16 de noviembre de 2018

Entrevista a Nuria Llop




Nuria Llop 

Una de mis autoras favoritas, las que conocéis más o menos un poco mis gustos y habéis leído mis reseñas, espero haber transmitido el porqué. Sino, siempre podéis pulsar el título de la novela y el link os llevará, todas sus novelas están reseñadas en este blog.




Bibliografía

Serie Madrid siglo de oro

Serie Corazones solitarios

Relatos cortos:
Un marqués de fábula
Una sola palabra

Empezaré, y terminaré, dándole las gracias por tomarse el tiempo para contestar esta entrevista, No me extiendo más


Nombre o pseudónimo.

Depende de las circunstancias personales y profesionales de cada uno. Y sé que a veces también depende del editor. Si para publicarte una novela te pide que utilices un pseudónimo inglés, por aquello de que vende más lo de fuera que lo de aquí, pues adelante. A mí no me lo pidieron (no habría sido lógico, con las novelas ambientadas en España) ni mis circunstancias me condicionaban, así que opté por el nombre. Pero no descarto el pseudónimo en un futuro si cambiara de género literario, por ejemplo.

 ¿Cuál consideras que es tu profesión?

Las dos que ejerzo en este momento: el doblaje y la escritura. Aunque escribir y publicar sea muy poco rentable (al menos en mi caso y creo que en la mayoría), me considero una escritora profesional igual que una actriz profesional de doblaje o adaptadora de guiones.


¿Cuándo y cómo descubriste que querías dar a conocer al público tus historias?

Después de que las tres personas a las que di a leer la primera novela que escribí me dijeran que era buena y que podría publicarla. La había escrito por simple entretenimiento y me sorprendió su opinión, porque las tres son expertas lectoras y sabía que no me estaban dando coba porque sí. Entonces empecé a plantearme escribir para publicar. Eso fue hace unos 12 años. Esa primera novela sigue guardada, porque creo que no tiene el nivel que me exijo a mí misma, tendría que reescribirla y aún no me ha apetecido hacerlo.


Qué es ser escritor para ti? ¿Qué es lo que más te satisface de ello?

Escribir me hace feliz. Sé que suena cursi y un poco abstracto, pero es así. Me aporta paz a la vez que me estimula, me evade de la realidad a la vez que me sumerge en ella y me ayuda a verla desde otros puntos de vista y a comprenderla mejor, me permite liberar emociones que hay dentro de mí y hasta identificar algunas que ni siquiera era consciente de que tenía y, por lo tanto, me ayuda a avanzar como persona. Y luego está la parte práctica, más terrenal, lo que me aporta publicar lo que escribo y que también cuenta: conocer a gente estupenda como vosotras, las que lleváis este blog.

 Y ahora mójate un poquito…. :)

Con cuál te quedarías de las que tienes actualmente publicadas ¿Y no vale escurrir el bulto eh

Jajajajaja… Pues me quedo con la última, La magia del corazón. Es la que tengo más viva dentro de mí y la que supongo (y espero) refleje que he ido aprendiendo y evolucionando un poco como escritora. A nivel de creación de personajes, de trama, de estructura... Aunque siga una línea muy parecida a las anteriores, creo que es la mejor novela que he escrito hasta ahora. Pero no sé si las lectoras opinarán lo mismo, porque cada una tiene sus preferencias.

Los personajes tienen vida propia en el momento que los originas, ¿en qué o quién te basas para darles sus características y personalidades?

Me baso en lo que observo a mi alrededor, en mis propias experiencias e incluso en personajes de otras novelas que he leído. Si hay algo que me llama la atención, un rasgo de personalidad o un comportamiento específico, lo aíslo y a partir de ahí, creo al personaje de la novela en función del tema que quiero exponer. Por ejemplo, en La magia del corazón el tema central es la soledad (igual que en el anterior de la trilogía Corazones solitarios: El secreto de una dama), y tanto los protagonistas como algunos secundarios encarnan distintas formas de entender y vivir la soledad. En cuanto al aspecto físico, lo tengo en mi cabeza, y suele ser una mezcla de imágenes de actores, deportistas, personas que conozco… No me baso en un famoso en concreto ni le doy excesiva importancia a la descripción física de los personajes. Prefiero ofrecerle al lector unos pocos rasgos y dejar el resto a su imaginación.


