13 de febrero de 2017

El corazón de una condesa de Elizabeth Bowman

Sinopsis:
En el Pazo de Rebolada, norte de Galicia, las campanas suenan a muerte. Es el año 1850 y la pequeña Ana acaba de perder a su madre, quedando a cargo de su padre, quien no tiene reparos en enviar a su hija, de cinco años a un estricto internado para señoritas. Trece años después, Ana Emilia Victoria Federica de Altamira y Covas regresa al Pazo. Se ha convertido en una hermosa joven capaz de encandilar a cualquier hombre, pero su suerte está decidida… Su padre ha llegado a un acuerdo matrimonial con don Jenaro Monterrey, un empresario de 70 años con quien quiere casarla.
Alberto se marchó lejos de Galicia huyendo de dolorosos recuerdos y de las duras exigencias de su padre para que siguiera el negocio familiar, pero Alberto ansiaba otro destino, pues quería estudiar una profesión y ser un hombre instruido. Cuando parece que encuentra su lugar, ejerciendo su profesión en un bufete, se ve obligado a regresar al Pazo…
Una mañana en la que don Jenaro se presenta por sorpresa, Ana huye al bosque y se cae. Un joven la ayuda. Primero escucha su voz, luego aparece entre los arbustos… Aunque un solo encuentro es suficiente para que ambos entiendan que se pertenecen, su amor es imposible. El destino de Ana ya está marcado… ¿O quizá podría cambiar su suerte?

Opinión personal:

«El corazón de una condesa» es mi primer contacto con esta autora nacional. Ha sido una grata sorpresa. Me esperaba un estilo más ligero y menos cuidado, sin embargo, Elizabeth Bowman cuida con esmero su vocabulario, elegante, poniendo especial atención en las palabras y demostrando que conoce los parejes que describe, pues ambienta la historia en su tierra natal,  y que disfruta con ello.  En mi opinión esa trabajada ambientación, es lo más destacable de la novela.

Ana representa la infelicidad que se esconde ante una joven que ha vivido desde niña alejada de aquellos que la quieren. Huérfana de madre a muy temprana edad, su padre carece totalmente de instinto paternal y hace honor a su negro corazón, que ya quedó patente en la forma en la que trató a su madre. Parece que se nos rompe el corazón ante la situación tan injusta que vive nuestra protagonista e intentamos dejar de lado la verdad que se esconde tras su situación, pues nos guste o no, sería la situación en la que se encontrarían las nobles de alcurnia. Me ha gustado su fuerte carácter y cómo intenta hacer frente, sin conseguirlo, al destino que le viene impuesto. Ana me parece un personaje, en ese sentido, muy realista. Algunos son los detalles que me resultan coherentes, esa inocencia que la acompaña en muchas escenas, esa búsqueda del amor de ensueño, la facilidad de sentirse abrumada por la gallardía del caballero andante, educado y de buena presencia. Pero sobre todo, el sentimiento de impotencia que se transcribe en muchos de sus sentimientos.

Alberto, en cierto sentido, tiene muchos puntos en común con Ana. Su infancia tampoco ha sido feliz y el carácter frívolo de su progenitor, junto a continuas discusiones, han provocado que entre ellos su relación haya llegado a ser  casi inexistente,  de rencor y decepción por ambas partes, marcando su situación actual. Vive alejado del pueblo, labrándose por sí solo un porvenir, intentando conseguir su sueño y alejado de una vida fácil que podría haber tenido si no fueran sus convicciones tan fuertes. Me ha transmitido mucha ternura.

Ambos personajes me han gustado, sin dejar de lado a Angustias, esa nada de gran corazón que todo lo hará por su niña.

Sin embargo, su relación queda en segundo plano y los personajes que, para mí, han llevado el peso de la trama han sido sus progenitores.
Me ha dado la sensación de que la novela no gira en torno al romance − que pese a que es una historia dulce, me ha parecido algo precipitado ya que he echado en falta más escenas en común entre los dos. − sino que el negocio entre Alejandro, el conde, y Jenaro es el que forma el eje central en torno al que giran el resto de personajes. Esta pareja, sus acuerdos, sus conversaciones, sus actos y, sobre todo, las malas costumbres del conde son lo que llevan el peso.

