11 de octubre de 2019

Brazen and the Beast de Sarah Maclean


Sinopsis: (más o menos porque esta novela no está traducida)
El plan de la dama ...
Lady Henrietta Sedley quiere heredar los negocios de su padre, para eso, quiere asegurarse sin lugar a dudas su propio futuro quedándose como solterona, además de experimentar el placer. Todo va a la perfección ... hasta que descubre al hombre más guapo que haya visto atado en su carruaje y amenazando con arruinar sus planes antes de que puedan empezar.
La propuesta del bastardo ...
Cuando se despierta en un carruaje a los pies de Hattie, Whit, un rey de Covent Garden conocido en todo el mundo como Bestia, no puede evitar preguntarse por la extraña mujer que lo libera, especialmente cuando descubre que se dirige a una noche de placer. . . en su territorio. Él está más que feliz de ofrecerle a Hattie todo lo que ella desea ... por un precio.
Una pasión inesperada ...
Pronto, Hattie y Whit se encuentran rivales en los negocios y el placer. Ella no renunciará a sus planes; No va a renunciar a su poder. . . y ninguno de ellos ve que, si no tienen cuidado, no tendrán más remedio que renunciar a todo. . . incluyendo sus corazones.

Opinión personal

Segunda entrega de la serie «the bareknuckle bastards». Si en la primera teníamos a Diablo, aquí tenemos a Bestia, y sigo con unas ganas extremas de leer la historia del duque, ¡no tan solo porque ya sabéis que hacen que me tiemblen las rodillas sino porque se prevé una novela estupenda!

Esta historia cuanta con muchos alicientes. Hasta ahora Lorraine Heath estaba entre mis autoras con comienzos más rompedores, ahora se le une Sarah Maclean, porque los planes de Lady Henrietta Sedley no son otros que arruinar su reputación en un burdel especial para mujeres. —algo similar a lo que decide, también, Amanda Briars  en «Irresistible» de Lisa Kleypas—, ¿no negaréis que el punto de partida no es suculento? Lástima que justo antes se encuentra en su carruaje al hombre más apuesto que nunca ha visto atado de pies y manos. Y eso no puede traer nada bueno.

Henrietta es una protagonista estupenda. En serio, se come toda la novela y ya anticipo que tan solo por conocerla a ella, merece la pena leerla.  
Es una mujer muy inteligente, demasiado para que los hombres de su alrededor no la hayan desdeñado como posible esposa; además, físicamente no cumple los cánones de la moda y, pese a ser rubia y de grandes ojos violetas, su figura es más bien regordeta y curva. Decidida como pocas, sabe que merece lo que quiere. Quizás sus comportamientos puedan resultar poco extraños, pero siempre digo que, si la autora me defiende bien las acciones poco ortodoxas, a mí ya me vale. Porque nuestra época no tiene el privilegio de contar con la exclusividad de mujeres abanderadas. No, las ha habido siempre.
Me ha encantado su desparpajo, su simpatía, su ingenio y, sobre todo, que no sea el patito feo que se convierte en cisne. No, aquí tenemos a una mujer normal y corriente que enamora al protagonista, —¡y qué protagonista! — siendo tal cual. Porque también cansa tanta perfección y sienta genial leer una novela en la que, al maromo, super maromo de turno, le guste más una mente ágil y despierta que unos ojos bonitos… aunque tengo muy claro que esas curvas le traen de cabeza. Mucho.

Beast. Tal cual, el apodo lo dice todo. Un hombretón, pero también muy guapo. Es un protector nato y eso me ha encantado. Para mí es su mejor cualidad, a parte de ser un personaje arrollador. Porque destila pasión, fuerza y vitalidad. Un personaje con fuerza que pone todo su empeño en cualquier actividad que emprenda. Y eso nos da más que una buena escena, en serio.
A través de él, la autora nos va describiendo un poco más las vivencias de estos tres hermanos y nos vamos haciendo un poco más a la idea de hasta dónde llegó la maldad de su progenitor.
Cada uno de ellos tenía un rol muy definido y Beast era el débil de los tres, el más pequeño, pese a que su físico ha evolucionado y mejorado con el tiempo. Eso le ha condicionado, junto con algunos detalles de su pasado que le han marcado esa profunda necesidad de defender al más débil.
Pero, Beast queda relegado al segundo plano ante la fuerza de Hattie, por un lado, y el duque por el otro, porque la autora va dejando pistas sobre cómo será su novela y lo que ocurrió en el pasado y yo ya me he montado la película entera. Esa es mi gran pega.

