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3 de septiembre de 2021

The Duke Who Didn't by Courtney Milan


Sinopsis: (traducción personal)

Miss Chloe Fong tiene planes para su vida, listas para sus días y ningún tiempo para tonterías.

Tres años antes, le dijo a su amor de la infancia que podía hablar con ella una vez que paneara ser serio. Esa noche, él desapareció.

Pero ahora ha vuelto, Jeremy Wentworth, el Duque de Lansing, ha vuelto a la pequeña aldea que una vez visitó con la esperanza de cortejar a Chloe. En su defensa, le ha llevado tiempo darse cuenta de que ser serio no era compatible con su personalidad. 

Todo lo que tiene que hacer es convencer a Chloe de que deje sitio en si vida para un tramposo travieso, luego revelar que en todos los años que se conocen, no ha mencionado su nombre real, su título ... ni el hecho menor de que él es dueño de toda su aldea.

Solo una cosa puede salir mal: todo.

¡De vuelta de las vacaciones!, en las que he intentado desconectar de todo, y del ordenador, especialmente 😅 y no he tenido tiempo ni para leer😂. 

Espero que las hayáis disfrutado o estéis a puntito de hacerlo

Reactivo el blog e intento seguir con mis entradas semanales, últimamente estoy teniendo —culpa de mi mala organización y de recomendaciones para ver alguna miniserie— menos tiempo para leer. Tengo pendientes de subir algunas reseñas, aunque ya sabéis que no reseño todo lo que leo, aunque sí intento dejar una brevísima opinión en mi cuenta de goodreads 😉

Opinión personal

Calificación:

Primero de la serie, no traducida, «Wedgeford Trials»

El mes de agosto ha sido el mes de la autora Judith Krantz en el Reto Rita 5.0, #RetoRita5, organizado por los blogs A la cama con un libro y Mi rinconín de lectura. No es una autora que me llame especialmente la atención y, como hace un tiempo me prestaron este libro de Courtney Milan, #RitaMilan, autora comodín, pues ha sido el momento de hacerle un hueco. Además, agosto es un mes que leo poco y tenía muy claro que no iba a poder cumplir subiendo la reseña antes del día 25, así que me lo he tomado con más calma.

De esta autora solo ha leído su serie «Hermanos siniestros». Son unas novelas que recomiendo, porque son divertidas, cuentan con personajes que se salen de la normalidad —algo que siempre se agradece— y, en su conjunto, resultan de lo más entretenidas y, sobre todo, me gustó la tercera, aunque hay que leerla en orden para disfrutarla mucho más.

Además, después de la tormenta mediática que se organizó en USA con el tema de los estereotipos racistas en la romántica, y dado que solo había leído cuatro novelas suyas en las que todos eran blancos anglosajones, cuando tuve la oportunidad de leer este, en el que sus protagonistas son asiáticos, no lo dudé.

En ese sentido tengo que comentar que justo eso ha sido lo interesante de la historia. Tenemos puntos destacables: la protagonista es inglesa pero asiática; el protagonista es de padre inglés y madre china; nadie sabe que él es duque y dueño de toda la aldea.

Al final de la novela, hay una extensa explicación de términos, comidas, apuntes sobre lenguaje, cultura y un breve detalle de pequeños detalles familiares con los que la autora deja patente que en esta serie quiere hacer un pequeño homenaje a sus ancestros.

Chloe Fong vive en una pequeña comunidad, es una joven decidida, independiente y muy unida a su padre, junto a él tienen el firme propósito y sueño de conseguir una salsa que los saque de la pobreza y se haga famosa.

Una de sus principales manías es hacer una lista para todo. Y, justo esa es la excusa de la que se sirve Jeremy para enredarla.

El Duque de Lansing hace tres años que no visita la pequeña aldea de su propiedad a la que tan asiduamente iba de joven. Es un joven encantador, amigo de todos y muy bromista. Hijo de padre inglés y madre china, nunca se ha sentido realmente confortable en su condición de noble inglés.

Jeremy es un personaje con un encanto especial. Lo más interesante ha sido ese conflicto interior entre lo que quiere y lo que debe motivado por esa diferencia de culturas, la británica, exigente, seria y estricta y la asiática, algo más indulgente y, más importante, acorde con su propia personalidad. Era un punto del que me esperaba algo más ya que la autora no llega realmente a profundizar del todo. Desde el principio queda muy patente por cual de las dos se inclina él.

