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18 de febrero de 2022

Desear a un duque de Lenora Bell


Sinopsis:

Después de cuatro temporadas fallidas y un plantón muy público, Lady Dorothea Beaumont ha tenido más que suficiente con las intrigas de su familia; se niega a seguir intentando atrapar a un duque y buscará cobijo en la finca irlandesa de su tía, donde espera disfrutar de una vida tranquila y libre de las restricciones sociales de la alta sociedad londinense. Pero un duque arrogante y pecaminosamente guapo arruinará sus planes...

Dalton, duque de Osborne, nunca ha tenido intenciones serias hacia una debutante y sus coqueteos son una mera distracción; lo que le consume es el deseo de venganza, que solo se verá saciado al encontrar al hombre que destruyó a su familia. Cuando esta búsqueda lo lleva a Irlanda, lo último que necesita es cruzarse Thea, que después de haberse perdido, le exige que la acompañe a la finca de su tía. Dalton accede, pero el camino está plagado de peligrosos imprevistos, aunque el mayor de todos podría ser descubrir que tiene un corazón y que corre el riesgo de perderlo.

Opinión personal:

Calificación:

Segunda entrega de la serie y he de decir que estoy supercontenta de que la editorial los esté publicando tan seguidos.

Conocimos a Lady Dorothea como la hermanastra en la novela anterior. Admito que de ella me hice una idea totalmente equivocada, quizás porque la vimos a través de los ojos de su madre —nada alentadores a tomarle cariño— pero todo queda reparado con esa escena final en la que ella coloca todo en su lugar.

Thea es una joven que valora su independencia por encima de todo y hará cualquier cosa para conseguirla. Ha vivido tan protegida —o encerrada— toda su vida que es casi incapaz de socializar de forma natural, por eso, algo que me ha chocado mucho, es que ese viaje a Italia la haya desinhibido de tal forma. No estamos ante un personaje realmente muy original.

Atrás quedó esa joven algo indecisa y patosa que ella admite que era, quizás solo queda la de conversaciones poco acordes al «buen estar social». Aquí encontramos una mujer decidida, valiente y, lo que más me ha gustado, inteligente. Porque si algo valoro es cuando, además de una belleza cegadora, los hombres premian esa inteligencia que tan poco atractivo tenía —o eso nos hacen creer— en esa época.

Dalton se vende como el libertino más libertino de todos. Guapísimo y escultural que bajo ese disfraz busca encontrar y castigar al que hace tanto quebró su familia. Otro que no quiere casarse —lo siento, pero en estos casos nunca estoy convencida de las motivaciones. Pero supongo que es la excusa para darle un poco de vidilla al tema. Y cual enmascarado recorre los bajos fondos en busca del culpable.

Entre ellos todo parte de un soberano despropósito. No vamos a buscarle la lógica porque nunca la tiene y emprenderán un viaje lleno de aventuras en las que todos sus prejuicios e ideas —erróneas— preconcebidas se van a desmoronar.

Sí, estamos ante una historia que ya hemos leído. Pero eso no creo que suponga ningún problema.

Son personajes que me gustan y la novela no pierde ritmo y tiene buenos giros. En realidad, no creo que la autora quiera mucho más, pasados algo desdibujados y tramas que al final se resuelven de forma fácil y rápida. No hay nada mejor que encontrar lo que se espera de una novela y creo que con esta historia he encontrado totalmente lo que buscaba.

De fondo, una colección de arte invalorable y la búsqueda de un asesino, ambas cosas se resuelven al final de forma fácil la primera y más sorprendente la segunda.

¿Predecible? Quizás en muchos de sus momentos, pero siempre pienso que el secreto que de una autora no está en qué nos cuenta sino en cómo nos hace disfrutar de lo que estamos leyendo. Y no puedo negar que me lo he pasado muy bien leyendo sus trifulcas y aventuras.

Una relación que ninguno de los dos busca, pero con situaciones de lo más embarazosas para los dos. No negaré que algunas no encajan muy bien en la época en la que transcurre la historia, pero creo que la autora no es algo que pretenda. No hay que ponerse muy purista con ella ya que, al igual que muchas otras, no se rige por los convencionalismos de la época, algo que seguro harían muchos en aquellos tiempos.

El roce hace el cariño y, aunque ninguno de los dos lo busque, tampoco podrán evitar que los sentimientos fluyan porque las chispas saltan entre ambos y, al final, cuando deseas y admiras a otra persona, lo inevitable termina por ocurrir.  

