega es que hay cierto aspecto
de la vida del señor Stanwick que nos falta. Tengo mis sospechas y es que es
algo que se guarda para relatarlo en la tercera historia. Porque sí, el
misterio de la caída familiar queda inconcluso, a la espera de la tercera
entrega y la historia del heredero. O, quizás, esa parte se explica en la
historia de Althea, hermana de Griffith y cuya historia tampoco he leído, a ver
si un día animo porque pertenece a otra serie anterior. Sea cualquier de las dos opciones, es algo que
he echado en falta, un gran cambio en el protagonista al cual no hemos
asistido.
Justo eso es lo que ha hecho que no le
de máxima puntuación. Pese a ser una historia con un argumento algo conocido,
ese amor imposible entre dos personas que se conocen de toda la vida, con
momentazos en los que se te encoge el corazón de lo bonitos que resultan y
ciertas frases que te llegan de pleno, todo ello hace de «Scoundrel of my
heart» una historia muy bonita, de las que he disfrutado de cada página y
palabra. Nada triste ni dramática, simplemente dos personas responsables que,
al final, deciden romper cadenas.
Sigo con reseñas de Lorraine Heath —en el blog podéis encontrar varias reseñas
de sus novelas—, autora del mes en el Reto Rita 4.0,
organizado por A la cama con un libro y Mi rinconín de lectura.
Ya estaréis hartas de
escucharme que esta autora es de mis imprescindibles, que me encanta y que me
he propuesto como reto personal leer todo lo que ha escrito, mejor si está traducido,
pero si no, pues toca leer en inglés. Fue con la primera autora que me atreví,
hace años cuando me leí los dos primeros de la serie «Los huérfanos de Saint
James» y la editorial Esencia nos hizo esa soberana put**. Yo la terminé de
leer en inglés, con el tiempo, terminaron publicándola en digital. Su primero
título, en mi opinión, es una joyita de la romántica♥.
Texas Splendor
Sinopsis:
Un hombre en una misión…
Después de cinco agotadores años
en una prisión de Texas, Austin Leigh es al final un hombre libre. No puede
esperar a volver a casa y reunirse con su amada. Pero cuando descubre que ella
no lo esperó y ahora está casada, se vuelve más decidido a limpiar su nombre
del crimen que nunca cometió.
Conoce a la única mujer que
podría ofrecerle la salvación y el amor. . .
De camino a la capital del
estado, conoce a una joven, Loree Grant, y su perro.Al enterarse de que han sobrevivido a una
misteriosa tragedia, se conmueve y siente curiosidad.A medida que va pasando más tiempo con ella,
encantadora e intrigante, puede ver un futuro que había pensado que ya no era
posible, ambos encuentran una nueva oportunidad en la vida y un amor que puede
superar cualquier obstáculo…
Opinión personal:
Novela no traducida
Tercera entrega de la serie
«Texas». Leí los dos anteriores a finales del año pasado, pero al enterarme de
que era autora del Reto Rita para este año y viendo que era el que tenía
opiniones más bajas, decidí dejarlo en pendientes, justo para este momento.
Aquí encontramos la historia
de Austin, el más joven de los tres hermanos y al que hemos visto crecer. Era
demasiado fácil que terminará con su amor de juventud, así que la autora decide
que viaje a Austin, ciudad a la que debe su nombre, y allí conozca a la que
terminará siendo su pareja.
Estamos ante una historia
entretenida, con una trama sencilla en la que ninguno de sus personajes ha
llamado especialmente mi atención.
Austin es hombre en busca
del pasado, para encontrar la verdad, y por el camino, tropieza con su futuro.
Pero me ha faltado garra y
fuerza para un personaje que, tras cinco años en la prisión por un asesinato
que no cometió, daba mucho más de sí. Tenía un potencial que creo que se le ha
escurrido de las manos a la autora o, por otro lado, quizás su intención fue
escribir una historia sencilla, sin complicaciones, con una trama bastante
predecible.
Si alguien se lleva mi
predilección es Loree, como gran parte de protagonistas femeninas, es una mujer
independiente, valiente y decidida. Lleva una vida solitaria, en una pequeña
propiedad familiar, tan solo acompañada por su fiel perro.
No voy a detallar los
motivos porque estaría revelando parte importante de la trama. Pero sus sentimientos
han sido los que le han dado un poco de salero a la historia.