Sobre Chloe tengo poco que comentar, es una joven que me ha resultado algo fría, aunque dulce a la vez. Una joven algo opaca ya que, aunque Jeremy parece tener muy claro lo que la chica siente, me ha resultado muy complicado entenderla. Lo único que la autora se esfuerza en remarcar es esa independencia y el firme propósito de anteponer sus deseos a todo lo demás.

Su relación no tiene sorpresas. Es agradable, desde el minuto uno queda muy claro que ambos están enamorados, un amor que ha devenido con el paso del tiempo y, supuestamente, de esa amistad nacida en los primeros momentos en los que Jeremy aparece en la aldea y respaldado por los pequeños momentos que dos personas puedan compartir tan solo durante una semana al año, por muchos años que pasen.

En relación al romance el gran «pero», en mi opinión, es que carece de conflicto. Es algo que estás todo el rato esperando, que estalle la bomba por algún lado, pues hay varios temas que pueden complicar la relación entre ambos, pero todo fluye de manera directa y fácil y el conflicto queda en nada; y esos puntos de interés que he comentado antes, ahí quedan, sin más. 

Creo que el principal problema es que la relación ocupa un segundo plano para la autora. Courtney Milan antepone el desarrollo de las costumbres de la aldea a la propia relación. Admito que el tema de las recetas y los ingredientes, así como el tema de la salsa me ha parecido que resta demasiado espacio para un desarrollo más extensivo de un romance, que no deja de ser la razón principal por la que leo romántica.

Y dejando de lado que el gran momento del subidón, ese clímax final, no llega nunca, que la autora —si bien refleja el día a día de la comunidad, un poco las diferentes formas de pensar de ambas culturas— tampoco es que profundice en sentimientos internos; ni en luchas personales ni tan siquiera con la diferencia que pueda conllevar las diferentes culturas en las que ambos han vivido, todo al final ha sido un poco como un jarro de agua fría y me he quedado esperando esa originalidad que tanto me ha gustado en las otras novelas que he leído de la autora.

En su conjunto, «The duke who dind’t» —título que está extraído de una frase de la novela— ha sido una lectura entretenida de la que me esperaba muchísimo más. No son muchas las novelas románticas que he leído con personajes y costumbres asiáticas y eso, al mismo tiempo, ha sido interesante y ha ralentizado la lectura. La historia no deja de ser muy sencilla, una relación entre ambos sin altibajos, con ciertos momentos cucos entre ambos y alguna que otra escena subida de tono, pero en su conjunto, me ha parecido una relación muy racional y le ha faltado mucho chispa.

Nota: Sé que me repito, pero he de comentar que la lectura en inglés puede cambiar mi valoración, me resulta mucho más cansado y menos relajado y, además, puede que algunos términos se me escapen o no sea capaz de coger el sentido exacto.


Datos de interés: Ficha del libro: Ficha de la autora: Web de la autora

Pepa

11 de noviembre de 2016

El escándalo de la sufragista de Courtney Milan

Sinopsis:
 
Una sufragista idealista…
La señorita Frederica Marshall, “Free”, había puesto su alma y su corazón en su periódico, famoso por apoyar sin reservas los derechos de las mujeres. Naturalmente, sus enemigos estaban empeñados en destruir su negocio y silenciarla de una vez por todas. Free se negaba a colocarse contra las cuerdas… pero necesitaba más espacio y lo necesitaba ya.
… un granuja endurecido…
La familia de Edward Clark lo había abandonado para que muriera en una comarca en guerra y él había sobrevivido del único modo que había podido, convirtiéndose en un granuja y un falsificador de primera. Cuando la misma familia que lo había dejado por muerto juró arruinar a la señorita Marshall, él le ofreció su ayuda. ¿Y qué si tenía que mentirle? Ella no era más que un peón en su venganza.
… y un escándalo de siete años.
Pero la incontrolable señorita Marshall no tardó en conquistar a Edward. Cuando él se dio cuenta de que su cínico corazón le pertenecía a ella, era demasiado tarde. El único modo de frustrar a sus enemigos era revelar su escandaloso pasado… y cuando la mujer que amaba descubriera lo mucho que le había mentido, la perdería para siempre.

Opinión Personal:

Última entrega de la serie “Hermanos siniestros”, nombre que no termino de entender ya que, como he leído en varios sitios, las mujeres son las protagonistas absolutas de todas las novelas. 
En este caso, no es diferente. Tenemos a Frederica, hermana de Olivier…. Y por lo tanto, con una relación indirecta con el duque de Clermont, Robert Blaisdell, y protagonista de «La guerra de la duquesa». 
Admito que no tenía prisa en ponerme con su lectura, − casi te explican la novela entera en la sinopsis −, pero me conozco, y tenía muy claro que o me ponía ya con ella, o al final, sería otro de esos tantos títulos que terminan en el olvido.
No me arrepiento. Lo cierto es que pese a los peros que le he encontrado y a que, quizás, sea el más flojo de todos, es una buena lectura, entretenida y, en ciertas partes, original; y con diálogos que la hacen estar por encima de la media.

Federica, − Free, curiosa la forma corta de su nombre − es independiente, gracias al dinero que le legó su tía, otra de las mujeres que han destacado en esta serie, creó su propia empresa, nada menos que un periódico dirigido especialmente a las féminas.

Es una persona valiente que, como la autora aclara al final en sus notas, pudo ser totalmente real y tras la que se esconden algunas hazañas perpetradas por mujeres reales de la época.− Así que no os perdáis sus comentarios, como en todas sus obras nos ayudan a calcular el cuidado con el que la autora se documenta a la hora de escribir sus novelas −. Ni sus ideas ni sus convicciones le ayudan a tener una vida fácil, pero ella no duda en mantenerse firme y plantar cara a todas sus dificultades y, como en las anteriores entregas, su papel es esencial para la autora a la hora de plasmar y aplaudir que gracias a mujeres que despuntaron en su época y que decidieron decir basta y luchar por lo que creían, ahora nuestra vida es un poco más fácil.

Edward Clark es un granuja encantador. A medida que avanzas en la lectura, te das cuenta de que la palabra granuja, por mucho que él mimo se empeñe en emplearla, no lo describe en absoluto. Es un hombre que ha sufrido y cuya meta es la venganza. Ese objetivo viene a quedar en segundo plano cuando conoce a lo que, sin quererlo, pasa a ser el centro de su vida: la mujer que le ha robado el corazón y de la que no se siente merecedor. 
Es un encanto, un hombre con ideas adelantadas para su época, al igual que sus predecesores.
Su vida no ha sido fácil y, he de admitir, que si algo me ha parecido flojo es la explicación de su pasado. Sí. Tanto renegar de él, tanto sentirse menos y el pasaje en el que, por fin!!!, la autora nos desvela sus desdichas está contado de forma algo impersonal, tanto que ha provocado que haya pensado que sus motivaciones no están a la altura de su actitud, y ha dejado un poco mal parado al personaje, no en cuanto al encanto que transmite, pero sí en cuanto a la constitución de su coherencia se refiere. 

La trama cuenta con un pequeño misterio, que no dura mucho, pero que da agilidad a la lectura y una excusa para desarrollar al personaje femenino con unos diálogos que son la parte fuerte de la novela, como esta autora nos tiene acostumbradas. 
La historia entre ellos no guarda muchos secretos aunque, hacia la mitad de la novela, casi se da por finalizada y es ahí donde la novela se me ha desinflado un poco. Cierto que la autora debía darle un giro a su relación y empezar de nuevo. En ese punto ha perdido parte de la originalidad y se ha convertido en una novela más al uso, aunque admito que la constancia y la coherencia de Free no pierde ni un ápice de su fuerza. Siendo, en mi opinión y otra vez, el punto fuerte de la novela.

Aparecerán de nuevo los protagonistas de los títulos anteriores y creo que algunos secundarios quedan en esta ocasión un poco desdibujados, el caso de James, el malo de la historia del que en definitiva sabemos muy poco. Desaprovechados me han parecido también los verdaderos amigos de Edward, Patrick y Stephen, así como su pasado y, aplaudo la aparición sutil de los sentimientos entre dos mujeres, aunque me hubiera encantado que se hiciera más hincapié en ellos.

En resumen, aunque creo que no es la mejor historia de la serie, me ha parecido un buen cierre para «Los hermanos siniestros». Me gustan las temáticas que esta autora escoge para sus publicaciones, su estilo directo y sus diálogos ágiles y, en algunas ocasiones, irónicos y mordaces. Sus historias resultan frescas e interesantes y reflejan siempre las dificultades que la mujer tenía a finales del siglo XIX. 

Ficha de la novela - Web de la autora

Pepa 

4 de noviembre de 2016

La conspiración de la condesa de Courney Milan

Sinoposis:
Sebastian Malheur era un libertino de los más peligrosos, un libertino educado. Cuando no escandalizaba a las damas en el dormitorio, ultrajaba a la buena sociedad con sus teorías científicas. Era un hombre deseado, injuriado, aclamado y despreciado… y se reía de todo ello.
 Violet Waterfield, la condesa viuda de Cambury, por su parte, era muy respetable y quería seguir así. Pero tenía un secreto muy deshonroso, un secreto que la vinculaba de un modo irrevocable con el canalla más famoso de Inglaterra. Las teorías científicas de Sebastian no eran suyas, eran de ella.
 Por eso, cuando Sebastian amenazó con disolver su conspiración de años, ella intentó hacer lo que fuera por salvar su colaboración… aunque eso implicara abrir su vulnerable corazón al libertino que podía destruirlo para siempre.

Opinión personal

Puede contener spoilers de las dos entregas anteriores

Tercera entrega de la serie «Los hermanos siniestros» y la que más me ha gustado de los tres. En principio, porque la autora deja de lado temas menos serios y ahonda en más profundidad en el carácter de los protagonistas. Es una novela más intimista que, partiendo de la base de dos personas totalmente opuestas al final te das cuenta de que comparten mucho más que un elevado estatus social. Es una novela de superaciones y este tipo de novelas me suele gustar mucho.

Courtney Milan nos vuelve a presentar a una mujer adelantada a su época, como ya se puede leer en la dedicatoria, es una obra dedicada a todas aquella mujeres inteligentes que dedicaron su tiempo a la ciencia y quienes, debido a la época en la que nacieron, el trabajo de su reconocimiento no recayó en ellas, sino en otros hombres, a veces por voluntad propia, a veces sin tan siquiera su permiso.

Violet es una de esas mujeres. Y sobre ese tema, ya no diré más, ya que es un dato que se desvela en esta tercera entrega y un gran spoiler si no habéis leído los dos anteriores.
Es una mujer no muy agraciada físicamente pero que con creces lo supera su inteligencia. No es un personaje que caiga desde el principio demasiado bien, pero admito que a medida que vas conociendo su historia y lo que fue su matrimonio, la terminas admirando; ya no solo por lo que ha sufrido sino por la templanza con la que ha sabido llevar sus desgracias, en silencio y siguiendo las estrictas normas que marca su madre.
Puede parecer una mujer fría, no obstante, conforme pasan las páginas nos damos cuenta de que estamos ante un genio, y como tal, la autora la dota de ciertas extrañas conductas.


Si algo comparte con Sebastian es su baja autoestima. Sebastian es un hombre al que quieres desde el minuto cero. Y, a lo largo de la novela, ese cariño se va todavía haciendo más grande. Es un amor. Te lo imaginas como un hombre atractivo, con fama de libertino, quizás sí, pero cuya mayor preocupación es hacer feliz a los que le rodean. Ha vivido siempre a la sombra de un hermano que le ha negado siempre su reconocimiento y hace tiempo que vive enamorado de una mujer cuyo amor sabe que es imposible. 

En este tipo de novelas la autora lo tiene más fácil con el tema del romance. Está claro que el amor existe, pero no por eso su relación me ha gustado menos. Desde el primer momento se nota la química que existe entre ambos, pero los dos refrenan sus apetitos, cada cual por motivos diferentes que se desvelan en el momento justo de la trama.
Courney Milan no se precipita y, pese a que esa química está siempre latente, no abusa de escenas subidas de tono y ambos mantienen una relación que me ha gustado mucho. 
Un vínculo basado en el respeto en el que voy a destacar, sobre todo, el comportamiento continuo de Sebastian. Todo paciencia e igualdad, él también es un protagonista adelantado a la época, sin ningún tipo de prejuicios y quien está totalmente enamorado de una mujer tal como es, con sus extrañezas, su carácter a veces amargo y su físico más bien normal, pero al que él sabe encontrar sus encantos.

En definitiva, «La conspiración de la condesa» es una novela más seria, en la que la autora vuelve a abordar el problema de desigualdad de la mujer en la época, tocando temas más bien sensibles, pero con una protagonista a la que al final de la novela conocemos mucha más fortaleza de lo que aparenta, sin ningún tipo de frivolidad. Es una novela de superaciones, de supervivencia, de amor. Ya que el amor está presente en toda sus páginas, del amor sin condiciones y sin esperar nada a cambios.