Su relación es pura tensión sexual que, para mi regocijo, tarda en culminar. Saltan chispas entre ellos, pero me encanta cuando la autora sabe extender el momento para que en el momento de la escena sea una explosión de sentimientos entre ambos. No son necesarias las escenas de cama para demostrar atracción, ni lujuria, — recordemos y aplaudamos la escena del guante en «Abandonada a tus caricias» de Loretta Chase —. Muchas veces las relaciones están basadas en cuatro escenas de cama y eso me resulta muy cansino. En esta novela encontramos una buena combinación entre atracción física, admiración y dos personas que se complementan y se gustan.

A parte de unos personajes con fuerza y muy interesantes, los giros no faltan. Pero si algo me ha gustado, y cabreado un poco, es que, si en algún momento me imaginaba que alguno de ellos «debía» actuar de una forma, al final actuaba de forma totalmente diferente. Eso, como digo, al principio me ha enfadado un poco, me esperaba mucha más guerra entre ambos; pero luego, cuando terminas la novela te das cuenta de que, todo cuadra mucho mejor así con el carácter de cada uno y, además, rompe con más de un tópico.

Con un punto de partida muy original, la autora consigue una historia llena de giros, con el puerto londinense, el contrabando y una venganza de fondo, aventuras que nos hacen alejarnos de los bailes de la alta sociedad. Es cierto que me ha costado creer alguna escena, —sobre todo una en particular en la que a Beast le deberían haber hecho un monumento— que no me ha colado, para nada, sin embargo, sirve bien en su propósito de que nos demos cuenta de hasta dónde llega ese papel de protector.

Con una breve presencia de los personajes anteriores, quiero mencionar a Nora, la amiga de la protagonista y un personaje divertido y particular. Pero otros secundarios han llamado particularmente mi atención, el duque y la misteriosa mujer del grupo.

Leer en inglés me sigue costando — cada vez menos — pero me resulta mucho más cansado y eso seguro que afecta a mi valoración.

«Frozen and the Beast» Una novela en la que aventuras y romance tienen un buen equilibrio, ella me ha encantado y él, imposible no suspirar por un hombretón así, aunque resulte de lo más tópico. 

Tras un momento de incertidumbre, «Brozen and the Beast» ha terminado gustándome mucho. Esta serie me está sorprendiendo, la verdad, y si esta autora no estaba entre mis favoritas, está ganando puestos, a ver el año que viene con la esperada historia del duque si consigue la máxima puntuación.
Una lectura de lo más recomendable. 

Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora


Pepa

5 de octubre de 2019

Matrimonio en guerra de Ruth M. Lerga


Sinopsis:
Un matrimonio experto en intrigas políticas pero que sabe muy poco del amor.
Un esposo dubitativo, una esposa desconfiada y un destino empeñado en unirlos.
Vuelve Ruth M. Lerga con una apasionante historia ambientada entre el Londres de la Regencia y el Madrid de Fernando VII en esta primera entrega de la serie «Los Knightley».
Jimena de Alba colabora con los espías ingleses para intentar liberar a España de la invasión napoleónica. Una noche, tras una misión que no sale como esperaba, acaba casada con un desconocido para salvar sus vidas. Su esposo es un apuesto caballero que despierta en ella sentimientos casi olvidados, pero su matrimonio tiene pocas posibilidades, pues hace años que ella no confía en nadie.
Lord Raphael Knightley acude a Madrid a interceptar documentación sobre la intervención militar en Cádiz y consigue en cambio una preciosa esposa española que le hace replantearse lo que realmente quiere. Pero el momento no podría ser peor: Europa está en guerra, debe regresar a Inglaterra y Jimena no parece interesada en él.

Opinión personal

Me atrae más una novela con un matrimonio malavenido que una caja a un gato y si, además, parte de la novela transcurre en España, ya tiene muchísimos números. Así que cuando Ruth M. Lerga publicó la primera entrega de su nueva serie, «Los Knightley», me puse muy contenta.

Ruth M. Lerga es una autora que me gusta, desde 2012, le sigo la pista y creo que he leído todo lo que ha publicado en histórica. Con un estilo cuidado y conocedora de la época en la que plasma sus historias me ha ofrecido alguna grata sorpresa y unas horas muy agradables de lectura. Quizás por eso esta novela me ha sorprendido.