Has hecho del siglo de oro español el entorno de todas tus novelas, ¿pero te has planteado en un futuro cambiar de época? ¿por cual te decidirías?

La verdad es que empiezo tener la tentación de cambiar.  Aunque el Siglo de Oro da mucho de sí, también tiene sus limitaciones. Y épocas que me gusten hay muchas, cualquiera a partir del siglo XVI. Las anteriores no me atraen tanto.

— ¿Qué elementos son esenciales para ti, qué tiene que contener una historia de amor?

Amor, desde luego. Amor de pareja. Que se perciba el amor a lo largo de la novela y que el final sea el triunfo de ese amor. Si al romance se le une una trama de misterio, mucho mejor. Es lo que suelo hacer en mis novelas y lo que me gusta también como lectora. Ahora bien, una buena historia de amor, buena de verdad, tiene que tener una pareja protagonista bien construida, que cada uno sea un personaje elaborado en profundidad y que evolucione a lo largo de la novela gracias precisamente al amor que nace en su interior.

— ¿En qué momento del día escribes? ¿Tienes algún ritual para ello? ¿Cómo te enfrentas a la primera hoja en blanco?

Escribo de madrugada, desde las 5 o 6 de la mañana hasta las 9 o las 10, depende del trabajo de doblaje que tenga ese día. Son las horas en que las hay un silencio casi total en mi casa, y necesito silencio para escribir. Y rituales… Pues sí, tengo varios, soy un poco maniática con eso. En mi mesa siempre hay una vela encendida y una varilla de incienso, y escribo a mano en cuadernos Paperblanks y con un bolígrafo específico y distinto para cada novela. 

— ¿Que te inspira a la hora de escribir?

Aunque suene redundante, lo que más me inspira cuando escribo es escribir. Una cosa es cuando elaboro las tramas y creo a los personajes. Ahí, sinceramente, no tengo ni idea de dónde viene la inspiración. Quiero contar algo y busco la forma de contarlo. La otra, el momento propiamente de escritura, el de juntar palabras para transmitir esa historia al lector, es una cuestión de trabajo, trabajo y trabajo. Escribir el primer párrafo de una mañana cualquiera me puede costar media hora o incluso una, pero a partir de entonces, los demás salen con más facilidad. Hay días más espesos que otros, desde luego, pero escribir me inspira a seguir escribiendo y me da más ideas. Por eso, la estructura de escenas que en un principio he creado para la novela se me desmorona hacia la mitad y tengo que reconstruirla varias veces.

— ¿Te ha sucedido que el libro (historia) se aleje de lo que originariamente habías planeado?

Pues es lo que te decía al final de la respuesta anterior. Sí, me ocurre siempre. Aunque no se aleja demasiado de lo que me he planteado en un principio, sí se desvía bastante. Incluso el final puede ser distinto al que había previsto.

¿Qué momento es más difícil para un autor, ¿ser publicado o la opinión del lector?

Hace 6 o 7 años te habría respondido que ser publicado, pero hoy en día, con las facilidades que hay para publicar con editoriales (hay sellos de romántica que publican cualquier manuscrito, por desgracia) y con las pseudoeditoriales de coedición que ofrecen a todo hijo de vecino publicar su libro, creo que al autor le resulta más difícil y estresante esperar la opinión del lector. Incluso a mí, que confío mucho en mis editores y sé que si dan el visto bueno a un manuscrito es porque lo merece y es vendible, la espera me resulta bastante angustiosa. Porque sé que mi novela no va a gustar a todas las lectoras de romántica, por supuesto, pero el ansia de que guste a muchas, y sobre todo a las que he fidelizado ya, es difícil de controlar.

