Mostrando entradas con la etiqueta Las campanas del infierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Las campanas del infierno. Mostrar todas las entradas

16 de febrero de 2024

Explosiva de Sarah MacLean (Campanas del infierno 3)


Sinopsis:

A lady Imogen Loveless ya hace mucho que le colgaron la etiqueta de «peculiar», en parte porque sus ideas son tan locas como sus rizos y, sobre todo, por su pasión desmedida por los experimentos y los explosivos. Lo que la sociedad no sabe es que ella es una de las Campanas del Infierno, un grupo de justicieras que actúa a la sombra de la aristocracia londinense.

Thomas Peck no es un hombre cualquiera. Tuvo que luchar muy duro para convertirse en inspector de policía, y está a punto de ser nombrado superintendente, gracias a su habilidad para ver los detalles que otros pasan por alto, como que Imogen no es peculiar, sino la auténtica personificación del caos. Si alguien se lo preguntase, Thomas diría que la dama necesita que la protejan. Incluso de sí misma.

Cuando el poderoso hermano de ella descubre sus actividades nocturnas, coincide completamente respecto a eso… y conoce al hombre ideal para cuidar de ella. Y, aunque Thomas prefiere centrarse en su prometedora carrera, hay encargos demasiado explosivos como para dejarlos pasar. Así que el adusto inspector termina inmerso en el mundo de Imogen, absorbido por las osadas sonrisas de ella, los secretos ardientes y una pasión desbordante que amenaza con consumirlos a ambos.

Opinión personal:

Calificación:

Creo que Sarah MacLean retoma  con esta novela las cualidades de sus orígenes. Una novela que sigue un patrón muy convencional, no en cuanto a protagonistas se  refiere, pero sí en relación al esquema y las aventuras de la pareja que, indudablemente, huelen a clásico en la romántica, recordándonos aquellos tiempos en los que las historias no tan solo se centraban en la pareja misma, sino que dicha pareja se veía envuelta en una trama secundaria que hacía que cuajasen sentimientos.

Seguramente parte del éxito es que la pareja se ha ido fraguando a lo largo de los dos libros anteriores, lo que hace que, como lectora, ya sepas de los sentimientos de ambos, cosa que no sea necesario entrar en más detalles. Es algo que se muestra de forma muy sutil, pero que considero que Sarah MacLean ha conseguido con éxito.

Contamos, por un lado, con Imogen, una damisela bastante peculiar —basada en una mujer real tal como la propia autora explica al final (a veces la realidad puede ser más sorprendente que la ficción) que ha sido criada y alentada en su pasión por la ciencia y todo lo que envuelve a la pólvora. Eso ya la hace bastante inusual, pero lo que creo que más me ha gustado es ese punto mordaz y satírico que siempre muestran sus palabras haciendo que, sus diálogos —sobre todo con Thomas-, sean muy de mi gusto.

Thomas es un hombre justo y honesto, como debe ser un buen inspector, aunque sus maneras resultan algo bruscas —aquí lo de «oso achuchable» le viene de perlas. Vive los vientos por una mujer que le intriga, le saca de sus casillas y a la que admira por partes iguales, pero también es muy consciente de que está fuera totalmente de su mano una posible relación con ella. Y ese, justamente, es el conflicto de la pareja: la diferencia social.

Su relación resulta muy coqueta, miradas, la típica obligación por parte de él de cuidar de ella, nada que no hayamos leído antes, pero resulta muy amena y, en algunos momentos, tan exasperante como divertida. Imogen, me ha encantado… y Thomas se siente arrollado perpetuamente por el carácter y las acciones de esta mujer independiente y resolutiva.

Como ya sabemos, Imogen forma parte de un organización de mujeres que aboga por otras más necesitadas y la trama gira en torno a la resolución de quien hay detrás de una serie de sucesos que están atentando contra algunos de sus negocios. En este sentido diré que es algo que no me ha sorprendido en absoluto, creo que la trama está bien llevada y los pasos de la investigación bien pautados, quizás la poca sorpresa de quien está detrás ha desmerecido un poquito un final con más clímax.

A pesar de mis pequeñas quejas, he de decir que ha sido una lectura de lo más entretenida. Poca originalidad y mucho cliché, pero me gustan los clichés y, bien llevados —como es el caso— pueden ser de lo más positivos en una historia.

