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24 de febrero de 2023

The return of the duke by Lorraine Heath (Once Upon a Dukedom, #3)


Sinopsis: (traducción personal)

Cuando su padre, el duque de Wolfford, es ahorcado por un intento de asesinato de la reina Victoria, Marcus Stanwick es despojado de todo. Prometiendo devolver el honor a su familia, busca descubrir al resto de los involucrados en el complot de traición y llevarlos ante la justicia. Su búsqueda lo obliga a recurrir a una mujer a la que desprecia por su traición imperdonable, una mujer conocida como la ramera sin corazón.

Una mujer con muchos secretos, Esme Lancaster tiene sus propios motivos para querer descubrir quién está detrás de la conspiración que aún está en marcha. Esme no confía en Marcus, pero no puede negar que el apuesto diablo la hace preguntarse si realmente tiene un corazón, uno que él podría robar fácilmente.

A medida que su búsqueda de la verdad los conduce hacia el peligro, Marcus descubre que Esme no es tan fría y calculadora como había supuesto, sino fuego, con coraje y determinación a la altura de los suyos. Pronto, son incapaces de negar su mutuo y creciente deseo. Pero ceder a la tentación tiene un coste, y deben decidir si el amor vale la pena el riesgo de perder su única oportunidad de redención.

Opinión personal:

Calificación:

El libro anterior dejó el listón demasiado alto, me encantó «The duches Hunt», así que este lo tenía difícil. Lorraine Heath es de mis autoras de romántica histórica favoritas ♥ y pocas veces me defrauda. Esta vez tampoco lo ha hecho, no obstante, es una autora con la que soy más exigente que con otras, de ahí, quizás, esta puntuación.

Desde la lectura de la primera entrega, Scoundrel of My Heart —historia de Griff y Kathryn—estábamos esperando el regreso del heredero del ducado. Marcus, quien tuvo que huir ante el desmoronamiento de todo lo que poseía al ser su padre acusado de traición, juzgado y colgado. Marcus lo perdió todo y desapareció, o no, en busca del resto de culpables, ya que estaba convencido de que su padre era incapaz de haber maquinado tal plan.

Marcus es un hombre que lo ha perdido todo, no tan solo su honor —cuya recuperación es lo que realmente le importa— sino también sus propiedades, su dinero, su estatus, sus amigos. Teniendo en cuenta lo que todas suponemos que es la vida de un alto noble de la época en Gran Bretaña, esperaba que la autora me entretuviera un poco con las aventuras del heredero caído en desgracia. Cómo ha transcurrido ese último año y, sobre todo, cómo ha conseguido adaptarse y sobrevivir. ¡que lo que le ha pasado es muy fuerte!

Así que, llegado el punto en que la autora se salta toda esa parte y sitúa al protagonista, ya totalmente acomodado en la puerta de Esme, ha supuesto una gran decepción.  No negaré que se dejan caer tres o cuatro líneas que dejan entrever que su año ha sido realmente duro, pero quería más, ya que creo que es algo muy importante en la evolución de un personaje.

Marcus ahora se ha convertido en un hombre estupendo, lo mismo te cura una herida que te abre una cerradura y, además, es un experto en lucha. Vamos, que su estadía en los bajos fondos le ha convertido en un hombre particularmente adaptado al mundo del espionaje ya que será justo lo que tendrá que hacer si quiere averiguar algo.

No diré que es un personaje que no me haya gustado. Pero me he perdido lo que más me interesaba y, en mi opinión, no está a la altura de la protagonista de la historia.

Esme es una mujer fantástica. Justo del tipo de protagonistas que me gustan y, sin muchas intenciones de desvelar misterios, aquí nada es lo que parece. Otro gran fallo.

La relación entre ellos empieza de una forma estupenda y, si algo me ha sabido mal, es que la autora en seguida desmonte la historia pues, si al principio, me parecía una temática muy arriesgada, todo se queda en algo mucho más sencillo y pese a que Esme sigue guardando muchos secretos que se van a ir descubriendo a lo largo de la historia, la otra opción me gustaba mucho más.

Poco más puedo desvelar sin entrar en los matices que se esconden en la novela, pues, en el fondo, todo gira entorno a la búsqueda del cerebro que planeó el atentado contra la reina Victoria. Sin embargo, las pocas opciones que plantea la propia autora —y que hacen inevitable que no seas ningún misterio— me inducen a pensar que, en realidad, tampoco la autora ha querido pillarse mucho los dedos y montar una historia demasiado complicada.