Háblanos un poquito de tu última historia publicada, La magia del corazón, ¿qué encontrará el lector en ella?

Amor y entretenimiento. Creo que es un romance bastante clásico, aunque con unos toques de originalidad. El misterio del secuestro es solo un apoyo para la desarrollar la historia de amor de Enrique y Elena, más en la línea de La joya de mi deseo que en la de otras novelas que he escrito y en las que me he centrado por igual en la trama de intriga que en la del romance. En La magia del corazón, la protagonista por excelencia es la trama romántica. Creo que la de intriga es previsible, y no me importa en absoluto, al contrario. Quería que la lectora se dejara atrapar casi por completo por la pareja protagonista, por sus vivencias y emociones, que compartiera con ellos cada momento sin despistarse demasiado en pensar en quién ha secuestrado a la hermana de Enrique. El planteamiento inicial fue una premisa: el amor hace crecer el amor. He intentado que esa idea se refleje en los protagonistas y en otros personajes de la novela. Y no solo el amor de pareja, sino también el que se genera entre padres e hijos y el que surge de la amistad.

Elena - en mi opinión el personaje que mayor evolución tiene a lo largo de la novela - es orgullosa, pero a la vez siente un gran complejo por sus cicatrices, consecuencias de su valentía, ¿qué es lo que más te ha costado a la hora de construir el personaje y darle credibilidad?

Resumir todo su pasado en unos pocos párrafos y diálogos. Porque cada uno de nosotros somos nuestro pasado, el cúmulo de experiencias y decisiones, y un personaje creíble también es así. El pasado de Elena en mi ficha de personaje ocupa unas cinco páginas en letra pequeña y apretujada (también escribo las fichas a mano, sí), pero contarle todo eso a la lectora sería un error, sé que la aburriría. Escoger y abreviar lo más significativo, lo que condiciona su comportamiento durante el período que abarca la novela, e introducirlo en ella en los momentos adecuados ha sido lo más complicado.

Enrique es un seductor algo mujeriego, personaje que encontramos mucho en la novela romántica, y sus sentimientos hacia Elena son progresivos y están evolucionados, ¿Qué ha sido lo más complicado a la hora de hacer creíble esa evolución?


El caso de Enrique es distinto y casi contrario al de Elena, porque ya había contado bastante de él en El secreto de una dama, tanto de su personalidad como de lo que marca su comportamiento. No quería repetirme, porque imagino que muchas de las que lean La magia del corazón habrán leído también la primera novela de la trilogía, pero había momentos de su vida que tenía que citar irremediablemente. Contarlos de otra manera, sin repetirme ni olvidar información imprescindible, fue todo un reto. En cuanto a su evolución, lo complicado fue encontrar el detonante de su mente, aquello que le hace darse cuenta de que se ha enamorado. Y es uno de esos ejemplos de que la inspiración me llega escribiendo, porque no se me ocurrió hasta que llevaba escrita la mitad de la novela. De repente, mientras escribía cierta frase (que no incluyo aquí para no hacer spoiler) se me encendió la luz y fue un alivio, porque llevaba meses pensando “no sé qué voy a hacer con este chico para que reaccione”.

Todas tus novelas tienen un importante toque de humor e ironía, ¿qué crees que es más difícil, hacer reír o hacer llorar al lector?

Creo que en general es más difícil hacer reír, porque el sentido de humor de cada uno es distinto. Que coincida con el del escritor es una lotería. Sé que el mío es un tanto especial, que me río con cosas que a otras no les hacen ninguna gracia, y estoy segura de que hay lectoras a las que mis toques de humor no les divierten o que la ironía les pasa desapercibida. Hacer llorar, en cambio, es más fácil en el sentido en que hay emociones universales que nos hacen soltar la lagrimilla a todas. Pero de ahí a saber plasmarlas en palabras hay un buen trecho. Requiere que el escritor tenga mucha práctica, la técnica adecuada y que entregue mucho de sí mismo. Yo reconozco que, en este tema, aún estoy en los inicios del camino del aprendizaje.