Mi gran «pero» es ese conflicto, que supuestamente ha de tener bastante importancia en la historia. En este caso no influye casi nada en la relación entre ambos, en ningún sentido —ya sabemos que esta autora sigue las normas sociales en una medida muy pequeñita, pero al final, cuando debería marcar la diferencia todo se resuelve de una forma tan terriblemente anodina que ha sido como un jarro de agua fría y un desinfle total a mis expectativas y, con ello, ha provocado que una novela que, hasta ese momento, iba muy bien -¡pero que muy bien!, bajara directamente un par de escalones. Esto es algo muy personal y espero que no os desanime.

El final sí que es glorioso. Está claro que este epílogo no tiene ningún otro cometido que crear ansias por leer la cuarta entrega. Era algo que me venía imaginando desde el principio no solo porque puede ser un argumento interesantísimo sino, también, porque encaja mucho con el personaje en cuestión.

En general, «Explosiva» es por ahora mi favorito de una serie que se está desarrollando sin grandes altibajos. No obstante, creo que Sarah MacLean está recuperando poco a poco aquellas cualidades que hicieron que me empezase a gustar tanto cuando leí sus primeros libros traducidos, así que, espero que el siguiente libro sea de cinco estrellas.

¡Lo dicho, ansia viva por la siguiente entrega!


Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa

5 de mayo de 2023

Rompecorazones (Las campanas del infierno 2) de Sarah MacLean


Sinopsis:

Una ladrona tentadora

Criada entre los criminales más famosos de Londres, un giro del destino llevó a Adelaide Frampton a los luminosos salones de baile de Mayfair, donde se hace pasar por una dama tranquila, tan sencilla que nadie sospecha que ella es la Rompeenlaces… Utiliza sus habilidades como ladrona para ayudar a que ciertas novias reticentes no pasen por el altar.

Un duque poderoso

Henry Carrington, duque de Clayborn, lleva toda su vida respetando las normas sociales y no tiene tiempo para los escándalos que surgen cada vez que Adelaide acaba con un matrimonio. Su reputación es impecable, y lo último que necesita es una mujer tan fascinante como frustrante que descubra la verdad de su pasado o los secretos que guarda.

Una combinación perfecta

Cuando los dos se encuentran en un viaje vertiginoso a través de Gran Bretaña para detener una boda, el duque no tiene más remedio que seguirla en una aventura marcada por el mal tiempo, la mala suerte y una sorprendente falta de camas. Adelaide pronto se da cuenta de que este duque perfecto besa como un verdadero canalla, y de que se está convirtiendo en un ladrón por derecho propio… Uno que no se detendrá hasta que le haya robado su bien custodiado corazón.

Opinión personal:

Calificación:

Quiero empezar valorando la portada. La mujer, aunque con el pelo más corto, podría ser perfectamente Adelaide. Algo que damos por supuesto, pero es un hecho que gran parte de las publicaciones parecen hechas por alguien que no ha leído y la portada no guarda ninguna relación ni con personajes ni argumento. Por eso, creo que es de apreciar.

Toca el turno a la segunda del grupo de las Campanas, Adelaide, una joven cuyo arte principal es pasar desapercibida —a mí me vais a personar, pero con ese cabello y llevando gafas en aquellos tiempos, ya me resulta bastante complicado de creer.

Hija de uno de los cabecillas y rey del hampa del bajo Londres de la época, Adelaida está acostumbrada tanto a sisar carteras como documentos, ya sea en la calle o, ahora que se mueve por la sociedad selecta, en los grandes bailes. Entiendo que durante el tiempo que ha transcurrido bajo el ala de la duquesa, ha aprendido el comportamiento necesario para pasar desapercibida y que nadie note que no es de la nobleza o, al menos, no es de los bajos fondos. Tema que voy a dejar pasar con un salto de fe.

Justo da la casualidad de que hay un hombre, un duque estirado, algo serio y muy responsable que parece ser el único que es capaz de «verla». Y parece ser también, que viéndola baile tras baile termina enamorado de ella. Esa parte me la he perdido.

Henry es un personaje amable del que la primera escena me he dejado algo descolocada. Se repite mucho que es un duque, pero lo cierto es que no se comporta como tal. Por mucho que la sociedad admire su bravura a la hora de defender causas justas en el parlamento está claro que la justicia es algo que tiene muy en cuenta, también muestra un marcado afán de proteger. No obstante, pese a esa parte bonita de su carácter y algunas de sus frases, es un personaje que no me ha parecido muy remarcable y, desde luego, ella, con ese ímpetu, consigue desbancar.

