23 de abril de 2026

Una escena peligrosa de Nuria Llop


Sinopsis:

Barcelona, 1923

Blanca Lledó creía haber dejado atrás su carrera como detective aficionada, pero una llamada de la policía basta para arrastrarla a una nueva investigación: su impulsiva hija Eulalia se ha convertido en la principal sospechosa de una perversa agresión contra un famoso actor durante el rodaje de una película.

Decidida a evitar que la acusación recaiga sobre ella, Blanca se propone descubrir quién se oculta tras una coartada demasiado perfecta. Para lograrlo, tendrá que recurrir a artimañas poco ortodoxas… y aceptar la ayuda de Ricardo Arbona, el escritor con el que mantiene una relación sentimental que atraviesa un mal momento.

Sin embargo, averiguar qué ocurrió realmente en el plató es mucho más complicado de lo que Blanca imagina, pues el trágico suceso esconde secretos y alguien podría estar interpretando el papel más inesperado de todos.

Un refrescante cozy mystery ambientado en la caótica Barcelona de los años veinte y el glamuroso mundo del cine.

Opinión personal:

Calificación:

Hoy no es viernes, es 23 de abril, el día del libro y, además, mi cumpleaños 😀😉. Por eso, adelanto un día mi entrada para recomendar, descaradamente, una novela que me ha gustado muchísimo de una de mis autoras imprescindibles, con el aliciente de que transcurre en mi ciudad. 
  
Feliz Sant Jordi

Nuria Llop vuelve a sorprendernos con un cozy mystery con una trama consistente, bien llevada y que no da puntada sin hilo.

Volvemos a saber de Blanca, la viuda burguesa de Barcelona que regenta una pensión para artistas en la ciudad condal de principios del siglo veinte.

Es un libro que se puede leer de forma totalmente independiente, aunque, no nos engañemos, ¡a las lectoras estas continuaciones nos gustan mucho!

En esta ocasión nos sumergimos en el mundo del rodaje, gracias a una primera incursión en el mundillo por parte de Eulalia quien hace un primer trabajo como ayudante de escenografía y, además, un pequeño papel en la película.

Pese a que en un primer momento he pensando que la protagonista sería ella, el carácter y fuerza del personaje de Blanca se hace con todo el peso de la historia y es que aquí volvemos a sentir el poder de una mujer renovada, liberada, de gran fortaleza y determinación que hará lo impensable para sacar a su hija de este gran entuerto.

Eulalia, es la segunda protagonista. Joven vivaracha, decidida, algo envalentonada y con un pequeño descaro que en algunas escenas me ha parecido de lo más incitante. Como personaje me ha gustado mucho, sobre todo porque está muy bien reflejada la rebeldía adolescente y, al mismo tiempo, todavía la necesidad de la figura materna, arrolladora en este caso y tan defensora como una verdadera leona.

Con ella la autora me ha regalado con ese romance que se adivina y, que —¿para qué negarlo? — me hubiera gustado que estuviera más desarrollado. (Tengo muy clara que la intención de la autora no es esa, así que mi gozo en un pozo) y, de forma egoísta, me encantaría que retomara el género romántico en un futuro no muy lejano. Lo digo con la boca pequeña a ver si hay suerte. Todas sus novelas me encantan, pero soy lectora de romántica.

Dejando de lado una introducción de personajes amplia y totalmente necesaria en la que la autora nos pone en antecedentes de quien es quién en la producción, tema que no ha sido fácil porque hay muchos personajes y todos cuentan con un papel importante en la trama, a medida que vamos avanzado en la lectura, se irán desvelando secretos que harán que su papel sea mucho más complicado de lo que a primera vista parece.

Ya sabéis que uno de mis grandes retos cuando leo novelas de este género es no adivinar quien es el culpable y algo que quiero destacar es que en esta he barajado la posibilidad de prácticamente todos los secundarios que aparecen, y no son pocos, exceptuando, claro está, los que ya sé están descartados de antemano.

Es mi gran aliciente al leer novelas de suspense ligero y creo que Nuria Llop ha construido una trama convincente, sostenida con eficacia y con una progresión en la investigación que me parece muy consistente, guiando y engañando al lector a su antojo. ¡Bravo!

Odio esas novelas en las que el culpable sale en la última escena y, a partir de ahí, nos venden toda la historia. Sé que es muy complicado y por eso creo que se tiene que aplaudir el trabajo bien hecho: la manera en la que los personajes van desvelando secretos que hacen que parezca o no más posible su culpabilidad —me encanta cuando las pistas apuntan a casi todo el elenco.

Una novela con un pequeño toque de humor —sello indiscutible de la autora— en esa Juanita que tanto me gustó en la novela anterior. Un Ricardo del que me hubiera gustado saber mucho más y una Blanca que deja muy clara su independencia. Eulalia me ha conquistado  y Blanca, por supuesto, también con unos pequeños guiños a otras novelas de la autora que me han parecido simpáticos.

Me ha gustado especialmente el retrato de Barcelona de principios de siglo con esos pequeños detalles que enriquecen la novela y destaco, como siempre, lo mucho que me gusta la forma de escribir y lo bien que ambienta las novelas. No puedo negar que me resulta de un interés especial porque transcurre en mi ciudad y siempre es de lo más gratificante conocer  antiguos edificios y, sobre todo, reconocer calles y locales en la lectura.

No estamos ante una novela romántica, así que huelga decir que he echado de menos un papel más importante del romance. Ya sabéis que soy lectora empedernida del género, pero es que tengo el vicio de leer todo lo que publica Nuria Llop,  soy incondicional de ella.