Sin olvidar ese giro final que realmente me ha sorprendido, algo que no resulta fácil en este tipo de historias pero que me ha dejado totalmente descolocada.

Si buscáis una novela original con personajes sorprendentes, esta no es una buena opción. Estamos ante una novela con muchos tópicos y personajes algo clichés con una historia que se ha contado, de diferentes formas, ya muchas veces. Eso, sin embargo, no creo que impida que se disfrute de forma muy grata. Creo que me ha quedado una opinión negativa pero no pretendo que lo sea. En el fondo, lo que importa es lo que disfrutas una lectura.

Me gustan este tipo de historias, cuenta con una estructura muy clásica en su desarrollo, así que, si buscáis una lectura con la que pasar unos ratos muy agradables, esta es una estupenda opción. Lenora Bell tiene un estilo desenfrenado, fresco y con un toque de humor que tanto apetece de vez en cuando.

Me lo he pasado muy bien leyendo «Desear a un duque» y espero que no tarden en publicar el tercero, que tiene una pinta estupenda.

Me sigue sorprendiendo que, teniendo ya un sello romántico, la editorial haya sacado esta serie con Espasa. A veces estos movimientos de mercado me descolocan un poco porque estamos ante una novela de género romántico.

Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora


Pepa

26 de noviembre de 2021

Conquistar a un duque de Lenora Bell


Sinopsis:

El placer de su compañía se solicita en Warbury Park. Llegarán cuatro hermosas damas... solo una podrá convertirse en duquesa.

Al joven y díscolo James, nuevo duque de Harland, le precede su mala fama y ahora que ha heredado el ducado de su padre, le urge encontrar una novia de carácter intachable para salvar su reputación. Busca un puro trámite comercial: él aporta su título nobiliario y ella su buena fama. Por supuesto, el deseo y el amor están fuera de toda discusión.

En ese momento, Charlene Beckett, hija no reconocida de un conde y una cortesana, recibe una propuesta que cambiaría la vida de su familia: una cuantiosa suma de dinero a cambio de hacerse pasar por su media hermana, lady Dorothea, y lograr que el duque de Harland le proponga matrimonio.

Pero cuando los secretos salgan a la luz y la pasión se desborde, nuestro duque deberá decidir si la dama menos indicada es la ideal para él. Y Charlene deberá decidir si merece la pena arriesgarlo todo, incluido su corazón, por la promesa de una nueva vida…

El placer de su compañía se solicita en Warbury Park. Llegarán cuatro hermosas damas... solo una podrá convertirse en duquesa.

Opinión personal:

Calificación:

Primero de la trilogía «The Disgraceful Dukes» publicada por Espasa con el sello de Narrativa —algo que me cabrea mucho cuando es, claramente, una autora y una novela romántica— y segunda novela que leo de esta autora, la anterior la leí en inglés, de una serie diferente y bastante posterior, algo que creo que se nota. Esta es su primera publicación, en general, tiene el mismo tono y creo que está escrito en la misma línea. Se nota que la autora ya tiene ese estilo fresco y divertido, que ahora está tan de moda.

En ese sentido, esa frescura que, en muchas ocasiones, raya lo absurdo, es algo con lo que me cuesta lidiar, no porque no crea que en aquellos tiempos no hubiese gente que se tomaran las costumbres sociales como algo muy personal sino porque la autora lo normaliza y eso es algo que me cuesta asimilar.

Por eso, si se dejan de lado ciertas escenas, que pintan poco si no es divertir y plasmar de una forma un tanto curiosa la falta de normalidad en ciertos personajes, «aceptaremos pulpo como animal de compañía».

El punto fuerte lo marcan esos inusuales protagonistas: Charlene es una joven ilegítima que convive en el burdel de su madre con prostitutas, ha sido criada por su madre para que siga sus pasos y se convierta en una de las mejores cortesanas, algo a lo que ella se niega por completo, por ello, se ocupara de los quehaceres del lugar; junto a ella Lulu, su hermana pequeña, quien vive ajena a todo en su mundo de rosa, pintando y anhelando convertirse en una gran pintora.

Hasta aquí, Charlene ya me parece un personaje suficientemente inusual, por eso no termino de ver el sentido de dotarle, además, con ese gusto para la defensa persona… y ahí lo dejo. Una joven muy bella y educada que no siempre termina por comportarse como se espera de ella, aunque, en general, no levante las sospechas de sus compañeras de cacería.