Alejandro es un ludópata. Frío y manipulador que consiguió convencer a una joven poco atractiva y de condición enfermiza de un amor inexistente y quien, a partir de ahí, no dudó en vivir a su costa, rebajando tanto las arcas como la buena reputación de la familia.

Jenaro es un nuevo rico, cuya sola descripción ya resulta repugnante. Un ser dominado por sus vicios, de los que su físico da fe, y cuyo carácter se asemeja bastante al conde, pese a que su condición plebeya es su mayor diferencia. El conde posee el título y Jenaro los medios.
Son dos personajes llevados al extremo que reflejan satirizando, quizás, la ambición y el egoísmo humanos.

La parte romántica no ha cumplido mis expectativas. El flechazo es algo muy usual en la novela romántica y son muy normales los profundos sentimientos que a veces nacen de un mero encuentro. No me sorprenden en relación a Ana, una chiquilla que acaba de salir de un internado y que poco conoce el cariño, pero no opino lo mismo de la fortaleza que adquieren en Alberto, un hombre acostumbrado a moverse por la corte. Como siempre digo, aquí entran mucho los gustos personales. Además, las escenas compartidas entre ellos no son muchas, por lo tanto, me ha resultado complicado quitarme la idea de estar ante un amor gallardo y platónico.

Últimamente estoy leyendo varias autoras que gustan de los clásicos. Elizabeth Bowman, creo que es otra de ellas y me he encontrado con una novela que más que centrar la historia en el amor,  gusta de remarcar las circunstancias que condicionan a los personajes. Se hace especial hincapié en los que se suponen secundarios, muy bien descritos. Si me apuráis, los pensamientos de Jenaro resultan en verdad desagradables, la frialdad de don Alejandro sale de las páginas y la crueldad y la falta de cariño con la que trata a su propia hija, llega a enternecer. Quiero remarcar que no es algo que me disguste, son novelas diferentes y las encuentro bastante interesantes.

Por otra parte, y sin desmerecer un estilo que me ha gustado, en algunos momentos, el ritmo de la historia me ha resultado algo ralentizado. Se nota el conocimiento de lo que se nos está contando y la minuciosidad con la que se describen ciertos paisajes o escenarios es, en algunos pasajes, para mi gusto, excesiva. Soy más partidaria de la agilidad que los diálogos aportan. Está claro, como siempre recalco, que es algo muy personal y aquí entran en juego los gustos de cada lector, pero creo que es importante sopesar la información que se aporta, la es necesaria, importante y primordial, frente a la que está para dar riqueza y embellecer un párrafo, y combinarlas en su justa medida. En algunas ocasiones, la autora se esmeraba tanto en explicarnos, por ejemplo, la cabalgata de un jinete que otras particularidades que me parecían más importantes, han terminando de forma precipitada.

En resumen, la lectura de «El corazón de una condesa» me ha supuesto ciertos sentimientos encontrados. Me ha gustado, pero con ciertos matices. Por un lado, me ha sorprendido muy gratamente el estilo narrativo de la autora. Un lenguaje muy cuidado y tan acorde con la época en la que se emplaza la historia, descripciones ricas y muy visuales, que logran transportarte a esas tierras de antaño. Por otro, me esperaba algo diferente, una novela más romántica y ya sabemos lo que, mal que nos pese, las expectativas provocan en algunas ocasiones. Faltaría a la verdad si dijera que no me ha resultado una lectura interesante, bien escrita, documentada y ya sabéis que siento debilidad por las historias que transcurren en la península ibérica. He disfrutado de muchos de sus capítulos, de otros menos; también me esperaba una trama en la que el romance tuviera más peso y eso ha jugado en contra.

Insisto en que el estilo de Elizabeth Bowman es de los que me gusta leer, y  es seguro que no será el único título suyo que leeré. 