Su relación es muy rápida y
su matrimonio más una cuestión de mala suerte y honor que por amor. No
obstante, el roce hace el cariño y entre los dos deberán superar ese primer
amor de Austin que está presente en gran parte la novela.
Admito que la aparición de
los otros dos hermanos y toda su prole ha sido un aliciente añadido y algo que
le ha dado mucha vida a esta novela. No soy de disfrutar particularmente, pero
es que dejando de lado las luchas internas de Loree, la pareja me ha resultado
bastante sosa.
Tiene toques bonitos, como
el tema de la música. Pero lo que más me ha gustado es la aparición de los
secundarios.
El final también creo que es
un punto positivo, un giro que me ha sorprendido, pero por lo demás tan solo es
una lectura entretenida de una autora que me encanta.
No con ello quiero dar a entender que es una mala
historia, pero aquí tenemos una trama más sencilla y previsible de lo que esta
autora me tiene acostumbrada.
Desde que tiene memoria, Rawley Cooper
ha amado a Faith Leigh. Pero la crueldad de su infancia lo persigue y sabe que
no la merece. Cuando ella acude a él la noche de su decimonoveno cumpleaños,
ambos ceden a la tentación. Pero el beso abrasador reafirma lo que siempre ha
sabido: no puede tener una vida con ella. Para proteger su corazón, recoge sus
cosas y se dirige al oeste.
Faith siempre ha adorado al niño que
sus padres acogieron y criaron. Pero no está segura de poder perdonarlo alguna
vez por salir de su vida justo cuando más lo necesitaba. Cuando un telegrama
urgente lo obliga a regresar seis años después, Rawley descubre que Faith es
ahora una mujer a tener en cuenta.
Cuando los viejos sentimientos vuelven
a aflorar con nuevas pasiones, ambos deben confrontar secretos de su pasado o
arriesgarse a perder un legado de amor.
Opinión personal:
Novela no traducida
Qué broche final para esta
trilogía con el regalo de este relato corto con la historia de Rawley♥
¡Qué historia tan bonita! y
mil gracias a Kimberly por recordármela, porque si no, se me hubiera pasado por
alto.
La única pega es su corta
extensión, pese a ello, la historia queda bien atada y no se hace precipitada.
Creo que es algo muy complejo conseguir que una historia narrada en apenas cien
hojas logre convencer y contener todos los elementos necesarios para gustar al
lector y que no queden puntos dispersos.
Está claro que el hecho de que hayamos
ido conociendo a Rawley durante toda la serie, ayuda mucho a Lorraine Heath.
Con apenas una pocas pinceladas, nos detalla un pasadoy un presente, nos construye un personaje
como Faith, con el sello personal de la autora, pero con las problemáticas de
una mujer de la época. El realismo, crudo y duro con el que se trata su
situación me ha desbordado. Sin doble sentido, sin moraleja, pero con una total
crítica social, y en dos frases. ¡Olé!
Rawley es un hombre que
enamora♥, si ya le hemos ido
cogiendo un cariño inmenso, tanto por su horroroso pasado sino por esas frases
que va dejando caer en la serie. Ahora, verlo crecidito, con ese corazón
enorme, sus complejos sentimientos, tan acordes a la situación que le tocó
vivir, y esa rectitud que solo compite con la de Dallas, hacen de él un
personaje estupendo.
Su relación es bonita,
preciosa, con esa superación personal por parte de cada uno; basada, no tan
solo en la atracción física, sino en una total confianza. Son muchos los
detalles que nos puntualiza la autora, y la única rabia que te queda es saber
que te queda poco para terminarla.
Me ha gustado ese giro final
de la autora, que rompe con lo poco de predecible que hubiera podido tener. Me
he encantado porque justo con ese pequeño/gran detalle le ha dado una vuelta de
tuerca a la historia.
Creo que tanto esos rencores,
supuestas traiciones, pasiones, empatías, confidencias, quedan cerradas y
patentes en apenas unas páginas. Sin olvidarnos de ese broche final con un tema
que llevaba abierto desde el principio de la serie.
Se nota que me ha
encantado, aunque, como suele pasar con estos relatos tan deseados, la autora
ha perdido la oportunidad de crear una historia cuasi perfecta con estos dos
personajes tan carismáticos.
No tenía planeado publicar justo hoy, pero me adelante una semana y aprovecho para subir la reseña de una novela que leí hace meses y que lleva un tiempo ya escrita.