Seguro que os he comentado en varias ocasiones que mi memoria es malísima y, aunque no hace tanto que leí la primera entrega de la serie, no recuerdo que esta pareja surgiera en escenas suficientes para que la autora nos cuente este hecho, pero es así. Durante todo el libro la sensación que da es que Henry está prendado desde un inicio de esta mujer, no tan solo porque la encuentra muy bella, sino porque la admira: su descaro, su agilidad con los dedos y su forma, original, de desenvolverse entre su círculo social.

Y es que este duque guarda un gran secreto, secreto que no termina sorprendiendo ya que la autora en un par de frases deja muy fácil de adivinar de qué se trata.

Pero esa no es la trama principal, en realidad, esta novela es la historia de un viaje, un viaje con ciertas aventuras, algunas escenas que terminan repitiéndose ya que no paran de meterse en los mismos líos —ya sabemos que el hombre es un animal que tropieza repetidamente con la misma piedra— y lo que pasa no nos sorprende, aunque sí nos confunde ya que, a mi parecer, el personaje en ciertas escenas resulta algo contradictorio y choca de lleno con la idea de mujer independiente ya que no para de quedar embelesada por la defensa del fuerte caballero.

Un secreto que no sorprende y un romance que parece ya escrito, hacen parecer que la novela no merece la pena, pero no es así. Creo que no podemos decir que esta trilogía es lo mejor que ha escrito la autora, pero tiene un buen ritmo y, Rompecorazones, es una novela de aventuras que resulta entretenida y cumple con su función. En el fondo, es una historia sin grandes pretensiones que se mueve a través de diferentes grandes clichés de la romántica historia, de los que vamos a ir encontrando muchos. Algo que no me molesta, el problema es que el gran conflicto que se plantea queda resulto de una forma demasiado fácil a mi entender. Y es algo que, después de tanta aventura, termina desinflándote como lector.

No obstante, por la parte que explica la propia autora al final de la novela, se entiende que estas novelas se escribieron durante la pandemia, tiempo en el que ninguno estábamos en buen estado de ánimo, entiendo que ese es el motivo por el cual me está costando encontrar ese humor y esa originalidad al que me tenía acostumbrada la autora en otras de sus novelas.

O cabe la posibilidad de que el humor y forma de narrar se hayan perdido en la traducción, mejorable. No puedo decirlo, porque también coincide que la serie anterior la leí en inglés y esta la estoy leyendo directamente en castellano, con ciertas sorpresas. Al mismo tiempo, teniendo en cuenta que «Rompecorazones» me ha gustado bastante más que «Escandalosa», espero que la historia entre Imogen y Thomas, a los que en la última parte volvemos a encontrar juntos, vuelva a reencontrarme con una autora que me gusta mucho.


Pd: Dejadme que recomiendo que compréis directamente las novelas de esta editorial a través de su web. Llegan con unas cajas estupendas, con regalitos ♥ 


Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora

Pepa

30 de septiembre de 2022

Escandalosa (Las campanas del infierno nº 1) de Sarah MacLean


Sinopsis

Después de varios años convertida en el mayor escándalo de Londres, lady Sesily Talbot ha aceptado la reputación y la libertad que le proporciona ese estatus. Nadie le presta atención cuando atrae a un caballero hacia los oscuros jardines durante un baile en Mayfair... y nadie sabe que esas citas no son lo que parecen.

Nadie salvo Caleb Calhoun, que lleva años intentando no fijarse en la brillante, bella y atrevida hermana de su mejor amiga, con la que compartió un inoportuno beso tiempo atrás.

Alguien debe evitar que Sesily se meta en problemas durante sus peligrosas escapadas nocturnas, y quizá pasar tiempo con ella es justo lo que Caleb necesita para dejar de sentirse atraído por esa escandalosa y exasperante mujer. Sin embargo, eso pondrá en apuros a Caleb, que enseguida se dará cuenta de que jamás olvidará a Sesily: su recuerdo lo acompañaría toda la eternidad. Y la eternidad no es algo que se pueda arriesgar.

Opinión personal:

Calificación:

Empezamos nueva serie de Sarah Maclean, autora que me gusta mucho, aunque reconozco que, en muchas ocasiones, sus novelas pecan un poco de modernas. Creo que, como todo, si la historia me gusta y me convence, no le doy mucha importancia, o más bien, debería decir que se lo perdono y lo dejo en segundo plano; pero, si no es así, lo achaco un poco más.

