SinopsisAnne Ashburn es una mujer consumida por un amargo pasado, tanto por su truncada carrera en el Cuerpo de bomberos de New Brunswick como por la obsesión que siente por el chico malo del departamento, Danny McGuire. Tomar una arriesgada decisión en un incendio cambia su vida para siempre y debe reinventarse, tanto en lo laboral como en lo personal.Danny McGuire es el mejor bombero del Cuerpo, pero tiene un problema: siempre actúa sin pensárselo dos veces, y esa impulsividad se ve acrecentada cuando, debido a temas personales, comienza a asumir riesgos innecesarios…A pesar de sentirse destrozada, Anne emprende una nueva carrera como investigadora de incendios; aunque no cree que pueda llegar a sentir la misma pasión que la invadía cuando tenía que enfrentarse al fuego, una serie de incendios sospechosos en la ciudad despierta en ella la motivación que andaba buscando. Cuando Danny comienza a ayudarla en un caso, el pasado y el presente de ambos colisionan sin control.Danny y Anne tienen algo en común: ambos llevan el fuego en el cuerpo, y deberán descubrir juntos si las llamas que los consumen por dentro cuando están juntos llegarán a ser tan intensas como las que han tenido que combatir en sus vidas.
Opinión
personal
Ya sabéis que lo contemporáneo no es lo mío.
Además, esta novela me venía muy bien recomendada y, al final se ha quedado en
una lectura entretenida de la que esperaba mucho más.
Es el primero de lo que supongo será una larga
serie. Quizás por eso la autora se ha entretenida en exceso recreando y
presentando una serie de personajes que, es muy posible, terminarán teniendo
historia propia y ha dejado un poco de lado a los propios protagonistas.
Danny me ha parecido un estereotipado macho
alfa. Un hombre muy yanqui, con algunos toques machistas, lo siento, pero que
en la mayor parte de la novela se presenta como un chico de mala fama, pero
encantador.
No sé cuántas veces estira músculos y la
protagonista se queda embobada con la cantidad de tatuajes que lleva en el
torso. Tatuajes que son importantes pero que solo se nombran de pasada.
Podría resultar un personaje de lo más
interesante, no tan solo por las vivencias que le acontecen en esta novela sino
por el pasado y el trabajo que ejerce. Pero se profundiza tan poco que no se
llega ni a las puertas y, en mi modesta opinión, la autora pierde la
oportunidad, una y otra vez, de mostrarnos algo más que fuerza bruta, músculos
y testosterona.
Anne me ha gustado más. Una mujer que se ha
desenvuelto bastante bien en un mundo machista y cerrado, marcada por un pasado
que logra arreglar, pero, tras la traumática y horrorosa circunstancia que
trascurre durante la primera escena de la novela —una escena brutal que me ha
parecido genial forma de empezar la historia— reaparece sin que la autora nos
desarrolle ese largo proceso que me hubiera parecido tan enriquecedor y
necesario para desarrollar con propiedad el personaje.
No es que me queje, pues supongo que la autora
decidió centrarse en el marco que rodea a la pareja y no construir una trama
más sostenida por los propios personajes, pero me ha sabido muy mal y ha hecho
que dos figuras que podrían haber sido geniales se queden en meros tópicos.
Sobre su romance, pues también ha optado por el
camino fácil. Pensaba que en los relatos cortos que anteceden a esta historia
—recomiendo leerlos y, además, la autora los ha puesto a disposición del lector
de forma gratuita, pensaba que se desvelaría algo más de su pasado y del cómo y
cuándo, pero me he quedado igual.
Tampoco os dejéis llevar por la portada porque
no es una novela con escenas hot en exceso, las hay, porque entre la pareja
creo que lo que queda muy claro es que hay atracción, tensión y lujuria, pero
de J.R. Ward me esperaba unas escenas de cama mucho más extremas.
Total, que parece que hay un único impedimento,
y cuando se supera, pues no me ha quedado muy claro la línea que ha querido
seguir la autora. Más que hacer de la protagonista una mujer muy independiente,
para hacerla más feminista —algo que me gusta mucho— pero no me ha quedado
claro con qué motivo.
El misterio no está mal, y el giro final
resulta interesante, no voy a decir novedoso porque justo pasa lo mismo en una
película bastante conocida de bomberos que ahora no recuerdo. Pero aún así, lo
que más me ha gustado es que la autora trata el tema con mucha naturalidad, da
todas las pistas al lector y sabe compaginarlo sin desvelarlo desde un
comienzo. Eso me parece todo un acierto.
Otro tema es que haya sabido captar mi
atención, que no ha sido así, No sé si el estilo, o la estructura, o la forma
en la que va desmembrando las piezas sin ningún tipo de tensión, pero creo que
le faltan un par de clímax para que realmente pudiera decir que es una buena
novela de misterio.
No soy fan de la autora y tan solo he leído un
par de novelas más de ella, de las de sus comienzos. Esta me ha gustado más y,
aunque tiene un estilo rápido y directo, en muchas ocasiones su frialdad en
describir me deja fría y no sé si es que con ese estilo es lo que intenta,
con lo cual, chapó porque lo consigue, o soy.
Resumiendo, «Fuego en el cuerpo» es una novela
entretenida, pero de la que me esperaba mucho más. Seguramente leeré alguno más
de la serie, sobre todo si es la historia de Tom que ha sido el personaje que
más me ha llamado la atención, pero tampoco me ha parecido una lectura
imprescindible.
Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora
Pepa




