Sí, a veces escribo opiniones que se quedan en mi ordenador, no sé por qué, pero lo hago... pendientes de subir, y ahí están... para momentos como este, jajajaja
Llega el mes una de autoras favoritas e imprescindibles Lorraine Heath en el #Reto Rita 4.0 organizado por los blogs A la cama con un libro y Mi rinconín de lectura, y toca el mes de una de mis autoras favoritas, así que adelanto una semana mi vuelta.
Mis lecturas para el reto han sido dos, Splendor Texas y Texas Legacy, de los que, seguramente, haré reseña conjunto, pero si os paseáis por el blog, seguro encontraréis algunas de las reseñas que de esta autora he ido haciendo.
Tenéis que leer, aunque sea, una novela de ella. Es una maestra a la hora de crear protagonistas independientes, arrojadas y algo inusuales para la época en la que vivían.
Opinión personal:
(Libro no traducido)
Esta fue mi primera lectura del año en
inglés.
Lorraine Heath es una autora que me gusta
mucho, mucho. Estoy super contenta de que la editorial Harper Collins se haya
decidido a volver a publicarla y cuando leí «Deseos ocultos de una dama» novela
que me encantó, me di cuenta de que había una serie anterior, justo la protagonizada
por algunos de los hijos de los Scoundrels
of St. James y que era anterior pero que no la habían publicado y con ganas
de saber más del personaje de Minerva me propuse leerla.
Este
no es el primero de la serie, sino el tercero. Los dos anteriores están leídos,
pero me vais a perdonar que no haya hecho reseña, estoy fatal de la memoria y
sino la hago justo cuando termino de leerlo, ya soy incapaz de ponerme.
Como
breves pinceladas, el primero, de título, When the Duke Was Wicked (más o menos
Cuando el duque era malvado) cuenta la historia de Grace, que a la vez de ser
la mejor amiga de Minerva es hija de Sterling y Frannie, y su hermanastro, Henry.
Me
gustó y me pareció muy entretenido, sobre todo, buen trabajo el que hace la
señora Heath con el pasado de la protagonista. Algunas escenas me parecieron
algo forzadas, pero supongo que visto desde el enfoque a que ambos se tienen la
confianza dada de conocerse de toda la vida, podrían ser creíbles. Una historia
de superación, aun cuando a simple vista parece que el tema duro lo soporta
Henry, Duque de Lonvington, la historia que creo que se merece más aplausos es
la de Grace.
El
segundo prometía muchísimo con Drake. Quien también aparece en la novela de
Sterling y Frannie y siendo adoptado por ellos desde niño termina dirigiendo el
club de juego.
Su
pareja es Lady Ophelia Lyttleton, una dama bastante snob y tirante que lo trata
realmente mal en algunas escenas del primero. Por eso, quizás prometía mucho,
ya sabéis que adoro estas novelas de luchas dialécticas en las que hay gran
diferencia social. Pero, lo cierto es que se me hizo bastante repetitiva y si
bien la parte estuvo muy bien, luego decayó bastante. Aún así, Lorraine Heath
vuelve a crear un personaje femenino muy complejo y con un pasado durísimo.
Lástima que no decidiera explotar mucho más el personaje y darle mayor
importancia a esa parte
Y
ahora toca hablar del tercero, por ahora mi favorito, aunque me quedan por leer
dos más para completar la serie (no me da la vida, pero llegaré). La novela del duque de Avendale, quien sale en la
primera novela de la serie como un niño ya que es el hijo de uno de los
secundarios y su madre tiene historia propia, pero no traducida al español, es
un relato corto muy entretenido que recomiendo si no lo habéis leído.
Avendale
es Duque, y si ya me vais conociendo, sabéis de mi debilidad por ellos. Es una
novela más compleja que las anteriores, y trata muchos temas.
Avendale
es un personaje distante, mantiene relación con el resto de sus amigos y asiste
a sus partidas de cartas, pero siempre se adivina que quiere mantener un poco
de distancia. En realidad, tiene muy mala relación con su madre y su padrastro
y eso es lo que le ha mantenido siempre un poco separada de esta gran familia.
En su novela sabremos el porqué de este alejamiento y de los sentimientos que
le han estado rondando durante gran parte de su vida.
Una
noche conoce a una mujer vestida de rojo, en seguida se siente cautivado por su
porte, más que por su belleza y no para hasta conseguir hablar con ella.