Te documentas mucho para tus novelas, ¿te ha ocurrido alguna vez que tuvieras una idea en la cabeza y, al final, investigando, hayas tenido que desistir de ella?

Me documento mucho, sí, y disfruto buscando documentación. Y me ocurre lo contrario a lo que preguntas. Investigar me da ideas. Nunca he tenido que desistir de ninguna porque no encajara en la época en que quería situarla. Sí me ha pasado con detalles específicos, como por ejemplo en Una farsa imprudente, que quería que un coche de alquiler, anónimo para reforzar el misterio, atropellara a Álvaro Villanueva. Y cuando me puse a investigar resultó que no había coches de alquiler en Madrid en 1613, que no los hubo hasta mediados de siglo. Tuve que buscar una solución para ese coche que no fuera anacrónica.

Nos adelantarías algo en lo que estás trabajando en este momento? Y tus proyectos de futuro?

Acabo de terminar la tercera y última entrega de Corazones solitarios, que aún no tiene título y está reposando a la espera de mis correcciones. Es la historia de amor de Pablo Ribera, el amigo de Enrique y Manuel. Proyectos de futuro tengo varios en este momento, pero aún no me he decidido por cuál empezar. Lo que sí puedo decirte es que me apetece hacer un pequeño descanso del Siglo de Oro en cuanto a novelas se refiere. Puede que escriba algún relato relacionado con las dos trilogías publicadas porque me apetece mucho, pero quiero enfrentarme a otra época, a un nuevo reto.

¿Qué opina tu entorno de tu pasión?

Mi entorno más cercano es esencialmente masculino y muy adicto a la lectura en general, así que… aunque les gusta que escriba y están muy orgullosos de mí, llevan años insistiendo en que deje de escribir romántica. Entre lo infravalorado que está el género y que la mayoría son hombres… En fin, qué te voy a contar. Pero ya ves que no les hago caso. Tampoco me cierro a la posibilidad de escribir otro género, pero me tiene que apetecer.

De verdad, de verdad de la buena, GRACIAS por este huequito para responder estas preguntas, tanto para mí, como para todos los seguidores del blog.

Gracias a vosotros por contar conmigo y por leer mis novelas. Ha sido un placer responder esta entrevista.

Datos de interés: Ficha en goodreads: - Blog - Web de la autora - Comprar sus libros


9 de noviembre de 2018

Besos de seda de Mary Jo Putney


Sinopsis
 Se hacía llamar Peregrine y, como el halcón, era un hombre salvaje y libre, extremadamente atractivo, fabulosamente rico, y deslumbrantemente seductor que, procedente de Oriente Medio, se había abierto paso en la sociedad victoriana con decisión. Pero su único deseo era vengarse de Charles Weldon, un desalmado propietario de burdeles que, tiempo atrás, se había convertido en su enemigo.
 Y el plan de Peregrine no puede ser más diabólico: primero, seducirá a Sarah, la prometida de Weldon y, después, acabará con él... Antes de lo que él cree se verá en una encrucijada: tendrá que escoger entre regir su vida con los principios de la venganza o del amor...


Opinión personal

Esta novela fue escrita en 1991, aquí llego unos años más tarde y no puedo evitar esa sensación de ya haberla leído, si lo hice en su momento no me acordaba de ella (algo que no sería nada raro) y si  no lo hice puede ser que reúne con unos cuantos clichés que en esos momentos abundaban en las novelas que se publicaban.

«Besos de seda» más  que contarnos la historia de un amor, nos cuenta la historia de una venganza y podría decirse que el romance, aunque al final tiene un papel totalmente determinante, empieza como una carta más de la baraja de Peregrine que al final termina convirtiéndose en el As de corazones.