Todo resulta demasiado previsible e, incluso el título, al final termina siendo un enorme spoiler

Como en la gran mayoría de las novelas de Lorraine Heath, la historia se centra realmente en la relación de pareja, en cómo el día a día y la relación que se ven forzados a empezar va modificando lo que sienten mutuamente. Cuesta un poco de creer que todo sea tan fácil entre ellos y que dos personas que han sufrido tanto y han vivido tantas traiciones, se lo tomen todo tan bien y acepten todo lo que va viniendo de una forma tan natural. Hay escenas bonitas, un crecimiento personal y, también, un conflicto demasiado trillado que ya no nos sorprende.

Aún así, es una lectura muy entretenida y pese a que casi ya sabes de antemano qué va ir pasando, la autora introduce un par de giros que te mantienen alerta. 

Quizás la autora no tenía pensado ahondar en el pasado de ambos, creo que ha jugado mal esa baza y, lo que podría haber sido una muy buena evolución de personajes, se ha quedado en una historia con ciertas aventuras de lo más entretenida.

Me tengo que poner al día con otras series anteriores de la autora, de los que en esta novela sale una pareja en concreto y no puedo olvidar tampoco la ilusión que me ha hecho encontrarme, muy brevemente, con el Doctor William Graves. 


Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa

4 de noviembre de 2022

The duchess hunt by Lorraine Heath (Once Upon a Dukedom #2)


Sinopsis (traducción personal)

Hugh Brinsley-Norton, duque de Kingsland, necesita una duquesa. Sin embargo, restaurar el ducado, dejado en ruinas por su padre, a su antigua gloria exige todo su tiempo, con poco espacio para los sentimientos. Coloca un anuncio alentando a las damas solteras de la alta sociedad a escribir por qué deberían ser las elegidas, y deja que su eficiente secretaria seleccione a su futura esposa.

Si existe una tarea más desagradable en el mundo que decidir quién se va a casar con el hombre que amas, Penelope Pettypeace  puede imaginar cuál podría ser. Aun así, está decidida a encontrar a la novia perfecta para él, despistado, pero despiadadamente encantador.

Pero cuando una nota anónima amenaza con revelar secretos, Kingsland no tiene más remedio que enfrentarse al peligro con ella a su lado. Seducido por la belleza valiente y de voluntad fuerte, se da cuenta de que está dispuesto a arriesgarlo todo, incluido su corazón, para mantenerla a salvo entre sus brazos. ¿Podría ser que la duquesa que está buscando ha estado frente a él todo el tiempo?

Opinión personal:

Calificación:

La puntuación es muy personal, a mí me ha encantado y lo he leído en tres sentadas, teniendo en cuenta que lo he hecho en inglés, es una clara indicación de lo mucho que me ha gustado.

Es un argumento de lo más sencillo: un hombre le encarga la tarea de buscar esposa a una mujer y, al final, es ella la que se convierte en su esposa. Es una temática bastante recurrente en la romántica y, además, no es la primera vez que la autora escribe sobre él. Y, por supuesto, es uno de mis favoritos. Sobre todo, si hay duque de por medio.

Conocimos a Hugh en la novela anterior y ya me sentí atraída por el personaje. Pues sí, estamos ante un duque estirado y algo irritable. En Scoundrel of My Heart es justo el prometido de la protagonista porque esta historia arranca de lejos. Ya vimos de su estiramiento, de su dureza y de su «supuesta» falta de corazón —algo tan recurrente en este tipo de protagonistas— y, también supimos que la estrecha relación que tenía con su eficiente secretaria no era usual.

La señorita Pettypeace es una mujer inteligente, eficiente y expeditiva. Algo/muy seria y acostumbrada a ser la mano derecha del duque, quien, al parecer, es incapaz de hacer nada sin sus observaciones. Es también atractiva, aunque se esconde tras unos anteojos. Una mujer con voluntad propia y totalmente independiente, resolutiva y determinada. Una mujer adelantada a su época que tiene la suerte de trabajar para un hombre que le dio una oportunidad, aún siendo mujer, de demostrar que tenía las mismas cualidades, o quizás más, para desempeñar un cargo de tal responsabilidad. Y es que con los años se ha convertido en la mano derecha de un hombre tan adinerado como poderoso en la sociedad londinense.