Rosalind
Sharpe es un personaje muy misterioso, Para mí, la autora hace un muy buen
trabajo jugando con el misterio de quien es en realidad. Como es habitual no voy
a spoilear la historia, tan solo diré
que el juego que se trae entre manos es muy arriesgado y al final no le sale
del todo bien, o sí, según como se mire.
La
primera parte está toda envuelta de muchos misterios, no tan solo el que motiva
la mala relación de Avendale con su madre, sino también de quien se esconde detrás
de la estafadora Rosalind y, para rizar más el rizo, el motivo por el cual lo
hace, que no es otro que Harry, otro hombre.
Estamos
ante otro de argumento bastante tópico, no desvelo nada porque aparece en el
argumento, que al final Avendale la pilla estafándolo y ella se ve obligada a
pasar una semana con él. Y aquí es cuando Lorraine Heath coge un argumento de
lo más cliché y lo matiza con detalles que lo hacen totalmente diferente.
He
de decir que la primera parte me ha gustado mucho. Algunos de los diálogos
entre ellos son de lo más interesantes, por un lado la frialdad de Avendale y,
por otro, el carácter de Rosalind, que pese a que ha perdido no actúa en ningún
momento como perdedora y no se lo pone nada fácil al estirado duque.
Una
de las razones por las que me gustan tanto estos personajes es que están tan
arriba que cuando caen, caen en serio, y Avendale es otro ejemplo.
La
segunda parte es una secuencia de detalles de él para con ella. Al mismo tiempo
que conoceremos con detalle a otro de los grandes personajes de la historia, Harry, basado en un personaje real de la época y al que aquí la autora hace un
pequeño homenaje, al mismo tiempo que aprovecha para criticar la crueldad humana
frente a los que son diferentes.
Si
la primera parte es más divertida, la segunda es mucho más dulce. He sido
incapaz de quitarme la sonrisa de la boca viendo cómo Avendale hacía lo
imposible, pese a él mismo, por agradar a esta pequeña ladrona.
En
su conjunto, «The duke and the Lady in red» me ha resultado una historia muy
bonita, de esas que enternecen.
La
novela me recuerda mucho a una de mis películas favoritas de Hitchcock y no he
podido evitar encontrar ciertas similitudes.
Ahora
toca leer el cuarto, aunque me encantaría poder leerla en castellano.
Cordelia
McQueen era prácticamente prisionera en la casa de su padre. Hasta que todo
cambió cuando ella fue moneda de cambio descaradamente en una batalla por los
derechos de la tierra y el agua, y se introdujo en un mundo desconocido como la
novia de Dallas Leigh.
Él pertenece a la tierra
Dallas
había dedicado su vida a sus tierras. Ahora tenía como objetivo poner al oeste
de Texas en el mapa. Pero mientras miraba a los ojos de la encantadora extraña
que le pertenecía, vislumbró otra ambición: un deseo cálido y radiante del
corazón. ¿Era esta la mujer que caminaría junto a él mientras, juntos, forjaban
un rico futuro con toda la promesa del amor?
Opinión personal:
Segunda entrega de la trilogía
«Leigh Brothers Texas» que solo podemos encontrar en inglés. No sé si algún día
tendremos la suerte de verla editada por una editorial nacional. Son libros
escritos a finales de los años noventa pero con historias tiernas y en los que
el romance se construye de forma pausada; pese a los años transcurridos, pueden
ser historias actuales y han superado bien el paso del tiempo.
Como primera queja, diré que
esperaba que la autora desarrollara un poco más la relación entre los hermanos,
algo que eché un poco en falta en la historia de Houston, pero ya veo que
Lorraine Heath no lo ve necesario y opta por regalarnos alguna que otra escena
familiar en la que queda patente la buena relación entre los hermanos.
No tengo muy claro si podemos
leerlo de forma independiente, ya que Dallas es un personaje complejo de
sentimientos aparentemente fríos y con una necesidad o casi obsesión por tener
un hijo con el que compartir y al que legar todo lo que ha conseguido. Las
vivencias que han forjado su carácter se explican de una forma profunda en
Texas Destiny-reseña- y aquí, aunque se nombran de pasada, la
autora lo hace en apenas unas líneas y puede quedar algo diluido entre toda la
trama.