Peregrine es un hombre exótico que llega a Londres de la mano de Lord Ross. En una época en la que pasión por oriente estaba en pleno apogeo, no es poca la curiosidad que provoca en una sociedad tan estricta como la victoriana.
Personalmente me ha parecido bastante frío, metódico y con una finalidad tan clara que no puedes dejar de admirarlo. Con un pasado sombrío y misterioso la autora juega bien con ese papel que Charles Weldon tuvo que tener en él para haber provocado esa tremenda furia que apenas puede contener. Peregrine tiene cosas que me han gustado mucho, es imposible no admirar su apostura, esa seductora manera de manipular a los que le rodean pero, también es cierto, que el honor para él tiene un significado diferente y vive y actúa únicamente con un fin.

En todas las historias de venganza, siempre hay un gran perjudicado y, como no, suele ser la protagonista femenina. Sara me ha gustado, pese a ese problema físico que la ha mantenido fuera del mercado matrimonial, creo que es una joven bondadosa y, sobre todo, con las ideas muy claras que se ve envuelta en un macabro plan sin tener constancia de ello.

Lo cierto es que me interesé por esta novela tras varias reseñas en las que la calificaban como una joya de la novela romántica victoriana, y creo que es una buena novela. He leído algunas novelas de esta autora, que me han encantando y, por dos en concreto siento verdadero cariño y, al menos  «Pecado y virtud» ─ que tengo apuntada desde hace tiempo para releer y espero que me de tiempo antes de final de mes ; pero otras han pasado sin pena ni gloria por mi biblioteca.



Esta historia me tiene dividida, la trama tiene un ritmo muy ágil y creo que la autora consigue un buen punto de intriga con la figura del protagonismo y un mejor retrato de la hipocresía social que imperaba en aquellos años. Ciertos detalles sobre la recién reina Victoria, me han resultado muy interesantes así, como la naturalidad con la que inserta personajes históricos, aunque sin gran papel, en la historia. Hay escenas duras, ya que el tema depravado que trata es duro y cruel. Admito que en algunos momentos consigue ponerte la piel de gallina si te imaginas el horror que soportan algunos de los personajes secundarios, nunca entrando en demasiados detalles. La acción es trepidante y el personaje de Charles Weldon, del que al principio no sabes si está enfermo o es pura maldad está muy conseguido y me ha gustado mucho.
De esa parte, que además he de decir que creo que es la que lleva el peso de la novela, no tengo ninguna queja. El problema es el romance.

No nos engañemos, el tiempo que transcurre entre el principio de la novela y el final es tan breve que cuestan de creer esos fuertes sentimientos, aunque el mensaje final es un broche bonito y reconfortante.
Sin embargo, hay una escena muy concreta con la que no estoy totalmente conforme. No quiero darle muchas vueltas porque creo que lo que tiene mayor importancia es la actitud de los propios personajes, pero a mí me gustan tan poco que no puedo evitar que me enturbie la opinión de su historia de amor. Y más que llevar el timón me ha parecido una historia secundaria que no llega a quitar el protagonismo a la venganza de Peregrino.
Sara es una mujer que consigue menguar esa acidez que mueve a Peregrine, su dulzura le conquista y su bondad le envuelve. Pero no consigo encontrar cual es el punto, a parte de lo deslumbrada que se siente, que provoca el amor en ella. Y desde luego, no consigo quitarme la idea de que la lujuria tiene un peso elevado en el tema.

Aún así, debo decir que he disfrutado de la novela. Me ha gustado y la recomiendo para cuando tengáis ganas de una novela de este tipo. La trama de la venganza consigue ese buen punto de misterio que te obliga a avanzar en la lectura. No tiene un guión nada original y también resulta bastante predecible, pero a está bien escrita y la crítica social que se plasma es buena.

Quizás de aquí un tiempo me anime con el segundo de la trilogía, que cuenta la historia de Ross, personaje secundario y de vital importancia, pero por vuestros comentarios en goodreads, quizás me anime antes con Tormenta de pasiones.

Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora 

Pepa