Hugh vive algo obsesionado con recuperar la riqueza del ducado, pero una vez conseguido, no puede parar de dejar de invertir y buscar nuevas oportunidades.  Totalmente equivocado al pensar que es un ser frío, cuando decide casarse, prefiere que los sentimientos no sean parte de la ecuación, así que, como casi todo, relega el trabajo en su fiel secretaria. Es un hombre moderno al que no le importó que una mujer, que claramente le estaba mintiendo entrara a formar parte de su reducido grupo de empleados y, más aún, tuviera acceso a sus más altos secretos.

La relación entre ambos es encantadora: ella vive enamorada de él, pero tiene muy claro qué línea no se puede cruzar y él confía plenamente en ella, al mismo tiempo que la valora sin tener en cuenta su sexo. Entiendo que en aquella época no era algo habitual y, quizás por eso, después de todo lo que ella ha tenido que pasar, el duque se ha convertido en el  centro de su universo.

Y eso es lo mejor de la novela. La autora convierte el día a día y la caza de la duquesa como un entorno estupendo para que la relación entre ambos vaya evolucionando. Por parte de ella, lo tenemos muy claro, pero por parte de él, parece que los de su alrededor —algunos de los cuales actúan de casamenteros— tienen los ojos más abiertos que él.

Como no puede ser de otra forma, resultará que el corazón de Hugh, aunque él no lo crea, sí que existe y es enorme; y debajo de esas capas de estiramiento y frialdad se esconde una persona que, pese a su condición, no ha tenido una juventud de ensueño.

Y aquí tenemos la maestría de Lorraine Heath —ya sabéis que no soy muy (nada) objetiva con ella— en coger una trama de lo más sencilla y hacerme disfrutar de esta pareja y su relación ¡como una niña pequeña con un bocadillo de pan con chocolate!

El pasado siempre vuelve y ambos tendrán que enfrentarse a él. Lorraine Heath entreteje dos temas secundarios que resultan interesantes. Con el primero nos ayuda a conocer un poco más a su protagonista y, ¡ojo al dato! Nos explica un detalle muy importante que aparece en la primera novela (tiene que ver con una rodilla y es momento de esos que levantas y saltas♥♥) y que aquí tiene una relevancia muy importante; con el segundo, será la excusa para demostrar sentimientos y la necesidad de, como en toda novela romántica, crear un conflicto.

Poco más puedo decir, una novela en la que la relación entre la pareja es el mayor aliciente. No tiene más complicaciones, pero resulta deliciosa. Secundarios acertados que aportan algo de luz cuando el duque está cegado, y la aparición fugaz del protagonista de la tercera entrega.

Pero cuando me encanta el protagonista —ya sabéis de mi pasión por los duques estirados— y también he sentido devoción por ella —me encantan estas mujeres valientes, adelantadas a su época y tan terriblemente prácticas— y la relación va evolucionando de forma pausada, con una pasión contenida que termina estallando y un pasado cuyo misterio está bien llevado, no me queda más remedio que disfrutar tanto de una lectura. Aquí entran de pleno mis gustos personales.

Seguro que no estoy siendo objetiva, pero me ha encantado ♥


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Pepa


7 de octubre de 2022

Scoundrel of my heart (Once Upon a Dukedom #1) by Lorraine Heath


Sinopsis (traducción personal)

Lorraine Heath empieza una excitante nueva serie con un sombroso romance sobre una joven que debe casarse con un caballero con título para obtener su herencia y el hombre inapropiado del que está empezando a enamorarse perdidamente.

Está desesperada por casarse con un duque…

Lady Kathryn Lambert tiene que casarse con un caballero con título para reclamar su herencia y, finalmente, ha conseguido la atención de un duque. Sin embargo, es incapaz de olvidar al escandaloso segundo hijo que la ayudó  – o su traición.

Desea lo que nunca podrá tener…

Lord Griffith Stanwick está atormentado por la amarga verdad, como «repuesto» nunca podrá dar a Kathryn lo que ella anhela poseer. Pero cuando culpan de traición a su padre, Griff entra en los rincones oscuros y peligrosos de Londres, perseguido por los recuerdos de la mujer que ha perdido para siempre.

No se puede negar el amor…

A medida que se intensifica el cortejo del duque, Kathryn descubre que Griff se ha convertido en un hombre a tener en cuenta. Aparecen las viejas pasiones y deseos y debe decidir si merece la pena sacrificar su legado para compartir su vida con el bribón de su corazón.

Opinión personal:

Calificación:

Empiezo nueva serie de mi querida Lorraine Heath, autora que me encanta y de la que no soy nada objetiva. Y aunque aquí aparece de personaje secundario, promete dos duques ♥

La sinopsis desvela bastante el argumento de la novela y, en ese sentido, vamos a encontrar pocas sorpresas.

