Sinopsis:
UNA POBRE MUCHACHA DESPRECIADA.
Faith Devlin siempre había adorado de lejos al chico
perfecto del pueblo, pero aquella calurosa noche sureña en la que el rico y
respetado padre de Gray desapareció con la hermosa madre de Faith, fue él quien
la expulsó de sus tierras y le desgarró el corazón con sus insultos. Ahora
Faith sólo quiere detestarlo..., no sentir una poderosa atracción hacia él.
Pero extinguir su pasión es tan imposible como ocultar la verdad del pasado que
tanto había anhelado conocer.
ATRACTIVO, RICO Y PODEROSO.
Indómito, encantador y con toda la fortuna de los Rouillard
a su disposición, la palabra de Gray era ley en Prescott, y su voluntad era no
volver a oír hablar jamás del apellido Devlin. Pero cuando pensaba en Faith
Devlin lo único que veía era un remolino de sábanas y su piel sedosa bajo él...
Interesarse por ella era imposible, inconcebible... porque Gray Rouillard
pretendía utilizar todo su poder para destruirle la vida.
Opinión personal:
Debería tener en cuenta que esta
novela se publicó hace treinta años. Debería, pero me cuesta mucho retroceder
en el tiempo, leer con amplitud de miras y disfrutar estas historias como antes las disfrutaba. Me cuesta demasiado. Por eso no puedo decir que la parte
romántica me haya gustado.
Faith es una mujer emprendedora que ha conseguido con creces el sueño americano. Ha pasado de la condición más baja posible a llevar una vida cómoda con un negocio propio en expansión. Es una mujer decidida, una total belleza —este tema es muy importante— y una gran seductora sin pretenderlo. Como algo incomprensible, en mi opinión, se empeña en volver a su tierra natal, un pequeño pueblo sureño en la que la familia Rouillard es dueña de casi todo y dominan de forma indirecta a la mitad de la población. Allá ejercen de jurado y ley al más puro estilo feudal y, teniendo en cuenta que de niña la echaron de su casa con poco más que un camisón, en mitad de la noche y de muy malos modos… pues que quiera volver a esclarecer lo que pasó me ha resultado un misterio —pero el eje de la historia.
Gray es el hijo del «señor
feudal». Guapísimo, con carisma, inteligente, pero también autoritario, algo
borde, un pelín cruel —aunque en pocas ocasiones— y muy tozudo. Demasiado
protector con una madre —que me ha caído bastante mal— y hermana que me ha dado bastante pena. Puro ejemplo de que el dinero no da la felicidad… porque vaya vida más triste y
pobre —no económicamente hablando. No ha sido santo de mi devoción, la verdad. No soy dada a estos protagonistas que reflejan tan bien el prototipo de macho alfa. Quizás están tan bien creado que por eso no me le he cogido ni un pelín de cariño, pese a que su vida no ha sido fácil.
Pero no vamos a chafar el punto
de partida de la novela.
Hay varias cosas que me han gustado mucho: el tema de la familia, donde el dinero no es importante, porque da igual el nivel que tengas y a la clase que pertenezcas que pocos se salvan. Por un lado, la familia Devlin, donde no voy a entrar, pero el único que se gana un poco de cariño es el hermano menor y la tierna relación que tiene con Faith. Por otro lado, los Rouillard, más de lo mismo, pero con más dinero. Y no tan solo en el pasado, porque empiezas a leer sobre el presente y te deja de piedra lo bien detallado que está la desestructuración familiar. Podría comentar algún que otro detalle, pero creo que es desvelar puntos fuertes de la historia que dan pistas, o no.
La frialdad de los hechos, la
complejidad de algunos de los personajes y lo bien descritos que están los personajes
me ha gustado mucho. Algunos realmente sorprenden, quizás no el culpable, porque
resulta algo predecible, pero sí hasta dónde puede llegar una persona
aparentemente normal. Creo que esa parte de la novela realmente merece mucho la
pena y de ahí las tres estrellas.
La parte del romance ya no ha
sido tan de mi gusto. Las escenas de sexo, que las hay, están muy bien porque
la pasión contenida, cuando explota, lo hace con fuegos artificiales. Pero ya
no soy nada fan de estos amoríos con hombres tan dominantes que siempre tienen
que llevar la razón y pretenden obediencia en todo momento.
La balanza se equilibra en ciertos momentos porque Faith le planta cara, pero en otros, esa debilidad por alguien que te intenta conquistar de malos modos, no me ha encajado. Quizás es un tema personal al que soy demasiado sensible.
Es un puro «enemies to lovers»,
pero quizás el tema de enemigos tiene un punto de partida demasiado duro para mí
y a ese amor de juventud perdurable en el
tiempo me ha faltado un poco de credibilidad.
Dejando de lado ese detalle, creo
que es una novela que se deja leer muy bien, con unos personajes con más secretos
de los que pensamos y unos temas secundarios mucho más complejos de lo que
pueda parecer a primera vista, un entorno sureño muy bien descrito, se nota que la autora sabe de lo que escribe. He disfrutado de las pesquisas de Faith y de cómo se van desvelando los hechos.
Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora
Pepa




