Sinopsis: (traducción personal)
Hijo bastardo de un noble, Finn
Trewlove fue un secreto vergonzoso criado por una desconocida. Al llegar a la
edad adulta, Finn también tuvo secretos: las noches clandestinas que pasó con
la hija de un conde. Pero su promesa de amor eterno terminó en traición.
Impulsada por un pasado que la
atormenta, Lady Lavinia Kent busca el perdón en los bajos fondos de Londres,
involucrada en una arriesgada causa inspirada por el joven a quien entregó su
inocencia y que luego demostró ser un canalla al abandonarla.
Cuando sus caminos se cruzan de
nuevo, no pueden negar el anhelo y el deseo que aún arden. Al descubrir la
verdad tras los engaños que los separaron, Finn y Lavinia deben luchar por
recuperar lo que han perdido, sin importar el peligro, porque vale la pena
arriesgarse por amor…
Opinión personal:
Es indudable que a medida que me adentro en la serie Sins
for All Seasons y cojo cariño a los personajes que aparecen tengo ganas de conocer
su historia.
Finn no me llamó especialmente la atención, aunque es el
típico héroe de Lorraine Heath que parece fuerte e imperturbable, pero cuya
coraza esconde una enorme vulnerabilidad. Criado entre los Trewlove, siempre ha
tenido que abrirse camino por sí mismo y ha aprendido a no confiar fácilmente
en los demás. Quizás, por eso, la traición en su juventud de su primer amor lo
convierte en un hombre reservado, orgulloso e incluso algo cínico.
Lo que más me ha gustado de él es que no responde al
estereotipo del libertino sin sentimientos. Sigue profundamente enamorado de
Lavinia, aunque intenta convencerse de lo contrario durante buena parte de la
novela. Su conflicto interior está muy bien construido: desea proteger su
corazón, pero es incapaz de mantenerse alejado de ella cuando vuelve a aparecer
en su vida.
Además, demuestra una enorme nobleza. Bajo esa imagen de
hombre duro hay alguien leal, protector y dispuesto a sacrificarse por las
personas que ama.
Lavinia, la prometida desaparecida de la novela anterior, «When a Duke Loves a Woman», me ha parecido muy interesante. A diferencia otras heroínas aristócratas del romance histórico, no vive encerrada en los bailes y las convenciones sociales. Su pasado la ha marcado profundamente y dedica gran parte de su vida a ayudar a niños abandonados, una labor inspirada en un problema social real de la Inglaterra victoriana.
Es una mujer compasiva, inteligente y con una gran fortaleza
emocional. Aunque arrastra mucha culpa y dolor, nunca cae en el victimismo. Al
contrario, intenta convertir ese sufrimiento en algo positivo ayudando a
quienes más lo necesitan.
Quizá en algunos momentos resulta demasiado resignada y le
cuesta enfrentarse a determinadas personas que han condicionado su vida, pero
esa inseguridad también la hace creíble.
Lo mejor de la novela es precisamente la relación entre Finn
y Lavinia. No estamos ante un romance basado únicamente en la atracción física,
sino en dos personas que ya se amaron intensamente y ahora tienen una segunda oportunidad, no obstante, deben descubrir si
todavía pueden confiar el uno en el otro.
Las conversaciones entre ambos están cargadas de emociones contenidas, reproches, nostalgia y una evidente química. Se percibe que existe una historia compartida mucho antes de que la conozcamos entera, y eso hace que cada encuentro tenga un peso emocional importante.
Uno de mis peros es que el conflicto central
depende durante demasiado tiempo de malentendidos y manipulaciones externas. Sabemos
rápidamente el pasado de ambos y parece que la autora alarga de forma gratuita
esa parte.
Tampoco el tono es el usual de la autora. La
historia aborda temas bastante duros: traiciones y relaciones familiares muy tóxicas. No es una
lectura ligera, sino que tiene un trasfondo de dolor que hace que sea una
novela más seria y con menos humor de lo que acostumbra la autora. Sin dejar de lado el tema central de toda la serie.
Es una historia de superaciones, Lavinia me ha gustado
especialmente y Finn es un amor desde las primeras páginas. Un punto añadido es
la realidad que da a la historia en detalles que no cuentan con un final de cuento
de hadas. Me ha gustado muchísimo que Lorraine Heath decidiera cerrar esos temas
secundarios de esta forma.
Una historia pausada, tranquila, de personajes con entorno real de la época duro, que me ha gustado. Me pareció una historia muy bonita al terminarla y ahora que le voy dando vueltas, creo que es todavía más bonita, quizás porque ambos dejan las lamentaciones de lado y se centran en avanzar.
Un mensaje estupendo.
Datos de interés: Ficha de la novela - Ficha de la autora - Web de la autora
Pepa