Datos de interés: Ficha de la novela  - Ficha de la autora - Presentación de la novela

Pepa 

Gracias a Titania por el ejemplar

9 de febrero de 2017

La sombra de su secreto de Claudia Cardozo

Sinopsis:
Sin pensarlo, sin proponérselo, el conde de Falmouth se topa con la persona indicada. Busca a alguien que pueda educar a su hermano, un muchacho tímido, reservado, hasta hosco, que es el heredero del condado, luego de que la familia del conde sufriera un fatal accidente. Sin proponérselo, entonces, se encuentra con Emily Browning, que trabaja como redactora de cartas para los que no saben escribir, y decide contratarla.
 Pese a la aprensión que le provoca en un primer momento, pese a que el conde le parece una persona oscura, de carácter intratable, que siempre quiere tener la razón, Emily acepta porque mudarse a la residencia del noble es la mejor forma de conseguir un sustento para ella y para su hermana, ambas huérfanas, además de la posibilidad de mantener oculto el secreto que la acompaña, que la ensombrece.
 Ubicada en Falmouth Manor, para sorpresa de todos, la muchacha trabará una excelente relación con Alexander, el díscolo heredero. Además, noche tras noche, en cada una de las charlas con el conde, en las sucesivas partidas de ajedrez, vencerá la desconfianza inicial, descubrirá que, sin proponérselo, el conde la atrae como nunca le había sucedido y que él también guarda un secreto.
 Claudia Cardozo ha escrito una novela llena de matices, de luces y sombras, de personajes secundarios que dejan huella en la trama; ha escrito, en definitiva, sobre dos personas que tienen que vencer aquello que, por formar parte de un oscuro pasado, les impide escuchar lo que el deseo y el regocijo quieren decirle.

Opinión pesonal:

Si algo me gusta de las novelas de Claudia Cardozo es que sus amores son de los que crecen con la historia. Se saborean y no resultan repentinos.
Es algo que parece normal, pero son muchas las novelas que, aunque incluyan historias preciosas, pecan de flechazos. Aquí entra mucho el gusto personal y sé de muchas lectoras a las que no le importan. Ya me estoy acostumbrando, pero… me sigo resistiendo.

En «La sombra de su secreto» encontraremos una historia de ese estilo, no nos cuenta una trama novedosa. Estamos ante el argumento de empleador-empleada, que siempre me resulta interesante, aunque no es de mis favoritos. Las circunstancias que lo provocan me han parecido algo forzadas, ese comienzo un tanto complejo que me ha sorprendido, ya que creo que la autora lleva a ciertos extremos, la voluntad del conde por encontrar la persona adecuada vamos, que me ha sorprendido que se desplazara él mismo y la actitud tan distante de ella, casi sin ningún motivo.

Admito que esos primeros momentos, hasta bien entrada la segunda mitad de la novela me ha recordado mucho a «Jane Eyre», novela que me encanta. Quizás porque comparte una protagonista moderna, independiente y orgullosa que es incapaz de controlar su lengua y no duda en compartir su opinión pese a que, en aras de un buen juicio, debería haberlas ocultado. Y también ese jefe poco acostumbrado a mujeres de cierto carácter que no puede evitar sentirse cautivado por el carácter de la joven más que por una destacable belleza. Al mismo tiempo, ciertas situaciones aparecen también en la obra clásica.
No quiero que se tome este detalle como una crítica, ya que, como bien sabemos en romántica está todo casi escrito y es muy fácil que unas novelas nos recuerde a otras, y más si tenemos en cuenta que son de las que son del todo inolvidables.


Por lo tanto, y siguiendo con los personajes. Nos encontramos en primer lugar con Emily, una joven que ha perdido el estatus social y económico debido a la muerte de sus padres. No es que perteneciera a una familia muy holgada pero ahora se encuentra, en verdad, en una situación algo complicada y echa mano de su inteligencia y decisión, dispuesta a hacer lo que sea necesario para cuidar de su hermana pequeña. Una cómoda infancia le ha forjado un carácter fuerte y de confianza en sí misma, tenaz y algo orgulloso.

John también es un hombre que sorprende. Habituado a la vida campestre, su conducta no es tan estirada como de un conde se podría esperar. Su vida se ha visto marcada por un drama con el que se ha tenido que acostumbrar a vivir. Tiene siempre un aire demasiado serio o estirado, que choca con ese comportamiento algo menos estricto. Un personaje que me ha gustado, pese a que soy de la opinión de que cierto hecho con el que arranca la historia, aunque está dentro de toda normalidad, refleja un comportamiento después que no me ha gustado nada y que creo que no era necesario.
Me ha gustado la lealtad que muestra hacia los suyos, y la templanza con la que admite unos sentimientos que van en contra con la sociedad en la que se mueve.

