13 de julio de 2018

Una flor para otra flor de Megan Maxwell


Sinopsis:

Estar enamorado de la mujer que se desea olvidar no es algo que el joven e impetuoso highlander Zac Philips lleve bien.

Tiempo atrás, Zac posó sus ojos en Sandra, una joven de mirada y pelo castaños que cautivó con su sonrisa. Pero cuando el padre de Sandra falleció, sus abuelos maternos las obligaron, tanto a ella como a su madre, a dejar las Highlands, su lugar de residencia, y regresar a Carlisle, un lugar en el que ninguna de las dos conseguía ser feliz, sobre todo cuando sus abuelos se empeñaron en concertarle un matrimonio. 

Dispuesto a salvar a su amada, Zac partió hacia Carlisle, pero al llegar allí se encontró con Sandra riendo divertida con uno de aquellos ingleses. Ofuscado y con el corazón destrozado, regresó a las Highlands con la intención de olvidarla. 

Sin remilgos ni medias tintas, Sandra iba ahuyentando a sus supuestos pretendientes, ganándose así la enemistad de sus abuelos y, con el tiempo, cargando con la culpa por la muerte de su abuela.

Opinión personal:

Megan Maxwell llevaba siendo una de mis eternas pendientes. Gracias al blog  Alea Jacta Est !!!! que me brindó la oportunidad al resultar ganadora de su concurso. Admito que soy bastante reticente a leer a estas autoras que mueven masas. Iba avisada, por otras lectoras que conocen mis gustos, de que no me iba a gustar e, incluso, me he planteado muy seriamente, no publicar esta reseña. Pero al final, me animo, con todos mis respetos y desde mi humilde opinión, que seguramente no será compartida por muchas de vosotras. Y, animándoos, si tenéis curiosidad por esta autora y no la habéis leído a que busquéis opiniones más partidarias.

Por lo tanto, si eres fan de sus novelas, mejor no sigas leyendo, porque es algo muy personal y será muy poco popular.

Y es que con gran pesar y, pese a que iba avisada, diré que este producto me ha parecido de calidad muy mediocre, intentando no sonar muy rotunda.

Estamos ante una novela escrita para las lectoras de la autora. Si, al igual que yo, no habéis leído los anteriores. Os encontraréis algo perdidas, pero no pasa nada. La verdad por lo que se desprende de la propia trama, parece que algunas de las situaciones o escenas les ocurrieron a las otras mujeres de la historia, así que, al final te das cuenta, de que si no te interesa mucho la novela que estás leyendo, poco te has perdido al no leer las anteriores.

El romance, se supone que ocurrió antes. No se hace ninguna mención a cómo se conocieron ni a cuando se fraguó. En un par de ocasiones sí que se mencionan algunas costumbres que, a modo de provocar suspiros, recupera. Entiendo que son escenas de otras novelas, pero poco se me informa ¿para qué? Está claro que obligatoriamente viene de lejos y por lo tanto no importa. Y, en realidad seguramente no es necesario, porque si algo me ha quedado es esa sensación de que la novela no tiene trama estructurada. Carece de hilo, y si se puede decir que tiene uno, es cíclico. Porque durante casi quinientas páginas asistimos a una sucesión de peleas, reconciliaciones; vuelta a pelearse, vuelta a reconciliarme; ahora haces algo que no te perdono, ahora sí.
Y claro, entre nosotras, ¿Quién no me dice que la última es, en realidad, la última? Porque yo he contado unas cuantas que eran las definitivas.


Aventuras encontraremos unas cuantas. Sin tener en cuenta la poca coherencia con el personaje. Sin explicar lo mucho o poco que le haya podido costar acostumbrarse a cambios tan importantes en su vida. Sin tener en cuenta, nada. Aquí las cosas pasan porque a la autora le va bien y crea nuevas situaciones que puedan enternecer al lector o no sé, porque al final no he acabado por entender más de una. Que, para mayor pega, no me cuadra nada con el entorno histórico.

Sobre los personajes. Pues poco que decir. Ella no me ha gustado y él tampoco. Están totalmente fuera de contexto.
A ella no la entiendo. Sabéis de mi gusto por las protagonistas fuertes, independientes, valerosas y modernas para su época. Pero aquí no es lo que me he encontrado. No me gusta la forma en la que esta «guerrera» afronta sus problemas. Se puede entender que la autora intenta realzar a este tipo de mujeres, creo que la elegancia con la que lo hace huelga por su ausencia. Se puede ser valerosa tener honor y ser fuerte sin llegar a los extremos de Sandra.