James, con una mala reputación que, es de suponer hace tanto tiempo que nadie se acuerda, porque con tantos años pasados en las Indias Occidentales, pocos deben recordar, ni tan siquiera conocer, los verdaderos motivos por los cual su padre lo envió allí de joven. Con ideas moderas y resulto a cambiar la situación de algunos de los menos favorecidos, su obsesión por recuperar «un no sé muy bien qué» me ha quedado poco esclarecida. De él me ha gustado esas ideas algo revolucionarias, ese buen comportamiento y miedo disfrazado en algunas situaciones bajo una capa de cruda frialdad.

Un personaje al que la autora intenta alejar de lo normal con una hija ilegítima —cuya finalidad no termino de encajar—, una guitarra española y una firme costumbre de aparecer a medio vestir.

Mención especial —no porque sea un producto que adore— es el tema relacionado con el chocolate, me ha gustado, no solo porque aleja a James de esa nobleza «inútil» y algo avanzo en las artes comerciales, aunque no sea un buen ejemplo de hombre que está al tanto de lo que pasa en su negocio.

Una serie de escenas un poco sin ton ni son y con una total falta de hilo conductor en la historia harán que James se sienta atolondrado por esa sensual y curvilínea belleza y totalmente asombrado por un comportamiento inusual, que lo atrapará sin medida; y Charlene se desviva por ese musculoso cuerpo que acaba de despertar en ella sentimientos que desconocía; y esas ideas modernas en un hombre que irán agujereando la pequeña coraza que una vida que, hasta ese momento ha negado, o quiere hacerlo, la presencia masculina.

El punto de partida es interesante, la historia muy entretenida y llena de momentos divertidos que es mejor no intentar analizar bajo una lupa racional. La autora busca divertir y le da igual si lo que escribe es normal o drásticamente absurdo. Al menos en cinco ocasiones me he quedado ojiplática ante lo que estaba leyendo, por lo que he optado por tomármelo como lo que es: una comedia romántica alocada, hilarante y entretenida. 

«Conquistar a un duque» es una lectura muy entretenida, ágil y divertida que recomiendo siempre y cuando no busquéis una historia con demasiado sentido en cuando al comportamiento de los personajes se refiere y, también, en cuanto a las normas sociales de una época mucho más estricta que lo que la autora retrata. Una historia que creo que la autora no termina de aprovechar y, más, conociendo a los protagonistas de la siguiente entrega.

De vez en cuando me apetecen estas lecturas, así que tengo muy claro que leeré el segundo cuando lo publiquen, solo espero que no tarden demasiado para que olvide a los secundarios.

 

Nota: Lo que no me ha dejado muy conforme es la traducción: expresiones a las que no le he encontrado sentido y una continuada mezcla entre la cortesía/cordialidad que no encaja en el trato entre los personajes.


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Pepa

23 de julio de 2021

One Fine Duke by Lenora Bell


Sinopsis: 

(traducción personal. Libro no publicado en castellano)

Preparada.
Criada en el campo por su tío sobreprotector, la idea perfecta de la señorita Mina Penny para una temporada triunfal en Londres finalmente ha llegado. Mina decidió que Rafe Bentley sería su pareja perfecta hace mucho tiempo, el peor de todos los libertinos. Solo hay un gran e inflexible obstáculo: el hermano de Rafe, Andrew, el solitario duque de Thorndon.
Objetivo.
Se suponía que era simple. Duque va a Londres. Duque elige a la novia adecuada. ¿Matrimonio por amor? De ninguna manera. Pero cuando Drew conoce a Mina, ella lo complica todo. ¿Cómo puede una dama armada con tanta belleza y cerebro enamorarse de su irresponsable y degenerado hermano? Drew promete salvarla de la angustia y la ruina, sin importar lo que cueste.
¡Deseo!
Pero Mina no es una damisela en apuros. Es atrevida, intuitiva, apasionada ... y está a medio camino de derretir el frío corazón de Drew. Y aunque Mina pensó que sabía exactamente lo que quería, un beso asombrosamente seductor de Drew lo cambia todo. Ahora Mina debe decidir entre lo que siempre ha soñado y los nuevos peligrosos deseos.
¿Podría su verdadero destino encontrarse en los brazos de un duque?

Opinión personal:

Calificación:

Esta novela llegó a mis manos gracias al préstamo de una amiga. No conocía a la autora, de la que ya he empezado a investigar y ¡tiene toda una trilogía de duques! Así que no será mi última lectura, — justo la editorial Espasa acaba de publicar el primero de otra serie suya, anterior a esta😅🤷🏻‍♀️🤨, no sé si su primera novela🤔.