Como he comentado, su relación crece poco a poco, me han gustado esos momentos que comparten, esas conversaciones con las que he disfrutado y esa amistad que termina en romance.

Esa sombra que se nombra en el título no deja de estar presente durante toda la trama, la autora espera el momento oportuno para desvelarla, dando un giro a la historia que le da cierta originalidad.

En resumen, «La sombra de su secreto» es una lectura que me ha gustado. Es posible que no pase a ser mi favorita de Claudia Cardozo, aquí entran gustos personales, pero sí que sigue su línea y es fiel a ese estilo cuidado y elegante, con historias que no dejan de ser sencillas, pero en las que los personajes son verdaderos protagonistas, evolucionan y se muestran como figuras complejas, rodeados de unos secundarios que aportan ternura, unos y, complicaciones, otros.



Datos de interés: Ficha del libro: - Ficha de la autora: Blog de la autora: 


Pepa 

3 de febrero de 2017

El parasol francés de Jane Kelder

Sinopsis:
 Cuando Martha Calloway, dama de compañía de Lady Kerrington, se ve abocada a regresar a Horston diez años después de su partida, su corazón se inquieta profundamente. Sabe que allí sigue Nicholas Wayne, a quien ella decepcionó al no cumplir una promesa. Además, también es consciente de que las vecinas del pueblo van a criticar su nueva condición, pues todas creían que se había casado con un barón. Para evitar sus miradas, acepta un parasol que le regala una compañera.
La vida de Nick ha cambiado mucho en este tiempo. Cuando descubre que Martha ha regresado, espera una explicación sobre lo sucedido en el pasado, pero ella evita afrontar ese momento. Es entonces cuando Nick decide demostrarle que ya no le importa. Sin embargo, tal vez se esté engañando a sí mismo.

Opinión personal:

No hace mucho ya dije que Jane Kelder se ha convertido en lectura obligada para mí y, como veis no he tardado mucho en leer su última publicación.
Aunque sea parte de una serie y hay algunos personajes a los que ya conocemos, considero que se pueden leer de forma totalmente independiente. Ya sabéis que yo tengo muy mala memoria y cuando comencé no recordaba a los protagonistas. Después, a medida que se va dejando caer la información, se activaron mis recuerdos, pero los datos relevantes se dan. Os recomiendo que los leáis, porque es una autora que me gusta, pero no es necesario para situarse en esta novela. Además, esta no es muy extensa e ideal para hacerse a la idea de si gusta el estilo o no. Creo que todas sus publicaciones tienen un sello inconfundible ya que el retrato social y las circunstancias que rodean a los protagonistas, roban mucho protagonismo dejando el romance en un segundo plano. Por ello, avanzo que no estamos ante una novela en la que el peso de la historia recaiga en la parte romántica. Al menos, a mí no me lo ha parecido.

Lady Kerrington lleva la batuta en la trama y, tanto por posición y poder como por  ser la cabeza de familia, es la que marca la vida del resto de los personajes. Pese a que adelanto que no protagoniza ningún romance, es un personaje que me ha gustado mucho, refleja de forma bastante precisa la conducta y muchas ideas de la aristocracia de la época. Su  hipocresía, egoísmo y la connotación negativa hacia las condiciones sociales de menor categoría. Sus diálogos no tienen desperdicio y son como latigazos de realidad que rompen con la parte más edulcorada de las novelas románticas usuales.
Como ya he dicho, no considero que las novelas de Jane Kelder se las pueda tildar de románticas, más bien creo que son pequeñas historias que reflejan un momento social muy concreto, criticando y retratando las pequeñas vivencias de una localidad y siempre acompañadas de una o más tramas paralelas. En este caso el romance, que no tiene mucho peso aunque siempre esté presente.
No es una historia nueva dentro de la novela de la época y veremos reflejados grandes personajes tópicos, quizás por eso creo que se retrata de forma bastante plausible esa pequeña sociedad del siglo XIX

Martha es la hija de una familia de buena posición, tanto económica como social que una vez perdido su estatus, se ha visto obligada a trabajar. Y una de las pocas ocupaciones honorables para una mujer de su condición es convertirse en la dama de compañía de una noble. Ya de joven queda patente que carece totalmente de prejuicios sociales al enamorarse del hijo del herrero del pueblo. Pero, como una buena hija, siguió las instrucciones que le dictaron sus progenitores jugando con su buen corazón, sin percatarse de que eso rompería su sueño de juventud.

