Vamos a otra entrada hasta que termine de leer el libro con
el que estoy….hace tiempo que no escribo opiniones de lecturas, pero la que le
traeré la semana que viene se lo merece.
Bueno vamos con esta…..Creo, bueno mejor dicho lo sé,
siempre me ha gustado los cuentos de
hadas, los finales felices…recuerdo a mi madre y cuñada escuchando la primera
novela que leí en mi vida-era más una telenovela en fascículos – Simplemente María.
Sus voces eran la canción de fondo de mis mediodías, pero no le prestaba la
atención que se merecía (ahora que lo pienso, fueron los primeros audios libros 😆😆), sin embargo sí que recuerdo que en las películas de sobremesa,
aunque hubiera una pizca de romance, ahí estaba yo lelita mirándola…y cuando
llegaba al beso….bueno…era el no va más.
Luego llegaron los tomos de Zane Grey, y Agatha Christie,
aunque del oeste las primeras, siempre tenían el romance intrínseco en la
trama, y de la gran Dama del suspense, no recuerdo ningún amorío entre sus
páginas, pero el suspense que es la firma de esta autora, siempre me mantenía
atenta hasta lograr saber quién era el asesino. Más tarde llegaron las novelitas
pequeñas: Carlos de Santander (todavía recuerdo una de él, una pena que mi
madre la tirara a la basura, la voy a tener que buscar) Corín Tellado, las
colecciones de Julia, Silvia… y muchas más que ahora no me vienen a la cabeza. Las
leía primero mi madre- ella fue la que me inculcó el amor a la lectura- por si
acaso hubieran escenas subidas de tono (y pensar lo que leo ahora 😆😆) y
luego me las pasaba.
Al cabo de los años aparecieron los foros, amistades, que
conllevaban que tuviera siempre lecturas
nuevas para alegrarme el día…pero nunca me olvidaba de las películas, los
cuentos de hadas que leía en los libros de finales felices, siempre los he
buscado también en ellas.
Y de cuatro de ellas hablaré.
Siempre he empezado la casa
por el tejado, si la película la veo, nunca me da por leer el libro, claro,
siempre pierde ante el libro, lo sé…pero de Ojalá fuera cierto, disiento,. Me
encantó esta película, y cuando supe que era una adaptación de un libro de Marc
Levy, me hice con él y lo leí. Sí, no puedo dejar de reconocer que fue una
buena adaptación, pero si me dan a elegir me quedo con la que vi en pantalla.
El toque mágico de la trama, la comedia en ella, el toquillo de unas lágrimas,
el desarrollo de la historia en sí y los personajes que empaticé: David,
Elizabeth, y los secundarios, lograron que esta sea una película que de vez en
cuando –la semana pasada- la visione de nuevo.
Quien no ha leído Orgullo y prejuicio??? Aquí levanto la
mano yo, no, no la he leído. Sin embargo sí que he visto, repetidas veces la película- la
serie solo la he visto una vez-me quedo con el Sr. Darcy (Matthew MacFadyen) y
mi Elizabeth particular: (Keyra Knightley). Una historia conmovedora, llena de
clichés de una época que no me gusta leer, pero ella, Elizabeth me supo ganar
para bien, su personalidad tan alegra y distinta de sus congéneres, su fuerza,
logran que junto con el Sr. Darcy, y la genial ambientación, su puesta en
escena y un desarrollo en el que el romance, en algunos momentos la diversión y
detalles conmovedores, sea otra de las películas que guardo con especial cariño
en mi mente.
La casa del lago, la habéis visto? Me atrapo desde el
principio. Con un argumento de lo más interesante, donde se cruzan la vida de
dos personas en épocas diferentes. Por supuesto es una ficción romántica
fabulosa y atrapante hasta el final ya crea una expectativa maravillosa en la
forma en el pensamiento de uno para vislumbrarnos como conecta al final el
encuentro físico de los personajes.
Y llego con esta al final, creo que la joya de la corona de
los finales felices, que da igual todo lo que tengan que sortear, estatus
social, diferencias de época, y fantasías, Pretty Woman se lleva el “gato al
gua” en finales de cuentos de hadas. No, no voy a preguntar si la conocéis,
creo que todo el mundo la habrá visto alguna vez, y si no lo habéis hecho…a qué
estáis esperando? Vivian y Edward Lewis pasaran a la historia del cine. Una
comedia romántica por excelencia, se unen dos géneros que desde que los veo, sé
que será algo que recordaré para siempre, esta película, fiel ejemplo de ello. El
cuento mítico de la Cenicienta, se nos plantea en este filme como un relato de
superación, del poder del dinero, y de la moral tan tradicional y conservadora
que lograron junto a los dos personajes principales, una enternecedora, divertida,
y entretenida historia de cuentos de hadas. Quien no recuerda este pequeño
diálogo:
“- ¿Qué quieres que te haga?
- ¿Qué haces?
- Todo... menos besar en la boca.
- Yo tampoco.”
Me dan ganas de visionarla de nuevo. Sí, que vivo en los
Mundos de Yupi, sí, que me chiflan los finales felices, sí, pero muchas veces
es los que nos hace desconectarnos del día a día, y más en estos tiempos que
nos está tocando vivir.
Las vemos juntas?