*Sé que soy pesada, pero lo mío es pura cabezonería y no quiero dejar de repetir que me cuesta el doble leer en inglés, hay frases que soy incapaz de darles un sentido coherente y, supongo que es algo normal, disfruto mucho más de la lectura cuando me es más sencillo —en castellano— y resulta más ágil, relajado y descansado. Todo esto puede variar mi valoración de una novela. Por eso no me canso de repetirlo.*

«One fine duke», interpreto que hace referencia a todo lo contrario a libertino (que sería el hermano) es una novela que tiene cosas que me han gustado mucho, por el contrario, otras me han chirriado un poco.

En general, es una novela divertida, fresca, con un ritmo ágil, un estilo directo y la dosis perfecta de escenas hot que hacen que una novela me atrape y me guste mucho.

Mi gran problema es que, sobre todo al principio, algunos de los comportamientos de la protagonista me han parecido más acordes a otra época que a los tiempos en los que transcurre la acción. Supongo que ha sido el choque inicial porque, una vez acostumbrada a sus “locuras” entra dentro del tipo de mujer moderna, independiente, resolutiva y con las ideas muy claras y fijas que me gusta encontrar en mis lecturas; deja de ser chocante —ya te esperas cualquier cosa— e interpretas que la autora, como otras, ha sacrificado parte de ese comportamiento acorde a una época en vías de situaciones de humor y diversión y, en otras, en vías de proporcionar a la historia de esas dosis de «libertinaje y desenfreno» que tanto se reclama por las lectoras actuales.

Mina se ha criado prácticamente aislada en el campo, totalmente alejada y protegida de los peligros londinenses que tiene muy claro que su futuro es el trabajo familiar, que no es otro que el espionaje. Este detalle no aparece en la sinopsis, así que es un pequeño spoiler, pero como aparece casi al principio, es pequeñito.

Para ello tiene muy claro que tiene que casarse, sí o sí, con Rafe Bentley. Y hasta aquí puedo leer.

Es un personaje que me ha gustado. Quizás, como he dicho, sus comportamientos sorprenden mucho al principio. Pero sus ideas extravagantes y totalmente opuestas al buen hacer de la alta sociedad, me han provocado más de una risotada; al igual que deja absolutamente perplejo al estirado duque de Thorndon.

Es una joven valiente y resolutiva que sabe luchar por su futuro y defenderlo, aunque vaya en contra de todo lo que está considerado bien visto. Pero también sabe cuándo tiene que cambiar de opinión.

Drew es el soso con chispa. Porque con la ayuda de Mina se va desprendiendo de toda seriedad y en cada capítulo vamos descubriendo cómo pierde el control al que se aferra para no perder el camino que supone que debe seguir. Es un personaje con un pasado importante que, en mi opinión, está poco explotado por la autora. Creo que sus cicatrices bien hubieran valido un par de capítulos más en los que Leonora Bell profundizara un poco más en los sentimientos que de joven le conllevaron las circunstancias con las que le tocó luchar y que han provocado no tan solo que haya vivido recluido en sus tierras, sino que le han convertido en ese aparente hombre serio, soso, rígido, que queda muy patenten que no es.

Entiendo que la idea de la autora tiende más a dirigir el argumento hacia las aventuras de espionaje y no en crear una novela de personajes. En su conjunto la trama entretiene, pero creo que el eje principal es la interacción de dos personas, Mina y Drew, totalmente opuestas y de cómo ambos de complementan. Porque Mina, refrena parte de sus sueños y termina encontrándose a sí misma y Drew consigue desprenderse de su seriedad. —de mucho le servirán a Mina sus conocimientos adquiridos a escondidas y grande es la metáfora, aunque no novedosa, de la autora.

No obstante, el peso carnal es importante y aunque también hay escenas tiernas y bonitas, creo que el crecimiento como pareja se basa sobre todo en ese deseo irrefrenable que ninguno de los dos puede evitar. No es algo que me guste especialmente, pero he de admitir que he disfrutado bastante de la lectura.

Así que, en su conjunto, y dejando de lado esos pequeños detalles que comento, creo que es una autora a la que merece la pena darle una oportunidad porque promete mucho.

Espero no ser la única novela que lea suya, tiene más de duques, que sabéis que me encantan, y este es el tercer título de la trilogía, pero se puede leer de forma independiente porque no he echado en falta haber leído los otros dos.

Ha sido una lectura fresca, con humor y desenfrenada.

Datos de interés: Ficha de la autora  Ficha de la novela - Web de la autora


Pepa