De carácter dulce y domable le ha sido fácil adaptarse a su nueva situación, pero un giro del destino hace que se tenga que enfrentar de nuevo a su pasado, a sus sueños perdidos. Creo que Jane Kelder ha construido un personaje de forma muy coherente, resulta tan fácil visualizar su timidez, su congoja, su impotencia ante una situación que no puede controlar, dominada por la culpa, en algunas ocasiones, por la vergüenza en otras, pero incapaz de poder tomar − ya que en la época sería lo usual  − las riendas de su vida y siempre a la merced de la voluntad de los que la rodean. Cómo me ha gustado la escena final!

Nick Gardner es un superviviente. No es un personaje al que conozcamos en exceso, algo que lamento, pero sí lo suficiente para saber de su lealtad. Criado en unas condiciones muy distintas a las que disfruta ahora, se mueve de forma cómoda tanto entre los seres de condición social baja como entre los clientes de su hotel. Queda muy reflejado que le resulta imposible controlar su rencor y, si bien al principio se muestra algo parco y distante, no tarda en demostrar que es una buena persona y que su corazón sigue anclado en el pasado.

En la novela vuelve a tomar importancia esa crítica social que es constante en las novelas de la autora, aunque esta vez toma relevancia la aristocracia que acaba de llegar en perjuicio de los habitantes de Horston. Veremos nobles venidos a menos que harán lo imposible, por poco honesto que resulte, para conseguir mantener su nivel económico. Esas alocadas jovencitas que por la diversión de ser rebeldes son capaces de jugarse su destino y el de sus allegados. El daño de los rumores y la crueldad de algunas personas.

El romance tiene lugar gracias a las segundas oportunidades. No soy muy dada a que me resulte creíble en un plazo tan largo de tiempo, pero entra dentro de la posibilidad dadas las circunstancias de ambos. Me gustaría destacar el reflejo del disimulo y la inteligencia de decir sin palabras, de convencer sin manipular, de la importancia de una mirada y un pequeño roce, de la maestría en el uso de los pocos recursos con los que contaba una mujer en su época. He disfrutado mucho de esos pequeños detalles.

«El parasol francés», − veréis la importancia de este objeto en el transcurso de la historia −  no es una novela que sorprenda pero sí que he disfrutado con su lectura. Como siempre, narrada con un estilo en el que la autora cuida con detalle el vocabulario, las costumbres y el comportamiento de los personajes. Quizás, siendo como soy lectora de novela romántica, he echado en falta un mayor protagonismo del romance que termina resolviéndose en la última parte de la novela de forma, algo precipitada o como consecuencia de la evolución del personaje de Martha. Soy consciente de que siempre mis quejas son las mismas, pero no lo puedo evitar! Unas cuántas páginas más con algunas escenas extra entre ellos hubieran redondeado su historia.

Comentar también que la propia autora nos da a conocer al final de la novela que deja momentáneamente la campiña inglesa para situarse en tierras españolas. Sabéis que me encantan las novelas ambientadas en la península, así que huelga decir que estoy deseando leerla. 