Si no habéis leído «Un asunto delicado», hoy es un momento estupendo para hacerse con los dos, me gustó más, si cabe; pero «Una escena peligrosa» lo he disfrutado también muchísimo. 

Otra novela de Nuria Llop que recomiendo. 

Me encantaría preguntar a la autora cuando volverá a deleitarnos con una novela romántica, ¿Qué le preguntarías vosotr@s si tuvierais la oportunidad?


Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa

17 de abril de 2026

Los dulces años de LaVyrle Spencer


Sinopsis:

Linnea

Cuando Linnea llega a Alamo no se imagina que aquel irritante hombre que la recibe en la estación se convertirá en su gran amor. Con sólo dieciocho años, la alegre Linnea es la profesora que abrirá un hueco dentro de la comunidad e intentará conquistar un hueco dentro de la familia que la alberga.

Teddy

Theodore es un granjero de treinta y cuatro años que vive con su madre y su hijo adolescente y se siente sumamente irritado ante la llegada de Linnea, no sólo no respeta las reglas tácitas de la comunidad, sino que la tiene viviendo en su casa.

Lentamente en el día a día de una tranquila comunidad rural surgirá entre ellos el amor, Teddy atemorizado ante la diferencia de edad intentará alejar a la joven, pero Linnea sabe muy bien lo que quiere, y no está dispuesta a desaprovechar lo que sabe que es su destino.

Opinión personal:

Calificación:

«Years», título original, entiendo que hace referencia al importante conflicto entre la pareja: la edad. La traducción que hicieron al publicarla al castellano no la termino de entender porque si algo se refleja en la novela es la dura vida de los granjeros en Dakota del Norte durante la I Guerra Mundial.

Siempre tengo que tomar un respiro para leer a Lavyrle Spencer. No me malinterpretéis, escribe genial, pero de una forma muy pausada, regodeándose en palabras y descripciones que hacen que la lectura no sea fluida. Quizás, por eso, todavía tenga tantos títulos suyos pendientes. Esta es mi tercera experiencia … hay algunas más disponibles en la biblioteca y, seguramente, en algún momento me anime con ellas. Pero tengo que escoger una época en la que tenga algo más de tiempo para leer y, ¿por qué no decirlo? no me animan esas publicaciones de bolsillo con letra minúscula —ya no aptas para mi edad— de más de quinientas páginas. Me dan pereza. Luego me animo y las disfruto, aunque no igual que «Maravilla».

La relación entre Teddy y Linnea sirve de telón de fondo para plasmar el día a día de las gentes de una pequeña comunidad de Alamo. La ambientación me ha parecido estupenda, quizás no hay necesidad de nombrar esas comidas, costumbres y tradiciones de gentes de ascendencia noruega cuya supervivencia no es fácil. Ni esa realidad diaria que con tanto detalle nos describe página tras página, pero es una de los sellos de la autora y sabes lo que vas a encontrar en sus novelas, por eso comento que no son lecturas ligeras.

Linnea me ha gustado, una joven valiente que llega a unas tierras más duras de lo que espera persiguiendo su sueño de ser maestra. Su vida ha sido mucho más fácil y no le resultará sencillo aclimatarse a la inhospitalidad de Dakota ni del hombre que la debe acoger en su casa. Quizás se aclimata de forma demasiado sencilla y, lo admito, me ha molestado un poco lo fantástica que la pinta la autora: todo lo hace bien, todos la adoran y nada resulta un problema para esta pequeña joven de apenas dieciocho años.

Teddy me ha resultado un personaje mucho más rico. Un hombre al que la vida ha endurecido. Me gustan estos huraños encantadores y, aunque no he disfrutado especialmente de su pequeño/gran flechazo, sí de sus luchas interiores y de la forma en que la autora va retratando sus inseguridades y esa gran barrera que supone la gran diferencia de edad. Curiosa, porque en aquella época entiendo que debería ser de lo más habitual.

La relación entre los protagonistas me ha parecido realista, de esas que empiezan muy mal, principalmente por los prejuicios de Teddy que se siente abrumado por una juventud y una belleza que no desea en su entorno. Una relación marcada por la terquedad de ambos: él en el no y ella en el sí; y aunque, a mi parecer, está claro que desde el principio esa enemistad esconde una fuerte atracción, la relación fluye de forma pausada, de esas que me gustan.

Como lectora de romántica, el romance ha sido un aliciente, pero no lo que más he disfrutado. Y, siendo sinceros, la novela podría haber terminado antes si la autora no hubiera convertido la novela en un dramón. Ya sabéis que no soy muy partidaria de historias tristes y, parece, que muchas opinan que las desgracias enternecen a los lectores. Si la vida no era fácil, la autora decide complicarla mucho más añadiendo una serie de acontecimientos que me han dejado un mal sabor de boca. ¿Son realistas? Sin duda y, además, con ellos entremezcla hechos históricos importantes de la época.

Me ha gustado mucho conocer a la familia de Teddy y a las gentes de su entorno, principalmente una familia que ha ido creciendo con matrimonios formando una pequeña comunidad que se ayuda y se apoya en las situaciones complicadas. Y las habrá, muchas… quizás demasiadas. Secundarios magníficos entre los que debo destacar a Nisa y John, y un hijo —del que pienso que la autora sienta las bases para una novela, aunque desconozco si al final la escribió.

Admito que me dan pereza estos novelones, después los disfruto y pienso que tengo que leer más de sus historias. En verdad, es una buena novela. No obstante, me ha sobrado drama. He disfrutado más de la parte narrativa que del romance en sí.

Me quedo con una primera parte que me ha gustado mucho ♥, pero luego, esos grandes infortunios.... 

Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora

Pepa