A Zac le ha faltado chispa. Es de entender que es un personaje secundario durante toda la serie y por ello se supone que tengo que conocerlo. Pero, en mi humilde opinión, es trabajo de la autora que en su propia entrega la lectora lo conozca y aquí, esta lectora, lo único que ha entendido es que es un mar de conflictos que no sabe lo que quiere y que, en muchas ocasiones, se comporta como un bobo. Claro que es la única forma de que la trama se alargue lo que se hace, Porque con la resolución del primer conflicto ya podría haber terminado la historia.

Los secundarios llenan hojas y hojas de diálogos de «más de lo mismo» y no aportan nada más que el disfrute para las fans de la serie.

La manicura francesa de la mujer de la portada nos indica el rigor histórico que vamos a encontrar en la novela. No me importa que una autora se tome ciertas licencias. Pero aquí lo que no ha puesto es el mínimo esfuerzo en cumplir o, explicar al menos, con las costumbres de la época o que ciertas cosas no eran habituales.
Es posible que a un grupo muy concreto de lectoras, estos detalles no le parezcan importantes pero, cuando lo que te gusta es disfrutar de una buena novela histórica. Es  imperdonable. No pretendo leer un ensayo pero tampoco que se salten tan a la torera el entorno social, económico y legal de la época.

En general, me ha costado mucho terminarla. Debería haber sido, al menos, una lectura entretenida. Pero se me ha hecho muy repetitiva y, a partir del primer enfado, ya me daba igual todo lo que pasara. No tan solo es importante lo que nos cuentan sino también cómo nos lo cuentan. Y aquí, encontramos un estilo bastante ligero y sencillo con frases que de forma incoherente empiezan con el voseo para pasar en la misma frase a hablar sin él. Expresiones demasiado modernas. En general, la ambientación histórica es algo que no tiene ninguna importancia. Tan solo montan a caballo, viven en castillos y llevan espadas y las usan.

Creo que será mi primera y última novela de esta autora. Para mí, el éxito no debería estar reñido con la calidad y, aquí, no la he encontrado.

Terminaré felicitando a la autora, porque no es fácil llegar dónde ella ha llegado y eso no se obviar. Por hacer que muchas mujeres que no leían ahora lo hagan y por dar mayor voz a un género que adoro, el de novela romántica, en el mercado.
También me ha dado muchas de las respuestas que hasta ahora no tenía y demuestra, una vez más, lo que una buena publicidad e inversión pueden conseguir.


Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

6 de julio de 2018

Rivales de día, amantes de noche de Nieves Hidalgo

Sinopsis: Barbara Ross, a la muerte de su único pariente, se ve obligada a viajar desde Edimburgo a Londres para ponerse a cargo del tutor elegido por su tío para ella. No sabe nada de ese hombre salvo su nombre: Alan Chambers, vizconde de Maine. Imagina que será un caballero de edad avanzada, como lo era su tío. Sin embargo, Maine no es ni por asomo lo que la muchacha espera encontrar. Alan Chambers, segundo hijo del duque de Hatfield, ha aceptado la tutoría por la amistad que le unía a Thomas Roos, esperando tener como pupila a una niña. Tampoco él se imagina que va a encontrarse con una muchacha en edad de casarse. La atracción que siente por ella desde el primer momento va a ponerles las cosas muy difíciles, sobre todo porque ha jurado no permitir que ninguna mujer domine su vida como sucedió con su padre. Solo él sabe las circunstancias que obligaron a su padre a quitarse la vida; un secreto que ha mantenido para sí y no está dispuesto a revelar a nadie. Una esmeralda de la que todos dicen que está maldita, conocida como uno de los famosos Ojos de Taimir, viene a sumarse a los problemas de la joven


Opinión personal

Nieves Hidalgo es una autora clásica en el mercado nacional. Pocas novelas suyas me quedan por leer y siempre intento estar al día con ella. Entre mis favoritas: Amaneceres cautivos, El ángel negro, Brumas, Lo que dure la eternidad, Dime si fue un engaño...
Aquí tenemos la primera entrega de una serie, aparecen muchos personajes, entre ellos el protagonista del segundo cuyo adelanto está incluido en el libro digital y que acorta una novela que, ya de por sí, no es muy extensa.