Dallas me ha sorprendido muy
gratamente. Hombre parco en palabras y con una clara dificultad a exteriorizar
y declarar sentimientos, suple esa carencia con montones de detalles, con tanta
ternura y único fin de hacer feliz, que hay que saber interpretar. Como lectora
he disfrutado de muchos de ellos, aunque, como es natural, el tema no ha estado
tan claro para su pareja en la novela. Porque su gran problema radica en que no
habiéndose criado en un mundo de hombres y de horror, no sabe como tratar a la
esposa que se ha agenciado. Aún así, se nos muestra como un hombre moderno para
los tiempos que corren, permisivo, tierno, generoso. En realidad, es un hombre
encantador que nos roba el corazón.
Y de este matrimonio concertado,
quien a primera vista tiene menos que ganar, Cordelia, es la que más termina
ganando, al menos, en mi opinión.
En realidad, estamos ante un
romance muy previsible, si me apuráis, ya lo adelantó Amelia en la novela
anterior al afirmar que Dallas sucumbiría ante la mujer adecuada y, en verdad,
no tarda en ocurrir. Como es habitual, ambos tardan en reconocer sus
sentimientos pero nosotras, avezadas lectoras, en seguida sabemos lo que se
está cociendo.
Cordelia me ha convencido menos
como personaje. No quiero dar a entender que no me haya gustado, no. Creo que
es una mujer que resulta ser fuerte y valiente, quizás hasta el momento
demasiado protegida y dominada por su familia y por unas pesadillas e ideas que
la impiden disfrutar y con las que Dallas tiene que aprender a convivir. Pero
ese fuerte cambio de carácter en apenas unos meses me ha costado mucho de
asimilar. Me gusta el mensaje, de cómo una mujer puede cambiar cuando se la
deja crecer y no se la retiene. Al principio, es tímida, miedosa, apocada y
dócil y termina siendo brava, valiente e independiente.
Aunque la novela se centra
principalmente en la relación entre ambos, la autora la complica con diferentes
personajes en los que se apoya para retratar una sociedad algo cruel y ruin.
Con algunas escenas duras pero en las que no se detiene dando más dramatismo
que el que propiamente tienen.
Es una novela del oeste y los
roles están muy marcados y bien representados y queda muy claro el papel de la
mujer en un mundo en el que el hombre era el rey. Quizás por eso Dallas me ha
sorprendido al igual que otro personaje de peso que aporta mucha ternura a la
historia.
Houston, Amelia y Austin están
presentes en toda la novela, y sabe entrelazar la historia de Austin quien
protagonizará la siguiente publicación plasmando el punto de partida de su
propia historia.
«Texas Glory» me ha parecido un
romance tierno y bonito. Con unos personajes complejos y muy reales que saben
vencer sus miedos y superar su defectos para conseguir alcanzar su felicidad. Lorraine
Heath demuestra que se pueden construir personajes creíbles que cumplen los
requisitos para ser tópicos, pero sin caer en la tentación de dar fuerza a
ideas que pueden no gustarme como lectora de romántica.
Tanto si sois amantes de las
novelas ambientadas en el oeste como si no, creo que esta serie es muy
recomendable, ya sabéis que soy incondicional de esta autora.
Ahora me queda el tercero, a ver cuando saco tiempo
Sinopsis:
Al llegar al tren de Fort Worth,
Miss Amelia Carson, novia por correo, nunca había visto a Dallas Leigh, el tejano con el que prometió casarse. El vaquero alto en la estación no era
Dallas. Él era Houston, el hermano de Dallas, enviado para escoltarla en la
dura caminata de tres semanas hasta el rancho donde su futuro marido esperaba. Criada en
Georgia, devastada por la guerra, Amelia pensó que las cartas de Dallas hacían
que Texas sonara como el cielo, un lugar para que sus sueños crezcan con el
hombre adecuado a su lado.
Y su único amor ...
Según todas las apariencias,
Houston Leigh nunca sería considerado el "hombre correcto". La
guerra a la que sobrevivió lo había marcado por dentro y por fuera, y no era ninguna competencia para su apuesto hermano. Pero desde el momento en que Houston
conoció a Amelia, él sabía que ella poseía el valor que esta tierra salvaje
necesitaba y unos ojos que podían ver más allá de su rostro herido. Y lucharía contra cualquier hombre por su corazón, excepto con su hermano. Ahora él y Amelia viajaban por senderos peligrosos, dormían bajo las estrellas,
y Dios los ayudara, se estaban enamorando.
