Sinopsis:
Todo empezó con un vestido…»
Cuando entré en aquella tienda de
segunda mano, allí estaba: el vestido perfecto, con plumas y… una misteriosa
nota de un tal Reed Eastwood. Parecía el hombre más romántico del mundo, pero
nada más lejos de la realidad. Es arrogante y cínico, y ahora, además, es mi
jefe. Necesito descubrir la verdad tras esa preciosa nota y nada me detendrá.
Un relato sobre segundas
oportunidades best seller del Wall Street Journal
Opinión
personal:
Pues
llega la reseña para el Reto Rita 5 #RetoRita5, organizado por A la cama con un libro y Mi rinconín de lectura, turno de Vi Keeland (#RitaVi), aunque en esta
ocasión, una novela escrita junto a Penelope Ward, de la que no he leído nada.
Y no sé si esa fusión ha sido la que ha hecho que no disfrute de una novela, ya
que la otra que leí de ella me gustó bastante más, Egomaniac
Creo
que con el reto estoy teniendo mala suerte, leo novelas que no me convencen,
cuando otras novelas de esas mismas autoras me han gustado más, quizás porque
no hago mucho caso de opiniones y tiro de ofertas.
Lo
del título lo dejo pasar, porque la frase no me convence nada, quizás sí que
tenga sentido en la historia, pero no me gusta… y el título original tiene
mucho más relación (como siempre).
Me siento un poco engañada con la novela, ya que pensaba que iba a encontrar una comedia sin más, con momentos divertidos, pero… todo se ha ido al traste cuando las autoras meten temas serios que no resuelven ni profundizan. Estoy convencida de que es algo muy personal, pero es giro dramático me ha estropeado una lectura que, hasta ese momento, estaba siendo bastante entretenida. Ha sido un crescendo, después un «se me va la olla» y luego dramón. Una combinación que, en su conjunto, no me ha convencido. Una pena porque pintaba muy bien.
Charlotte,
ha tenido muy mala suerte en todo. No voy a comentar mucho sobre cierto tema
que ha provocado que tenga que dejar su anterior trabajo, que me ha parecido
que se trata de forma muy ligera y espero que no con la intención de hacer
gracia. Mal de amores, mal en el trabajo, pero todo le cambia cierto día en el que
se lanza a cometer una de sus locuras. Me parece estupenda la valentía que se
gasta y esa falta total de miedo para conseguir lo que quiere y arriesgarse, dejarlo
todo por perseguir ciertos sueños. Es lo que más me ha gustado de ella. Pero también considero que son totalmente irreales —quizás en américa todo sea
posible, pero lo que hace es bastante impensable y en contemporánea necesito
creerme la historia y aquí no lo he conseguido.
Reed
pretende ser un hombre achuchable y encantador, no quiero desmerecer su
situación. Al principio me ha gustado, ya sabéis que me gustan estos guapotes
estirados con cierta tendencia a ser un pelín bordes; incluso puedo entender
—con ese giro a lo dramático— que su malhumor está muy bien justificado, pero….
Superado
el escollo de que toda la situación de partida me parece de lo más inverosímil
—y con ese sueldazo por esas pequeñas responsabilidades— la relación que empiezan
me ha gustado, en plan «enemies to lovers», un argumento que me suele encantar.
Mi gran problema es que ciertas actitudes de él, en las que las autoras no cesan
de insistir: celos y posesividad, no me parecen nada románticas, todo lo
contrario. Y si fuera de forma ligera, no me importaría, pero es que basan gran
parte de la relación en ese tira y afloja: ella no para de insistir y luchar
por él y él no para de decir que no, pero «ni para mí ni para nadie». Es muy
posible que sea muy drástica con este tema, pero es que creo que hay que desmitificar
el tema de «lo mucho que me quiere si es celoso» y otros comportamientos.
Además,
resulta demasiado repetitivo. Con capítulos que se alternan a dos voces, algunas escenas
narradas desde el punto de vista de los dos, quizás no las mismas escenas, pero
sí puntos de vista con lo que me ha dado la sensación de dar vueltas y
vueltas a los mismos temas una y otra vez, y me ha cansado.
La
novela empieza siendo una comedia y en un punto en concreto, da un giro a lo
drama que me ha dejado traspuesta. Eso ya es algo que descoloca y creo que
engaña al lector: quiero leer lo que me has prometido y si me vendes una comedia romántica no me
metas ciertos temas muy serios sin darles la seriedad que se merecen. Me ha parecido
que entonces se enfocaba más como en algunas novelas young adult en
las que el protagonista tiene un gran problema, con lo que no me ha quedado muy
claro qué estaba leyendo. Es en ese
momento cuando aparece el pasado de ella y el futuro de él, la historia pierde
su frescura para intentar profundizar en temas que se terminan resolviendo sin
mayores complicaciones para culminar en un epílogo que busca la lágrima
sensiblera.
«Un
hombre para un destino» no me ha convencido. Ha sido una lectura que, copiando la
valoración de goodreads, «está bien», pero con unos protagonistas poco
construidos que tienen actitudes y comportamientos en algunos momentos totalmente
contradictorios, con una línea general que empieza con una comedia y termina
siendo el gran dramón. Comportamientos masculinos que no me han gustado —sí, en
esto soy tajante y muy poco permisiva, lo sé— y con un estilo que se deja leer,
pero poco más.
Sin
venir a cuento: ¡cuántos años debe tener la abuela y sigue trabajando! ¿no
habría sido igual que fuera su madre… porque de los padres se habla poco,
bueno, en general, se habla poco de todo.
Seguro
que estamos ante el típico caso de «no eres tú, soy yo» porque es una novela
que tiene buenas opiniones. Así que, no me hagáis mucho caso, creo que este tipo de historias está muy de moda y está enfocado para una lectora diferente. No a todas nos puede gustar lo mismo
Datos de interés: Ficha Vi Keeland - Web de Vi Keeland -
Ficha de Penelope Ward - Web de Penelope Ward