Datos de interés:Ficha del libro: Ficha de la autora: Web de la autora:

Pepa

27 de enero de 2017

Nunca es tarde si la dicha es buena de Sally MacKenzie

Sinopsis:
 Hace ya veinte años desde que lord William Wattles posó por primera vez sus ojos en Annabelle Frost. Sin embargo, sus rasgos permanecen fielmente en su memoria: su belleza etérea, su inteligencia aguda, lo moderno de su actitud ante el amor… y su sensualidad. Pero Belle fue señalada por resultar «ligera de cascos», lo que no dejó a su padre otra opción que enviarla lejos para no mancillar la reputación de la familia. Ahora se ha
instalado en la casa para solteronas de Loves Bridge, un lugar donde una mujer soltera puede vivir en paz y, más concretamente en el caso de Belle, mantenerse a sí misma trabajando como bibliotecaria.
¿Acaso la hermosa y apasionada dama ha acabado por renegar del matrimonio? William no puede entender cómo una mujer como la que conoció un día acabe así. Cuando el destino le lleva a Loves Bridge, aquel amor que tanto añoraba vuelve a sus brazos. ¿Valdrá la pena dar rienda suelta a su inquebrantable deseo a pesar del terrible escándalo que les
señalará? Desde luego.

Opinión personal

Conocí a esta pareja en la lectura de «El fruto prohibido es el más apetecido», poco se nos cuenta sobre ellos, pero su historia me pareció interesante.
Por lo que comenta la propia autora, la idea de escribir su relato fue de su editora, puede que sea ese el motivo por el cual le ha quedado un historia algo falta de emoción y sentimiento o, al menos, es la sensación que a mí me ha dado.

Es una novela de apenas cien páginas y sabéis que no soy muy amante de esas historias. Pero lo que me he encontrado me ha sorprendido, y no gratamente.
A los personajes apenas los conocemos y la historia me ha resultado sosa.

Belle es la bibliotecaria y reside en la casa de las solteras, poco sabemos de ella, más que llegó hace veinte años al pueblo y tras convivir un breve tiempo con una pariente, parece ser que meretriz, se trasladó a la casa que pone por tradición el duque de Hart a disposición de una mujer soltera. Ya no se trata de una mujer joven, cuenta con treinta y siete años, y ha vivido de forma apacible y tranquila, sin altibajos. Pero sufre un cambio radical con la llegada de William.

William es su amor de juventud y con el que tuvo una pequeña relación, hasta que todo acabó mal para Belle y de forma, carente de importancia para William.
Tampoco es que se nos muestre mucho como es él. A mí me ha dado la sensación de ser un hombre bastante frío, el tercer hijo de un duque que siempre ha hecho lo que la sociedad manda y se ha amoldado a su destino.

Lamento no poder hablar mucho más de ellos, pero es que me han resultado unos personajes muy planos. Ella da un giro tan brusco que sorprende y pasa de ser la “aburrida” bibliotecaria a una mujer dominada por la lujuria. William me parece un hombre más acorde a la situación que vive, al que acuso de evitar problemas y esconderse en vez de afrontar y solucionar los problemas.

Su relación es repentina y parecen volver a encontrarse después de tanto tiempo. Pero, lo que podría haber sido una historia muy bonita de amor de juventud se ha convertido en una en la que la lujuria los domina y una sucesión de escenas de alto contenido físico dictan el curso del proceso. Escenas en mi opinión frías y que carecen totalmente de pasión.
Una historia de lo más predecible en la que todos se soluciona de forma tan exagerada y fácil que no ha dejado de sorprenderme.

Está claro que los relatos cortos tienen el problema de que es muy complicado explayarse con el desarrollo de la personalidad de los protagonistas, que la historia muchas veces viene dada por una precipitación acorde con la breve extensión de la que dispone la autora. Pero eso no quita que haya leído algunas de lo más bonitas.

Sally Mackenzie es una autora a la que recurro cuando me apetece algo ligero y divertido, sé lo que me voy a esperar pero esta novela no me ha parecido acorde a lo que suele publicar. No he encontrado ese toque de humor que siempre la acompaña y lo más destacable es la figura y el misterio que envuelve a la gata. 
Pero ya sabéis que para gustos los colores, lo que no me ha gustado a mí, puede gustarle perfectamente a otro lector. Esto es tan solo una opinión muy personal.
Ficha del libro - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa 

24 de enero de 2017

los talifanes… ¿un arma de doble filo?

Hoy, con el permiso de Marilí, no va a ser día de reseña… va a ser un día en que comente algo que me ha pasado recientemente.
Yo hablo de una experiencia personal, pero sé de muchos otros casos…. No quiero desprestigiar ni autora ni novela así que prefiero no especificar la obra de la que estoy hablando.