«Matrimonio en guerra» ha sido una pequeña decepción. Es posible que las altas expectativas que había puesto en ella o que por la sinopsis me esperara una historia muy diferente, el caso, es que he encontrado justo algunos de los detalles que hacen que la historia no me convenza.

Llegados a este punto creo que es obligado decir que estas líneas son tan solo mi opinión y el mundo sería muy aburrido si a todas las lectoras nos gustara lo mismo. Ni todo lo que a mí me gusta os ha de gustar ni, por supuesto, lo que no me gusta, no os ha de gustar. Por eso, dejadme decir que lo mejor es leerlo y obtener una opinión propia. Pues muchas son las buenísimas opiniones que podéis encontrar sobre esta novela si navegáis un poco. 

Mi gran problema con el libro ha sido que creo que se queda a las puertas, que todo ocurre con gran precipitación y que le faltan páginas que desarrollen dichos puntos.

Jimena de Alba me ha gustado. Bajo mi punto de vista, es lo mejor de la novela, con una personalidad muy marcada que la autora consigue definir, no tan solo a través de sus recuerdos y su situación actual sino con ciertos detalles que te muestran el porqué de esos comportamientos que pueden tacharse como fuera de lugar en esa época, o al menos, tan criticados, o así lo entiendo yo. Una joven bella, pero rebelde, aunque su riqueza no permite que la sociedad la aparte de su mundo, sí que está marginada por su entorno y quien hace de sus travesuras una forma de despertar interés. 

Raphael Knightley me ha parecido un protagonista muy cliché. Demasiado. Un guapo hermano de duque que trabaja para el gobierno. No debería ser un problema, me gustan los chiclés, pero poco más me ha llamado la atención de él.

Su relación está basada en un instalove como pocos he visto. Lo siento, pero no puedo con ellos, no es la primera vez que lo comento desgraciadamente ahora están muy de moda puedo entender la pasión desbordada y arrolladora, pero no el punto de partida para la situación que aquí se nos describe. Todo ello unido a que el tiempo no consigue cambiar esos fuertes sentimientos que nacen no sé muy bien de qué.
Su relación carece de altibajos, todo transcurre sin mayor complicación, y eso que su situación es compleja o, al menos difícil. Pero Jimena, esa rebelde en la corte española, claudica sin más ante el carisma, que no he visto, de su marido.
Y Rafe se muestra conquistado, celoso y posesivo por una mujer, a la que tan solo ha visto en una ocasión.

No he visto química en la pareja, al contrario, me han parecido sosos y si algo tenían de atractivo por separado, en cuanto eso cambia, han perdido el poco interés que me provocaban.

Estructurado en tres partes, que encajan la trama en tres épocas, dando un pequeño salto en el tiempo con cada una de ellas, la que más me ha gustado es la primera, pese a ese instalove, después pensaba que me iba a encontrar una relación que crecería con el conocimiento mutuo, quizás alguna pelea pero después de terminarlo, creo que el título me ha llevado a confusión y solo responde al entorno en el que se ha creado dicho matrimonio, más que un reflejo de su relación. Quizás de ahí mi decepción.

La descripción que hace de la sociedad de la corte española. La hipocresía reinante, las traiciones y las manipulaciones, así como la descripción de la opulencia desmedida del entorno del regente inglés; son muy correctas. La autora conoce la época y lo refleja. Pero la trama del espionaje es floja. La importancia que puedan tener un par de conflictos desarrollados en apenas unos capítulos me ha sabido a muy poco.

«Matrimonio en guerra» no ha sido lo que esperaba. Es una novela correcta, amena, pero muy alejada de las que más me han gustado de la autora. Una trama muy leída, simple, con unos personajes que son demasiado clichés, en los que la autora profundiza poco y con una historia que no he conseguido creerme.

Sé que esta es una opinión impopular y si os apetece una novela histórica bien escrita, no es una mala opción. Es posible que yo esté saturada ya de estas historias. Mea culpa si busco algo novedoso que mantenga realmente mi interés. Los tópicos son geniales, pero tienen que tener esa chispa que atrape al lector y, para mi pesar, esta novela no ha tenido la que me atrape a mí.

Lo mejor, esos secundarios que protagonizan la siguiente entrega. Su relación me ha intrigado, y le ha robado mucho protagonismo a Jimena y Rafe. Un duque estirado y una dama apocada que va a decidir cambiar su situación. Desde luego, me he quedado con muchísimas ganas de leer la segunda entrega, tiene una pinta estupenda

Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora 

Pepa