Sinopsis:
En
el hotel principal de Odissey Park se masca la comedia.
Alison Cooper está desesperada.
Samuel L. Grant está intrigado.
Mientras Alison traza un plan para evitar al hombre al que apoda “don Pomposo”, Sam elabora el suyo para averiguar la verdad que esconde la astuta gerente. Sin embargo, la atracción física que surge entre ellos desbarata sus planes y desencadena una serie de acontecimientos que ninguno de los dos esperaba.
Un cóctel explosivo entre una romántica empedernida y un descreído del amor.
Opinión
personal:
Carol Davis ha ido dejando retazos de la relación que tenían
Alison y Samuel a lo lago de tres novelas, con lo cual, decir que tenía muchas
ganas de leer su historia no resulta nada nuevo. Además, estas parejas que se
llevan tan mal y terminan perdiendo la batalla —los dos— son de mis argumentos
preferidos.
No obstante, por si todavía no os habéis animado a leer los
anteriores, la autora ha hecho un pequeño resumen al final para que podáis
poneros al día de todos los diálogos que han ido intercambiando, ya que
conocerse, no se conocían.
Alison es una mujer a la que hemos llegado a conocer.
Luchadora, decidida, determinada, independiente y con una dedicación total al
trabajo. Quizás tanta dedicación responda a su desencanto de la vida en
aspectos muy concretos, ha llegado a conseguir pequeños sueños con la pequeña
afición de ejercer de casamentera.
Es un personaje que me ha gustado mucho. Alison tiene ese punto justo entre debilidad y fortaleza. Está claro que hay un pasado y que, por mucho que se autoengañe, no lo ha superado.
Samuel — don Pomposo, con ese mote ya os podéis imaginar que
es de los que me gustan —, hombre serio, disciplinado, algo opaco al que,
conforme lo vas conociendo, le vas cogiendo mucho cariño. No ha tenido una vida
cómoda tal como se puede adivinar entre líneas.
La sinceridad de Alison, esa madurez —ambos han pasado de los
cuarenta, algo que me parece un aliciente en romántica—que demuestra en muchas
situaciones me ha encantado, así como la forma en la que esa transparencia
descoloca y desarma a Samuel, mucho más acostumbrado a la falsedad y la
hipocresía en las mujeres.
Los polos opuestos se atraen y aquí encontramos un claro
ejemplo. Así que, la parte física, bastante tórrida, es el punto de partida de
una relación que, aunque no lo parezca, se va fraguando de forma lenta. Además,
¡qué hay mejor que una buena reconciliación después de una disputa!
Es uno de los puntos más destacables de la novela. Creo que
la evolución del odio al amor tiene un ritmo lento, pero sin pausa,
desarrollado y, poco a poco, te vas dando cuenta con pequeños detalles de que los
sentimientos que antes tenían van mutando. A veces, en estas tramas los
cambios son demasiado bruscos como un clic y resultan poco creíbles.
Me gusta el humor de la autora, la ironía de ciertos
diálogos, ya que la forma de ser de ambos choca de forma tan directa, las
discusiones son inevitables y Alison es una experta en sacarle punta a muchos de
los comentarios de Sam.
La novela transcurre sin grandes sobresaltos, no obstante,
hay un giro al final que me ha gustado particularmente, forma acertada de
aclarar dos temas al mismo tiempo.
Si algo valoro en una novela contemporánea —de las que ya
sabéis que no soy muy fan— es poder creerme los personajes y, en mi opinión,
Carol Davis ha conseguido que todos sean muy creíbles y convincentes. Una
novela con una estructura clásica, bien evolucionada y con tiempos justos. Un
título en el que no falta el humor y la pasión, malentendidos, momentos tiernos
y, sobre todo, personajes imperfectos.
Quiero hacer
especial mención a Jane, un personaje con mucho desparpajo del que esperaba más
interacción. ¡He terminado echándolo de menos!
Me daba un poco de
miedo que mis expectativas nublaran la historia, pero no ha sido así.
«Un plan para el
amor» me ha gustado mucho. Una lectura muy entretenida.