Con esta lectura he tenido mis más y mis menos. Mis altas expectativas seguro que han hecho de las suyas, y se me escapa el motivo que hace que adore tanto las novelas que emplaza en España y el resto me sepan a poco, seguro que tiene mucho que ver que sienta debilidad por el entorno nacional.

«Rivales de día, amantes de noche» es una novela con un toque muy clásico, una historia de las de siempre, donde la pareja parte de una situación que los enfrenta y que se complica ya que ninguno de los dos puede refrenar los sentimientos que afloran y que culminará al final con un pequeño misterio.

De Bárbara me ha gustado ese carácter luchador y fuerte. Esa constante rebelión por lo que considera injusto y a lo que, una educación quizás algo liberal en el contexto histórico, está acostumbrada. Sin embargo, es algo que, lejos de molestarme me gusta, me encantan estas mujeres fuertes y decididas que les plantan cara a los protagonistas de las novelas, quienes defienden a capa y espada su soltería, y reafirman y luchan por sus ideas. Al mismo tiempo, me ha costado imaginármela envuelva en la situación que plantea el punto de partida de la historia. Unos sentimientos que acompañen el supuesto dolor de su situación. No sé si porque estamos ante una mujer más dura y fría de lo que yo me he imaginado o porque no es importante o resulta incompatible con la historia. 

Bárbara será toda una sorpresa para Alan. Un joven adinerado y con título que difiere poco de los muchos protagonistas de este estilo que conocemos.
Un personaje ya clásico dentro de la novela «regencil» del que me ha faltado conocer muchos detalles. La autora arriesga poco con el personaje y nos muestra un hombre acostumbrado a conseguir lo que quiere y le proporciona tanto su dinero como su estatus.  Aún así, resulta un hombre de honor, o al menos lo intenta,  y ese será su principal problema ya que parece que la belleza de su pupila y el fuerte deseo que ella le provoca será uno de sus mayores problemas. Poco más puedo decir de un personaje que ya tengo muy leído y al que, en mi humilde opinión, le ha faltado algo de chispa para estar a la altura del carácter luchador de Bárbara.

Eso sí, me ha gustado que, a través de él, la autora haga referencia al gran problema de la pobreza infantil.

En general, es algo que he echado de menos. Una mayor profundidad en unos personajes que daban mucho más de sí.
Bárbara sorprende con unas ideas muy avanzadas para su época y desempeñando unas actividades que tampoco son demasiado usuales. No sé, creo que en ese sentido me ha faltado más fuerza al defender esas circunstancias.

La situación me ha parecido muy forzada y tampoco he encontrado una mayor explicación que la respaldara, algo que puede ser muy personal. Y entiendo que los vínculos entre el señor Ross y Alan deberían ser mayores para que el fallecido tomara dicha determinación. Pero poco sabemos sobre dicho tema, más que plantea una situación que da pie a diálogos interesantes que buscan la diversión del lector mediante los rifirrafes de la pareja.

La trama tiene poco de original, pero no es una queja. Casi todo está ya escrito y el secreto puede estar en la maestría de la autora para darle originalidad a una trama ya muy trillada y en enriquecer los personajes, pero me ha faltado chispa.

También esperaba mayor complejidad en la trama que provoca, entiendo, ese cambio de parecer en el último momento del Sr. Ross.

Resumiendo creo que la frase que más me viene a la mente cuando pienso en esta lectura es «me ha faltado» Y ese ha sido mi gran pero.
Estamos ante una novela con un estilo muy correcto pero algo desigual. Durante la primera mitad me he encontrado con ciertas expresiones demasiado castellanas que me parecen difíciles emplazar en la Inglaterra del siglo XIX, algo que en la segunda mitad me ha parecido más cuidado.
Nieves Hidalgo escribe bien, eso no está en duda. Pero esperaba otra cosa. No sé si otro estilo de lectura o una trama un poco más elaborada. Cosas mías, seguro.

«Rivales de día, amantes de noche» es una novela correcta que cumple con su cometido que no es otro que entretener. No es de gran extensión y prácticamente se lee sola, es una lectura muy recomendable para pasar un buen rato sin grandes sobresaltos.

No puedo dejar de comentar que la próxima entrega empieza en tierras españolas, así que estoy desde ya deseando leerla.

No es la primera vez que comento que me estoy volviendo muy o demasiado exigente por lo cual ya sabéis que lo mejor es lanzarse y leer para poder opinar.
Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora 

Pepa