Opinión personal:
Novela no traducida
«Texas destiny» es una road history, al
menos la primera mitad de la novela. Había leído tanto y tan bien sobre esta
historia que iba con pies de plomo. Ya sabéis que puede pasar que te recomienden tanto una historia que después, al leerla, esperas mucho más de lo que encuentras. Amelia y Houston no me han defraudado. Su historia es de lectura pausada donde lo que prima por encima de todo son sus sentimientos y, al mismo tiempo, la forma en la que se ayudan a superar su pasado y sus miedos.
Ella llega a Texas tras unos acontecimientos que le provocan una huida desesperada, huye de una situación que, aunque la autora toca tan solo por encima, a mí
personalmente se me han puesto los pelos de punta cuando narraba una escena en
particular.
Él es, como tanto le gustan a
Lorraine Heath, un hombre atormentado por su pasado y una decisión que le
acarrea una culpa que no ha podido superar. A parte de la las heridas sufridas
en la guerra que le han encerrado cada vez más en sí mismo y alejado de la
sociedad. —¡Como le gustan este tipo de heridos a esta autora!
La historia arranca de forma
lenta y no es una novela de grandes giros. Siendo sincera, creo que lo mejor de
todo es Houston y toda la evolución que sufre a lo largo de las páginas. Cada
leve detalle, por pequeño que sea, te muestra ese gran paso que da con ayuda de Amelia. El libro está lleno de escenas tiernas, con algunas frases tan bonitas
que no puedes dejar de suspirar.
Es una historia bonita, donde Houston luchará, debido a la lealtad que siente hacia Dallas, su hermano, reforzada, además, por su baja autoestima, contra el gran
sentimiento que sabe que no debe dejar florecer pero que se ve incapaz de
refrenar.
La autora hace que la situación llegue al límite y, me ha saltado un par de veces el corazón, pensando cómo al final
se iba a poder resolver todo.
Quizás mi gran «pero» es esa
importante conversación entre hermanos que queda un poco ligera comparada con
la magnitud de las circunstancias que les rodean. Esa reconciliación después de tantos años que me
ha dejado con la sensación de que ambos se merecían mucho más en esa escena.
Una novela bien escrita. Que
consigue mantenerte entretenida y, en algunos momentos, con el alma en vilo,
con un argumento de lo más sencillo. Lealtad, deber y conveniencia, enfrentados por el amor, cada uno personalizados por un personaje y la autora sabe mantener el vilo, sin embargo, el final está escrito al ser una novela romántica. ¿Pero qué ganará: la lealtad o el amor?
Unos personajes complicados de los
que con apenas unos breves trazos Lorraine Heath es capaz de conseguir
transmitir su pasado y presente. Parece un triángulo amoroso, no obstante, no lo es y lo mejor de la novela es ir descubriendo sus matices, sus motivaciones, sus anhelos, puntos fuertes y debilidades. Por eso mejor no hablar mucho de los personajes.
Puede que al principio la lectura
se me haya hecho algo lenta, pero creo que plasma muy bien la tensión entre dos
personas forzadas a compartir todo su tiempo sin apenas tener conocimiento
mutuo. La autora no desaprovecha las ocasiones en demostrar un amor refrenado
que está creciendo y, sin apenas escenas de alto voltaje, consigue transmitir
la alta tensión sexual entre ambos.
Una pena que no se hayan lanzado
a la edición de esta trilogía en España ya que, para mí, leerla en inglés,
supone no disfrutarla de la misma forma.
«Texas Destiny» es un buen comienzo
para la trilogía, tan solo me queda la tercera por leer, una trama de la que me espera muchísimo y que no me ha
defraudado. Como buena amante de lo «regencil» otras novelas de Lorraine
Heath son mis favoritas, pero también hay que tener en cuenta que tiene ya
unos cuantos años y no ha perdido su toque. Si os gustan las novelas del oeste, esta es una muy buena trilogía para leer.
Lorraine Heath, sin duda, se ha convertido en una
autora que construye muy bien los protagonistas atormentados, son muchos los
que aparecen en sus historias y pocas como ella para plasmar esos sentimientos
y su evolución. Es, sin lugar a dudas, una de mis autoras favoritas.
Una lectura pausada con una trama
sencilla pero con grandes saltos de corazón que recomiendo.