28 de febrero de 2020

Fuego en el cuerpo de J.R. Ward


SinopsisAnne Ashburn es una mujer consumida por un amargo pasado, tanto por su truncada carrera en el Cuerpo de bomberos de New Brunswick como por la obsesión que siente por el chico malo del departamento, Danny McGuire. Tomar una arriesgada decisión en un incendio cambia su vida para siempre y debe reinventarse, tanto en lo laboral como en lo personal.Danny McGuire es el mejor bombero del Cuerpo, pero tiene un problema: siempre actúa sin pensárselo dos veces, y esa impulsividad se ve acrecentada cuando, debido a temas personales, comienza a asumir riesgos innecesarios…A pesar de sentirse destrozada, Anne emprende una nueva carrera como investigadora de incendios; aunque no cree que pueda llegar a sentir la misma pasión que la invadía cuando tenía que enfrentarse al fuego, una serie de incendios sospechosos en la ciudad despierta en ella la motivación que andaba buscando. Cuando Danny comienza a ayudarla en un caso, el pasado y el presente de ambos colisionan sin control.Danny y Anne tienen algo en común: ambos llevan el fuego en el cuerpo, y deberán descubrir juntos si las llamas que los consumen por dentro cuando están juntos llegarán a ser tan intensas como las que han tenido que combatir en sus vidas.

Opinión personal

Ya sabéis que lo contemporáneo no es lo mío. Además, esta novela me venía muy bien recomendada y, al final se ha quedado en una lectura entretenida de la que esperaba mucho más.

Es el primero de lo que supongo será una larga serie. Quizás por eso la autora se ha entretenida en exceso recreando y presentando una serie de personajes que, es muy posible, terminarán teniendo historia propia y ha dejado un poco de lado a los propios protagonistas.

Danny me ha parecido un estereotipado macho alfa. Un hombre muy yanqui, con algunos toques machistas, lo siento, pero que en la mayor parte de la novela se presenta como un chico de mala fama, pero encantador.
No sé cuántas veces estira músculos y la protagonista se queda embobada con la cantidad de tatuajes que lleva en el torso. Tatuajes que son importantes pero que solo se nombran de pasada.

Podría resultar un personaje de lo más interesante, no tan solo por las vivencias que le acontecen en esta novela sino por el pasado y el trabajo que ejerce. Pero se profundiza tan poco que no se llega ni a las puertas y, en mi modesta opinión, la autora pierde la oportunidad, una y otra vez, de mostrarnos algo más que fuerza bruta, músculos y testosterona.

Anne me ha gustado más. Una mujer que se ha desenvuelto bastante bien en un mundo machista y cerrado, marcada por un pasado que logra arreglar, pero, tras la traumática y horrorosa circunstancia que trascurre durante la primera escena de la novela —una escena brutal que me ha parecido genial forma de empezar la historia— reaparece sin que la autora nos desarrolle ese largo proceso que me hubiera parecido tan enriquecedor y necesario para desarrollar con propiedad el personaje.

No es que me queje, pues supongo que la autora decidió centrarse en el marco que rodea a la pareja y no construir una trama más sostenida por los propios personajes, pero me ha sabido muy mal y ha hecho que dos figuras que podrían haber sido geniales se queden en meros tópicos.

Sobre su romance, pues también ha optado por el camino fácil. Pensaba que en los relatos cortos que anteceden a esta historia —recomiendo leerlos y, además, la autora los ha puesto a disposición del lector de forma gratuita, pensaba que se desvelaría algo más de su pasado y del cómo y cuándo, pero me he quedado igual.

Tampoco os dejéis llevar por la portada porque no es una novela con escenas hot en exceso, las hay, porque entre la pareja creo que lo que queda muy claro es que hay atracción, tensión y lujuria, pero de J.R. Ward me esperaba unas escenas de cama mucho más extremas.

Total, que parece que hay un único impedimento, y cuando se supera, pues no me ha quedado muy claro la línea que ha querido seguir la autora. Más que hacer de la protagonista una mujer muy independiente, para hacerla más feminista —algo que me gusta mucho— pero no me ha quedado claro con qué motivo.

El misterio no está mal, y el giro final resulta interesante, no voy a decir novedoso porque justo pasa lo mismo en una película bastante conocida de bomberos que ahora no recuerdo. Pero aún así, lo que más me ha gustado es que la autora trata el tema con mucha naturalidad, da todas las pistas al lector y sabe compaginarlo sin desvelarlo desde un comienzo. Eso me parece todo un acierto.

Otro tema es que haya sabido captar mi atención, que no ha sido así, No sé si el estilo, o la estructura, o la forma en la que va desmembrando las piezas sin ningún tipo de tensión, pero creo que le faltan un par de clímax para que realmente pudiera decir que es una buena novela de misterio.

No soy fan de la autora y tan solo he leído un par de novelas más de ella, de las de sus comienzos. Esta me ha gustado más y, aunque tiene un estilo rápido y directo, en muchas ocasiones su frialdad en describir me deja fría y no sé si es que con ese estilo es lo que intenta, con lo cual, chapó porque lo consigue, o soy.

Resumiendo, «Fuego en el cuerpo» es una novela entretenida, pero de la que me esperaba mucho más. Seguramente leeré alguno más de la serie, sobre todo si es la historia de Tom que ha sido el personaje que más me ha llamado la atención, pero tampoco me ha parecido una lectura imprescindible.


Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa 

21 de febrero de 2020

El abismo que nos separa de Claudia Cardozo


Sinopsis:
¿Puede el abandono de una mujer afectar de tal forma a un hombre? ¿Es excusa suficiente la destrucción de sus ilusiones de joven enamorado para convertirse en un hombre dañado?
Victoria Sterling ha vivido siempre inconforme con su destino. De carácter inquieto y deseosa de conocer nuevas aventuras, no duda en meterse en toda clase de problemas para desespero de sus padres y de una hermana a quien ama pero que no puede ser más distinta a ella. Nada cambia nunca en la serena región de Inglaterra en la que ve sus días pasar hasta que la llegada de un atractivo joven de pasado trágico trastoca su mundo hasta sus cimientos. Pero ella no es la única que alberga sentimientos por el recién llegado. Emma, su hermana, también lo ama.
Adam Talbot se considera un hombre herido y no ha hecho más que alimentar un profundo rencor por la mujer a la que alguna vez amó más que a nada. El odio que tanto se ha esforzado por acrecentar, sin embargo, corre el riesgo de desintegrarse frente a sus ojos cuando se vea en la necesidad de convivir con ella cada día

Opinión personal:

La historia de Victoria y Adam me ha gustado mucho. Una novela con el claro sello de la autora, ese estilo tan dulce, que siempre encuentro en sus publicaciones.
Creo que cada libro tiene su momento y me apetecía leer algo de este estilo: una trama clásica de reencuentros y segundas oportunidades.

Quizás es apreciación mía, pero entendí, tras leer la sinopsis, que la historia arranca con una edad más avanzada de los personajes y no es así. —Me hago muy pesada, lo sé, pero un detalle que echo mucho de menos en algunas de mis lecturas es ver crecer el amor—. Algo que me ha parecido encantador en esta historia, es esa relación que florece desde la niñez hasta la edad adulta.

Quizás por eso he disfrutado tanto del prólogo en el que escena tras escena nos muestra cómo Adam cae subyugado por la fuerza arrolladora de Victoria, y cómo supera el dolor de una gran pérdida gracias a la sonrisa de una niña algo independiente, valerosa y alocada por la que sería capaz de hacer cualquier cosa. Esas relaciones me parecen tan bonitas que, solo por eso, ya disfruto de la lectura.

Victoria es la hija mayor de un vicario. Podría haber tenido una educación más estricta, pero, ya desde niña, muestra un carácter algo revolucionario. Una joven cuyos intereses se inclinan más por la lectura, por corretear por los campos que por los vestidos. En contraste continuo con su hermana menor, algo delicada, más coqueta y, sobre todo, mucho más egoísta. No sé si esa rebeldía viene dada por la necesidad de llamar la atención de aquellos que la rodean pues Emma acapara más a sus progenitores.
Ambas tienen una buena relación, aunque la llegada de Adam marca un antes y un después.

Adam es un amor, imposible no enternecerse con todos los muchos gestos que demuestran tanto su gran corazón como su amor sin condiciones por esa niña-mujer por la que se desvive por contentar. De todos, es el personaje que más me ha conquistado, no por ser realmente encantador o por decir frases de las que lees dos veces, y suspiras, y vuelves a leer, sino porque Claudia Cardozo consigue darle autenticidad a esos sentimientos complejos y contradictorios en los que se tambalea durante la novela.

La autora sitúa mayormente la acción en el campo, aquí no asistiremos ante fastuosos bailes ni complicados coqueteos entre la alta sociedad. Es una trama aparentemente sencilla en la que todo gira en torno a los personajes, sus sentimientos y las consecuencias que algunas malas decisiones pueden acarrear. Porque hay ciertos temas que no dejan de ser arriesgados; y, ante todo, no he podido dejar de plantearme ciertas preguntas: ¿qué hubiera hecho yo? ¿qué derecho se tiene a influir en el futuro de un tercero? No puedo desvelar mucho más porque desenredaría el nudo de la trama y, si os soy sincera, creo que aquí, la gran voz de la verdad, se lee a través de las palabras de los adultos. 
Es algo muy personal, pero me gusta cuando un personaje me mete en la historia al punto de hacerme sentir empatía por él y plantearme qué haría yo en su lugar. Toda la perspectiva se dibuja desde el punto de vista de Victoria, quizás por eso, en esa escena final, he echado en falta saber más de Adam.
Ese es uno de mis grandes peros, saber más desde el punto de vista de Adam. No sería yo si no me quejara de algo.

Hace tiempo que sigo a Claudia Cardozo, y esta es una de sus novelas que más me ha gustado y, es posible, considere que se ha arriesgado más. Toca temas delicados, difíciles de hacer veraces, en algunos momentos, de puntillas, muy posiblemente, de forma intencionada. Unos personajes imperfectos, que sorprenden porque hacen cosas que no esperas de ellos, que en algunos momentos te defraudan. Pero me gustan, porque me hacen sentir y, como siempre digo, si algo me encanta es que una lectura, más sencilla o compleja, me transmita emociones.

He disfrutado mucho de la lectura de esta historia, he sufrido en algunos pasajes, aunque previsibles, pero no por ello no me tenían el corazón en un puño, he sonreído con escenas tiernas, he suspirado con frases preciosas. Me gusta el estilo pausado de la autora y me ha sorprendido con algunas escenas que no recuerdo haber leído en otras de sus publicaciones.

En resumen, «El abismo que nos separa» me ha gustado, pasa a ser de las tres que más me han gustado de la autora. Recomendar o no recomendar es complicado, ya sabéis que cada cual tiene sus gustos, pero creo que es una buena lectura cuanto te apetece leer una historia bonita, quizás no original, pero sí tradicional, con triángulo incluido, relaciones familiares, sacrificios y perdones, donde los personajes y sentimientos tienen más importancia que las grandes aventuras.
Una historia donde el amor es lo importante.


Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa