Sinopsis:
Segundo de esta serie, pero que se puede leer de forma totalmente independiente. ¿Qué os puedo contar? Siempre es recomendable leer las series en orden si se puede. Mi experiencia: entre mi mala memoria y que la editorial está publicando dos entremezcladas, ya no sé de qué serie es cada personaje. —esto es una pequeña queja. El primero, La sirena de Sussex, me pareció más arriesgado. No obstante, me parece una historia mucho más bonita este segundo y con un mejor trabajo en cuanto a personajes.
Cierto que Julia aparece como personaje secundario y de ella sabemos de su gusto por la literatura romántica, pero nada hace que te imagines cual es su verdadera situación en casa.
Recuerdo vagamente al capitán
Blunt, aparece apenas una escena en la novela anterior (creo) y no
me suena que aparezcan los protagonistas de la entrega anterior, aunque
sí, aparece brevemente la protagonista de la próxima novela.
Ya me quedado muy claro
que Mimi Matthews sabe construir historias bonitas y aquí reúne a personajes y
situaciones que le facilitan mucho el camino.
Julia es una joven soñadora que
prefiere pasar el día leyendo o montando a caballo en vez de moverse en
sociedad. Al principio me ha parecido un personaje algo soso, la verdad y sin
grandes complicaciones. No obstante, la autora da un giro sorprendente motivándola
de forma directa a abandonar la mansión familiar donde, supuestamente, vive de
forma acomodada. El entorno familiar —del que no comentaré mucho— me ha
parecido de lo más acertado y algo bastante novedoso en la romántica. Es algo que no queda muy alejado de la
realidad y, no hasta hace mucho, en pequeñas localidades se seguía manteniendo
lo misma idea con las hijas menores y es algo que he llegado a escuchar. No
avanzo detalles para no estropear. La obsesión por la salud de los padres de
Julia, además, da pie a que la autora haga una pequeña incursión en ideas y
costumbres de la época victoriana interesantes.
Julia siempre ha sido una buena
chica y ha seguido las indicaciones de sus padres sin oponer ninguna
resistencia. Sin embargo, las últimas novedades y un hecho muy concreto hacen
que huir ya no sea una opción sino una necesidad.
Jasper Blunt es un héroe de guerra con fama de mala persona —incluso lo tachan de cruel—, aunque pesa más el ser un militar condecorado que su mala fama. La necesidad de cazar una heredera hace que abandone su retiro en una casa destartalada en York en busca de un buen matrimonio que le proporcione el dinero necesario para reconstruir su vida una vez acabada la guerra.
Al final resulta que ni Jasper es
tan cruel ni Julia tiene tan poco carácter y ambos deciden sorprender a la sociedad
escapando a sus alejadas tierras. Jasper me ha gustado mucho, un héroe de
guerra con un corazón enorme, pese a su fama de hombre cruel y malvado, que
hace las delicias de cualquier lectora. Además, me ha gustado la forma en que la autora redime al personaje. Julia pasa de ser una mujer casi
invisible y complaciente a sacar un fuerte carácter de leona.
La relación entre ellos es
bonita. Quizás sus sentimientos, dada las situación que están atravesando, son
demasiado precipitados para mi gusto. Sin embargo, Mimi Matthews consigue que,
aunque sepas claramente qué sienten los dos, parezca que todo acontece de forma
más lenta. En verdad, me ha dado la sensación que es tan solo a nivel físico ese refreno, porque ambos están bastante enamorados —aunque no se lo
confiesen— tras unos pocos encuentros.
De todas formas, se disfruta la
evolución de la pareja con momentos tiernos y palabras bonitas. Y, aunque
siempre digo que a esta autora, para mi gusto, le falta un poquito de chispa y
más situación de tensión, vas leyendo la novela con una sonrisa.
Mi gran «pero» es que hay ciertos misterios que se apresura demasiado en desvelar —o quizás su intención no fuera
que existiera dicho misterio para el lector, tan solo para el otro
protagonista— y sospechar tan pronto y verificar mis intuiciones después, ha
supuesto una pequeña desilusión porque hasta el último momento esperaba —y
deseaba— que, al menos una cosa, no fuera cierta.
Pese a que estamos ante el argumento de «matrimonio de conveniencia», los motivos que provocan dicha unión se salen un poco de lo usual. Por supuesto, no me estoy refiriendo a la necesidad de dinero, eso es el principal, pero hay otros con los que la autora irá redimiendo la mala fama del capitán.
La trama se apoya en ambos
protagonistas, su relación, su conocimiento y poco más necesita la autora para
que resulte una novela atrayente y convincente. Los niños y su importante papel
son un aliciente añadido al igual que la aparición de personajes de su otra
serie.
Quiero destacar el estilo y la forma en que está escrito, la documentación justa para que sus
personajes, acciones y situaciones sean bastante fieles a la época y sin
maquillar los momentos duros que sean necesarios. Su forma de escribir cuidada es un claro
ejemplo de que la buena ambientación no está reñida con una novela exitosa.
Me ha gustado especialmente la
nota aclaratoria en la que especifica el origen de los textos que ha «copiado»
casi de forma literal.
«La bella de Belgrave Square» es de esas historias de superación con momentos duros que consiguen despertar emociones. Me ha gustado mucho.
Ahora toca esperar la historia de
Anne 😉