El caso es que como muchas sabréis tengo cuenta en goodreads. Como he dicho en muchas ocasiones, es una plataforma genial que me ayuda a suplir mi mala memoria, en cuanto a lecturas se refiere,  pero también donde todavía se pueden encontrar opiniones sinceras sobre novelas para poder decidir si te animas con la lectura o no y conocer gente con gustos afines.

La semana pasada puse en estado que tal como yo respeto las opiniones de otros usuarios, quiero que se respeten las mías. Hubo bastante gente que me preguntó que había pasado. Y aquí estoy, explicándolo.

El caso es que hace tiempo leí un libro que no terminó de convencerme (más bien no me gustó). Ya en su momento, por un comentario concreto que recibí de la propia autora − al que no le voy a dar mayor importancia − decidí no reseñarlo. Ya no solo para evitar posibles represalias o problemas, sino porque es una forma de darle una pequeña publicidad a una novela, que en mi opinión no se la merece.

El caso es que hace unos días en mis comentarios apareció la siguiente opinión, y copio textualmente:

«Pues a mí me ha encantado, claro que la trama no puede ser interesante para los fans de YYYYYYY, una lectura fácil y sencilla, creo que XXXXXXX  no encaja en Romántica si no en Novela contemporánea o histórica, para un público más selectivo, en esta temática XXXXXXX está totalmente desaprovechada.»

Esto es lo que me han dicho que se llama un talifán: En su perfil el único libro que ha leído es este…. y se ha dedicado a dar a "me gusta” a todas las buenas reseñas de la novela en cuestión.

Vayamos por partes. Me parece genial, en serio, que haya disfrutado mucho más que yo con la lectura.
Pero digamos que:
1.- Yo no he leído nada de YYYYYY (casualmente autora que publica con el mismo sello que XXXXXX).
2.- Me parece que está haciendo un menosprecio total a las lectoras de esta autora (YYYYY)a la que nombra, quienes en mi opinión se merecen el mismo respeto que él.
3.- No somos las lectoras las que escogemos la editorial en la que una autora publica. Si esta autora no quiere escribir romántica: primero que no la escriba, porque chic@… encaja perfectamente en el género cumpliendo todos los requisitos y, segundo, es ella la que firma un contrato con la editorial y su sello romántico. Así que ante cualquier queja mejor deberías hablarlo con la autora en cuestión.
4.- Estoy muy hartita de que se menosprecie a los lectores de la novela romántica y tú, señor, ni eres más selectivo (aunque quizás si solo has leído esta novela puede que sí), ni más culto que nosotr@s por tus lecturas, sean cuales sean.
He tenido el privilegio de nacer en una familia que, al no haber tenido ellos ni medios ni tiempo, desde muy pequeñita me inculcaron la costumbre y la necesidad de leer.
Además, tengo la gran suerte de contar con una hermana mayor que adora la lectura y yo iba detrás, muchas veces leyendo libros que por edad no me pertocaban… de géneros muy variados y de los que no necesito dejar constancia para justificar nada. Al final decidí que lo que me gustaba era la romántica y ahora solo leo este género. Pero no creo que por ello se tenga que tachar a ningún usuario de ser poco selectivo con las connotaciones que se adivinan. No tengo la necesidad de enumerar esas lecturas más “supuestamente cultas” para defenderme. Cada cual lee lo que quiere, entiendo yo. Pero me ha molestado, y mucho, que se use un comentario mío para atacar un género y un grupo de lectoras.

Al día siguiente… apareció otro comentario de usuari@: «Maravillosa XXXXXX , como siempre!!
Una novela fantástica a la altura de lectores más exigentes.
Es capaz de hacerte sentir desde el minuto uno, cautivadora, desgarradora, puedo oler los paisajes, los sentimientos de los personajes, una trama que da un giro de manera magistral, muy grande... le pese a quien le pese...»

Y no es ninguna sorpresa que si te vas al perfil del usuario de este comentario, los únicos libros leídos son los de la autora XXXXXXX.

Lo primero que me viene a la cabeza es que estos dos comentarios están hechos por la propia autora… pero eso no lo puedo afirmar, así que dejaré de lado esa primera suposición y comentaré lo que en mi opinión se le está haciendo un flaco favor a la autora.

