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17 de marzo de 2023

La rosa de medianoche de Lucinda Riley



Sinopsis:

Una historia de misterio, amor, traiciones y secretos del pasado. Una novela con una trama precisa y emotiva, repleta de sorprendentes giros argumentales y de toques de suspense.

A través de los exóticos palacios de los grandes maharajás de la India de 1911 y de las majestuosas mansiones inglesas de los años veinte, descubrimos la extraordinaria vida de Anahita Chavan.

Ochenta años más tarde, una joven y exitosa actriz estadounidense viaja a una apartada mansión inglesa para participar en una película. Durante el rodaje aparece el bisnieto de Anahita, que está investigando el pasado de su abuela. Juntos intentarán descubrir los secretos que albergan las paredes de la mansión sobre la familia que ha vivido allí durante generaciones.

Opinión personal:

Calificación:

Segunda novela que leo de esta autora —a veces leo tan buenísimas opiniones de sus escritos que no puedo resistirme, luego pasa lo que pasa, porque está claro que no todas las autoras nos tienen que gustar a todas— y creo que será la última.

No a todas nos tiene que gustar lo mismo y creo que esta autora es un claro ejemplo. Seguramente soy yo que soy prácticamente lectora monotemática, pero es que leo la sinopsis y comentarios de otras lectoras y me pierden las ansias de encontrar lo mismo y, luego todo se me desinfla.

No seré quien —me faltan un montón de cualificaciones técnicas para poder comentar — diga que es una buena o mala novela. Solo diré que se me ha hecho interminable, desequilibrada en cuanto a pasado y presente, sosa, con algunas faltas técnicas de documentación y, aun así, pese a que no estaba encontrando lo que quería, lo he leído hasta el final esperando ese momento en el que dijera: ¡es justo por esto! Pero no.

Uno de los grandes problemas, sobre todo en cuanto a misterios y suspense, es que la propia autora, cuando juega con esos saltos temporales, se carga el poco misterio que tiene el tema. Siempre.

Cuando va a explicar algo, empieza por el final. Es el punto de partida, ya sea de forma directa o indirecta, al leerlo ya sabes cómo va a terminar la cosa y, siendo lectora de novela romántica —es decir, ya sé cómo terminan la mayor parte de las novelas que leo—; en este caso me lo ha chafado todo porque los dos temas importantes: el romance pasado, el misterio que da lugar esa investigación que comentan en la sinopsis; ya sabes el final.  Dejando de lado que mucho de lo que pasa es tan terriblemente previsible que cualquier esperanza de que la autora te sorprenda queda en saco roto.

Sobre esa gran historia de amor: ¿perdona? No puedo detallar lo poco que me ha gustado porque debería desvelar demasiados «secretos». No diré que no es una historia de fuertes sentimientos, pero eso de bonita no lo he terminado de ver. Bonita hubiera sido que alguien se hubiera plantado y luchado por lo que desea, no dejarse llevar por las situaciones difíciles y claudicar ante todo y, por consiguiente, tratando a los que rodeas de forma algo fea, por llamarlo de forma suave.

Podría decir que es de sus primeras publicaciones, pero antes de esta había publicado ya once o doce novelas. Y, justo por eso, no entiendo ese desequilibro en la historia. Empieza de forma muy lenta, tanto, que las primera cien hojas, si no has leído la sinopsis no tienes ni idea de qué va la historia. Da mucha información, sobre la vida en la India de los años veinte. Puede resultar muy interesante, pero el estilo de la autora me ha parecido algo insulso, no deja fluir las cosas, las explica y, para mí, es un gran error. Tampoco me ha resultado nada nuevo lo que explica.

La parte del presente cuenta también con una pequeña subtrama, entre Rebeca y Psicosis. Terminada la novela no le veo la función, tan solo que la propia autora se hubiera quedado poco convencida y quisiera meterle más misterio. Pero claro, la supuesta historia que debería tocar entre Rebecca —no creo que el nombre de la protagonista contemporánea haya sido aleatorio— y Ari, no tiene espacio.

En fin, muchos personajes que no entiendo qué función tienen en una novela que me ha parecido demasiado extensa para lo que cuenta. Sobran tantas páginas que si las quitáramos la historia se podría leer igual. Es como si la autora se viera incapaz de escoger qué información no poner de la mucha que agradece en la primera página de la novela. Hay personajes que llegan al extremo de ser tan exagerados que rayan en la caricatura.

Una pena, prometía muchísimo y no he encontrado lo que buscaba. Al mismo tiempo, sí que es cierto que el estilo, pese a esa falta de ritmo y ese exceso de información, te llama a continuar y supongo que ese es el secreto de sus ventas y lo mucho que gusta. Sin duda, no es para mí.

No es una novela romántica, contiene, eso sí, una historia de amor. Y, ¿por qué no decirlo?, todo un dramón. Llega un momento en que ya nada peor puede pasar, pero pasa.

La historia central es la vida de Anahita a través de lo que ella explica y lo que Ari va descubriendo. Seguramente ha terminado teniendo una vida feliz dada la gran familia que aparece en el primer capítulo, pero de su vida anterior, nada bueno se puede decir. Ni lo bueno me ha parecido bueno.

La portada, preciosa.

Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa

14 de septiembre de 2018

Gin Fizz de Jane Kelder


Sinopsis:
 Nueva York, 1953. Liv Joyner y Oscar Hancock compiten por el proyecto de la remodelación interior del hotel Edén de Manhattan. Un proyecto que a Liv la consolidaría como decoradora y por el que Hancock estaría dispuesto a hacer cualquier cosa.Cuando la dueña del hotel, Heidy Brinicombe, se decide por el de su más odiado competidor, sin siquiera haber tenido ocasión de presentar sus ideas, Liv comienza a sospechar que Hancock consigue los clientes más interesantes con malas artes, así que decide contratar a Jack Bradley, un detective privado, para que lo investigue.Lo que ella no sabe es que, por una casualidad, Hancock logra suplantar a Bradley. Y es que, lo que realmente quiere Oscar es averiguar la identidad del artista que pinta los cuadros del diseño de Olivia, porque la señora Brinicombe se ha enamorado de ellos. Hasta el momento, solo conoce sus iniciales, G.F., o, como han decidido llamarlo en su oficina: Gin Fizz.Una deliciosa comedia burbujeante con mucho swing y más amor.

Opinión personal:

Si la intención de Jane Kelder ha sido hacer un homenaje al cine clásico americano de comedia romántica, lo ha conseguido.
«Gin Fizz» nombre de un conocido cóctel y elegido, entiendo, en relación al eje que centra la trama de la novela , es una novela fresca y de humor ácido pero, ante todo, una novela muy visual que te transporta a ese Nueva York de los años cincuenta.

No me preguntéis por qué, pero me había hecho una idea muy equivocada de la que iba a ser la relación entre Liv y Oscar, por lo tanto puedo decir que ha sido una sorpresa total. Imaginaba una novela llena de disputas y luchas dialécticas entre dos «enemigos profesionales». Y lo cierto es que entre sus páginas lo que he encontrado es una relación bonita y evolucionada, de las que se respiran poco a poco y que te dejan una sonrisa hasta que llega  el temido momento en el que se descubre todo el pastel.

Ni los momentos divertidos, ni ese pequeño suspense, ni el engaño que, creo, da el título a la novela logran restar protagonismo a Olivia.  

Debra Paget como Olivia
Un personaje sencillo pero bien construido, que representa a una mujer moderna para la época, desarrollada de forma convincente, de esos que resaltan por su sencillez y cotidianidad, y con la que cualquier lectora nos podemos sentir identificadas.
Una joven que, rompiendo costumbres sociales, ha tomado la decisión de hacer de su profesión su principal prioridad, aún sabiendo que esto hace peligrar otras facetas, como la romántica. No olvidemos que en el contexto en el que se desarrolla la historia: la mujer se centraba en ser ama de casa y madre.
Me quedo con esa fortaleza de la que hace eco durante toda la novela, con ese orgullo por ser ella misma y por luchar por los valores que considera importantes.

Gregori Peck como Oscar
Y, claro está, la culpa de su tozudez la tiene Oscar. Un hombre de éxito reconocido, con dinero y estatus social y, sobre todo, con una reputación y prestigio profesional que ha hecho que me pierda un poco respecto a los motivos por los que se ve forzado a actuar, no solo en el último proyecto sino también en el anterior.  
Con el Sr. Hancock he tenido mis más y mis menos; y, aún después de terminada la lectura, no sé si los menos superan a los más. Está claro que tras tomar la desafortunada decisión de aceptar un consejo inaceptable, su conducta, al mismo tiempo que provoca la trama de la historia, no ayuda a que le haya cogido cariño. Luego, poco a poco, se lo va ganando. Porque es un hombre sobrepasado por esa mala decisión. En el fondo es un hombre honrado y con marcados principios, su problema es que ha creído que el fin justifica los medios y no es así y, al final, le tocará enmendar su equivocación.


El romance transcurre poco a poco. Tenemos dos personas cuyas prioridades son otras, pero que se ven conquistados al encontrar fuertes cualidades en la persona con la que están tratando. Todo ello gratinado con pequeñas situaciones que arrancan más de una sonrisa. Y para ello están esos inolvidables secundarios, que en esta ocasión, pasan muy poco desapercibidos. Me ha encantado Annie, en la que la modernidad choca directamente con la tradición; y sobre todo, Gilda, con ese desparpajo y libertad que te conquista desde el minuto cero; así como tampoco nos podemos olvidar de Harry y sus manías.

No es que la época escogida para plasmar la historia tenga una relevancia especial, pero sí que se deja patente con la aparición de los pequeños electrodomésticos, así como la reticencia a su uso por parte de la gente de cierta edad; el nacimiento del movimiento que marcará el antes y después de la arquitectura moderna y ese salto que empieza a dar la mujer, empezando a depender menos del poder económico de un hombre y con ganas de lavarse su propio porvenir. Pero yo me esperaba más, no sé qué, pero más. Cosas mías.

En esta ocasión, el entorno social de la pareja cede el protagonismo buscando un equilibrio entre encontrar a G.F. con esas escenas de humor y el romance entre Olivia y Oscar. Consiguiendo una historia ligera y fresca,  en muchos momentos divertida.

He leído todo lo que Jane Kelder ha publicado y, en esta ocasión, me ha sorprendido con una novela más ligera y de humor menos irónico. Un libro que, prácticamente, se lee solo. No es muy extenso y he echado en falta páginas con algunas aclaraciones sobre el pasado de los personajes en el que me explicaran mejor cómo han llegado adonde están y por qué actúan como lo hacen. Aún así, en mi opinión, la autora hace muy buen trabajo en la construcción de unos personajes con apenas unos esbozos y pocas escenas.

Creo que «Gin Fizz» cuenta con los ingredientes necesarios para garantizar una lectura amena y entretenida: buenos personajes, malentendidos y engaños, romance, un esquema clásico y, ante todo, un estilo cuidado. Siempre hay momentos en los que apetece leer una historia con un toque fresco y desenfrenado, ideal para pasar unas horas de absoluta desconexión.

«Gin Fizz» es una bonita comedia romántica que te deja con muy buen sabor de boca y una buena oportunidad para conocer a Jane Kelder si todavía no habéis leído nada suyo.  

Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa 

Gracias a Versátil  por el ejemplar