El secreto no es la trama, sino sus personajes y la forma en la que la autora desarrolla su relación.

Kathryn me ha parecido un personaje muy real. Aparentemente es una joven muy de la época, hija de un conde, pero sin hermanos, con la clara enseñanza de que tiene que casarse, formar una familia y, de paso, conseguir su sueño: un pequeño cottage que su abuela le legó con la única condición de que tenía que casarse con un hombre con título.

Un carácter decidido y una conversación inteligente y alejada de lo que se espera de una joven casadera, la ha alejado de ser un «buen partido social», con lo que, a punto de cumplir los veinticinco ha de casarse.

Griffith es el hermano menor de su mejor amiga, por quien siente gran debilidad, pero siempre ha tenido muy claro que no es una opción.

Para mí, Griff es el gran secreto de la historia. Un joven encantador, con un punto de granujilla al principio y que evoluciona cuando la adversidad y los momentos duros llegan para cambiarle la vida. Siempre marcado por el hecho de ser «el hijo-repuesto», no ha sentido ni el cariño de su padre ni mucha relación con el heredero. Lorraine Heath hace mucho hincapié en esa circunstancia —siempre he pensado que cualquier de los hijos de un duque, al pertenecer a la nobleza, tenían título, aunque fuera de cortesía y eso me descolocaba, pero parece ser que no. No obstante, me ha faltado más para ver esa evolución entre el granujilla del principio y ese hombre más dolido y endurecido de después.

Sobre ellos poco más puedo decir sin desvelar nada ya que pronto está claro que esas trifulcas del principio entre ambos esconden unos sentimientos más fuertes. Y es algo con lo que vamos a disfrutar mucho, al menos yo lo he hecho.

Griff no pierde oportunidad para demostrar lo 💕💕💕 que es.

Muchas cosas me han gustado, sobre todo, la educada relación y compostura que muestran los dos intentado en todo momento no demostrar sentimientos que, para el lector, resultan de lo más evidentes. Tanto él como ella saben que lo suyo no puede ni debe ser y son consecuentes con ello.

Pero Lorraine Heath disfruta creando mujeres determinadas y decididas, así que, pese a sus sabidas y aprendidas obligaciones, Kathryn no va a contentarse con un «no» e irá a por ese sí. Y, al final, ha conseguido sorprenderme porque pensaba que la resolución iba a venir por otros tercios.

La novela está llena de detalles que demuestran la profundidad de sus sentimientos. Creo que la contención de ambos está muy conseguida y la autora juega de forma estupenda entre lo convencional y lo arriesgado de ciertas situaciones y con esa tensión sexual. Nada es precipitado. No estamos ante decisiones a media tinta. Son tantos los detalles que consiguen emocionarte, porque Griff, momento tras momento, ya sea por acción o por palabra, desde el principio hasta unas palabras finales, es un protagonista casi perfecto.

Entre medio, la figura del duque estirado —sabéis de mi debilidad por ellos—. Esta muy claro que él no es el protagonista de esta historia, sino de la siguiente y no voy a negar que la autora ha conseguido que mis ojos hiciesen chiribitas cada vez que entra en escena, aun más cuando ha entrado en escena la que será su pareja. ¡Ganazas de leer su historia!

Mi única pega es que hay cierto aspecto de la vida del señor Stanwick que nos falta. Tengo mis sospechas y es que es algo que se guarda para relatarlo en la tercera historia. Porque sí, el misterio de la caída familiar queda inconcluso, a la espera de la tercera entrega y la historia del heredero. O, quizás, esa parte se explica en la historia de Althea, hermana de Griffith y cuya historia tampoco he leído, a ver si un día animo porque pertenece a otra serie anterior.  Sea cualquier de las dos opciones, es algo que he echado en falta, un gran cambio en el protagonista al cual no hemos asistido.

Justo eso es lo que ha hecho que no le de máxima puntuación. Pese a ser una historia con un argumento algo conocido, ese amor imposible entre dos personas que se conocen de toda la vida, con momentazos en los que se te encoge el corazón de lo bonitos que resultan y ciertas frases que te llegan de pleno, todo ello hace de «Scoundrel of my heart» una historia muy bonita, de las que he disfrutado de cada página y palabra. Nada triste ni dramática, simplemente dos personas responsables que, al final, deciden romper cadenas.

Me ha gustado mucho, ¡muchísimo!

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Pepa