Vaya por delante que si esos mensajes no contuvieran connotaciones tan negativas, no a mí en concreto, sino al género y sus lectores en general no me hubieran molestado. Soy la primera que piensa que la libertad de expresión es un derecho y que la variedad en gustos una necesidad. ¿Todo sería muy aburrido si a todos los lectores nos gustara lo mismo, no?

Así que no entiendo cual es la intención de los mensajes, en serio.

Y, lamentablemente, no es el primer caso que me encuentro. Yo creo que cualquier autor pincha con una novela u otra y no es bueno llegar a extremos en que todo vale y se ha de ser suficientemente sincero y selectivo para que una novela guste por el contenido y no por la firma de quien lo ha escrito.

Una de mis autoras favoritas tiene una serie,  ahora no recuerdo si fue el segundo o el tercero que fue realmente frío y sinsentido y no me gustó nada y estuve un tiempo preguntándome si realmente lo había escrito ella.
Si el otro día reseñaba   «Abandonada a mis caricias» de una autora que me parece genial y que tiene obras excelentes, justo terminaba (a base de tenacidad y terquedad) la semana pasada la primera entrega de esa misma serie, que no voy a reseñar porque me ha parecido tal suplicio que no tengo ganas de seguir dándole vueltas.
Recientemente comenté sobre la última saga de otra autora de las grandes, que aunque son novelas entretenidas no creo que estén a la altura de una autora con su trayectoria y su experiencia. Y podría seguir dando algunos ejemplos más. Porque hay muchos, pero eso no hace que deje de leer sus obras, más que cuando mis malas experiencias son repetitivas. Y con ello tampoco quiero decir que la autora sea mala, simplemente que no es para mí. Cada cual tiene sus gustos y espera encontrar en sus lecturas diferentes personajes o roles y tramas.

Ha llegado un punto en que se publican novelas que no cumplen unos requisitos mínimos. Ya sea por presión editorial o porque se considera que últimamente todo vale.
Leo algunas que son realmente malas. En serio, no es que no me hayan gustado por cuestiones personales, es que están llenas de faltas de ortografía, el esquema de la novela se resquebraja, no hay hilo conductor de la historia y la ambientación es inexistente…. Son tan malas que, como he dicho, no las reseño, no por miedo a tener represalias de la editorial o del propia autora, sino porque, como ya he dicho, no quiero darle publicidad a una obra que, en mi humilde opinión, no debería haberse publicado.

Los lectores nos quejamos de que el nivel de calidad está bajando y es cierto. Pero flaco favor hacemos cuando está “mal visto” dar una opinión sincera sobre un libro.

Con el tema de los blogs intento ser selectiva… hay muchas opiniones, mucho mejor expresadas que la mía, de que cada vez cuesta más encontrar entradas sinceras… pero, hasta ahora  goodreads me parecía una plataforma ideal para ello.

Llevo mucho tiempo leyendo romántica,  y hemos llegado un punto en que actualmente el sector parece estar en crisis. Pero no creo que se ayude si los lectores no somos los primeros en exigir mayor calidad a lo que se publica.
Como trabajadora a mí me lo exigen y cuando me equivoco, yo soy la primera que lo admito y lo asumo cuando me llaman la atención. Entonces, ¿por qué los lectores no podemos hacer lo mismo?

Una crítica no puede basarse en el menosprecio en general de un género o sus lectores, algo que se ha hecho en estos dos comentarios  y, por ello, lo denuncio.
Harta de que me digan que cuando no me gusta algo es porque no lo he entendido, o porque soy cerrada de mente… o porque no soy exigente.
Todo lo contrario, lo soy mucho.

Lamentablemente el mundo de la novela romántica  está ya muy desprestigiado para que “amigos” o “defensores” de una autora en concreto vayan metiendo más cizaña ya que, le guste o no le guste a la autora, estos comentarios, en mi humilde opinión, no le van a ayudar. Todo lo contrario, estás ayudando a desprestigiar un género que ya lo está en exceso. Así que pido respeto, para el género y para, como las que como yo, disfrutan leyéndolo


 Pepa