El gran problema con esta novela ha sido que me ha parecido una continuación de «El día de la duquesa», no porque la podamos considerar una bilogía, pero sí en cuanto a pareja. Por lo tanto, si no tenéis su historia fresca —como ha sido mi caso— no creo que la pareja se disfrute plenamente ya que la información sobre algunas escenas que comparten en aquel libro no aparecen en este y, dejándolo bastante claro, se podría decir que su relación y sentimientos aparecen en el anterior y aquí lo que hace la autora es resolver el conflicto.

Podría haber releído esa novela, pero no lo he hecho y, aunque es una falta mía, creo que es un fallo de la autora, y un error grande, que esa parte cojee tanto.

Sesily Talbot es una de las famosas «Sucias Talbot»—que poco me gusta el mote— y parece que aquí ya no pasa nada. Tenemos una protagonista que, como ya es una solterona de cierta edad, puede hacer lo que le venga en gana y a quien su resuelta posición económica, se lo permite todo. Amistades poderosas pueden hacer que no la aparten socialmente. Al menos la autora intenta justificar a la protagonista, otro tema es que lo consiga o no.

Tenemos una joven decidida, independiente, bella, con carácter a la que ya deberíamos conocer. Porque poco más se nos cuenta de ella.

Caleb es un hombre atractivo, hecho a sí mismo y que, de tanto en tanto, viene desde Boston. Es el socio de una de sus hermanas y Sesily siente una irremediable atracción por él; y unos sentimientos más fuertes de los que quiere admitir, pero Caleb es uno de los pocos hombres que se le resisten. Porque en esta novela la modernidad llega a grados insospechados —algo que me parece estupendo, pero que, siendo algo que se sale tanto de lo habitual, la autora hubiera podido matizar de forma más convincente (me repito, no es lo que pase sino cómo lo cuenta la autora; los matices son muy importantes)

Hay dos temas importantes: el tema de las Campanas del infierno y el motivo del conflicto entre la pareja.

Sobre el primero, la autora aclara al final del libro, en qué se basó para inspirarse. A veces, la realidad supera con creces la ficción. El problema es que las actuaciones que «La campana del infierno» hace en la novela, me han dejado un poco descolocadas porque, para ser del todo sincera, no veo que hayan podido cumplir con la misión que se han autoimpuesto. Resumiendo, un tema que no ha terminado de convencerme.

La parte del conflicto me ha parecido más interesante. Partimos de la base de que los sentimientos vienen de lejos, así que a la autora le toca jugar con los motivos que hacen que la relación no pueda fluir. Y para ello plantea un gran conflicto que es, al mismo tiempo, un gran secreto. Es lo que más interesante me ha parecido; pero, al mismo tiempo, es algo totalmente secundario —ya os podéis imaginar que lo que prima es el nombre de la serie…— así que todo el tema queda relegado a un segundo plano.

Como he comentado al principio, tengo muy asumido que la autora no suele ser muy estricta con la época en la que sitúa las historias. Gusta de protagonistas modernas e independientes, pero creo que siempre ha de haber una línea infranqueable. Aquí, más que lo hacen o dejan de hacer, es el comportamiento en general de muchas de las que aparecen. Hay situaciones que, actualmente, ya serían complejas en mujeres con visibilidad pública o que se mueven en ciertos grupos sociales; cuanto más en aquellos tiempos que estaban tan refrenadas. En mi opinión, en ciertos puntos, la autora rebasa esa línea —pero aquí entran los gustos personales.

Si la pareja me hubiera convencido más, seguramente es algo a lo que no le estaría dando tanta importancia. La sensación de una lectura es un cúmulo de muchas cosas.

La pareja no es que no me guste, al contrario, creo que Caleb y Sesily forman una pareja estupenda. Mi problema es que la autora ha confiado demasiado en mi mala memoria.

Por otra parte, contamos con ciertas aventuras que son la parte más entretenida de la novela. Es el primero de la serie, ahora no recuerdo si algunas de las secundarias que serán las protagonistas de las siguientes entregas ya aparecían en libros anteriores, pero aquí nos deja caer quien será la siguiente pareja y prometen mucho, además, hay duque —¡espero que sea estirado!

«Escandalosa» no ha conseguido cumplir las altas expectativas que tenía. Es una novela entretenida de ahí mi puntuación con algunas actitudes algo chocantes que hace demasiado énfasis en un «no» que al mismo tiempo es el conflicto, por lo que, en ese sentido, parecía que la autora no avanzaba y la primera parte creo que engancha menos que la segunda, cuando la pareja ha tomado ciertas decisiones y empiezan las verdaderas aventuras.

La siguiente pareja pinta muy bien, así que me quedo con muchas ganas de leerla.


Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora 

Pepa