Creo que de las tres, a pesar de ser la menos divertida ─ y eso que Sebastian tiene salidas que me han arrancado más de una sonrisa , es la que más me ha gustado

Por ahora está siendo una serie muy recomendable, ahora toca leer el último


Datos de interés: Ficha del libro: - Web de la autora:

Pepa

23 de septiembre de 2016

La ventaja de la heredera de Courtney Milan

Sinopsis:
La señorita Jane Fairfield no podía hacer nada bien. Cuando estaba en compañía, siempre decía lo que no debía… y lo decía mucho. Por muy caros que fueran sus vestidos, siempre estaban en el lado contrario del buen gusto. Ni siquiera su inmensa dote podía salvarla de ser objeto de mofa.
 Y eso era precisamente lo que ella quería. Estaba dispuesta a todo, hasta a ser humillada, con tal de seguir soltera y proteger a su hermana.
 El señor Oliver Marshall tenía que hacerlo todo bien. Era hijo bastardo de un duque, criado en circunstancias humildes, y pretendía dar voz y poder a la gente humilde. Si daba un paso en falso, nunca tendría la oportunidad de hacer nada. No le ayudaría acudir al rescate de la mujer equivocada. Y mucho menos le ayudaría enamorarse de ella. Pero la valiente y encantadora Jane tenía algo a lo que él no se podía resistir… aunque eso pudiera implicar el desastre para los dos.

Opinión personal:

Parece que estoy lanzada con esta serie, y puedo decir que es de las pocas que me las estoy leyendo tan seguidas. Es algo que solo hago con alguna lectura conjunta, pero ya que puedo que están todos disponibles, pues lo voy a intentar. Al menos hasta el tercero, ya que el cuarto no termina de llamarme mucho… ya veremos porque esta autora es especialista en presentarte la situación de su siguiente novela llegando al desenlace y luego, aunque no tuvieras idea de seguir… terminas siguiendo!!

En esta entrega «La ventaja de la heredera» nos encontramos con un argumento menos original. La mujer sin posición o elevada alcurnia, pero con una dote demasiado apetitosa para que muchos de los cazafortunas o nobles del momento no puedan evitar poner sus ojos en ella. En este caso, ese tiempo ya ha pasado ya que nuestra protagonista, Jane Fairfield ha puesto todo su empeño en ser lo suficiente mal partido en todos los demás aspectos para que, ahora, el deseo de esos cuantos ya haya desaparecido.
Intenta por todos los medios no casarse. Sus motivos son principalmente dos, aunque tendréis que leer la historia para conocerlos, ya sabéis que no me gusta desvelar ese tipo de detalles.
La autora sigue en su línea, quizás en esta novela el argumento no sea demasiado novedoso, pero no por ello contamos con unos protagonistas menos “al uso”.

Oliver, el hermano bastardo de Robert, entra de lleno en escena. Es un personaje que me gustó mucho en la entrega anterior. Un hombre serio, que ha vivido toda su vida a la sombra de su hermano, deseando ser el que podía haber sido ya que, pese a que nunca le ha faltado el cariño de los suyos y ha crecido en un entorno agradable y lleno de amor, siempre no puede quitarse la espinilla del deseo de reconocimiento social.
Su gran ambición es que el sufragio llegue a las clases menos privilegiadas, y para ello no duda en poner todo su empeño en conseguir codearse con los poderosos del momento. Es un hombre leal y firme, honrado y directo. No me he llevado muchas sorpresas con él, ha sido como me había imaginado, quizás algo frío en ciertos momentos, pero me gustan estos personajes que van con la verdad por delante. Su historia no tendrá muchas sorpresas ya que el amor por la persona equivocada, refiriéndose a alguien que no conviene socialmente, es algo muy manido pero, es aquí donde hace su entrada su pareja. Jane.

Jane es estrafalaria, con gustos raros y extravagantes que, no sabes muy bien si son forzados o al final ha terminado ella misma por disfrutarlos. Es una mujer que dice en todo momento lo que piensa, que suele ser fuera de tono y totalmente incorrecto, y eso provoca más de una escena con diálogos divertidos. Para mí, han sido lo mejor de la novela. Su situación no es muy favorable, con independencia económica gracias a una posición social inconveniente, se ve forzada a no disfrutar de esa libertad. Lo más importante para ella es su hermana y lo hará todo por ella, hasta provocar de lleno un gran ostracismo social. Aunque no termina de conseguir su objetivo.
Como suele ser costumbre de la autora, en esta ocasión volvemos a contar con heroínas de fuerte carácter, mujeres decididas y con ideas modernas para su época. No creo que sea causal que toque temas como el sufragio universal o la injusticia de que los más privilegiados sean los únicos que puedan decidir leyes. Especial mención a un personaje de la India. Son pequeñas críticas que aparecen en sus novelas. Ensalzando y defendiendo no solo a las clases menos pudientes sino, sobre todo, la gran lucha que la mujer ha tenido que llevar durante toda la historia.

Me gustan las historias de esta autora porque sus romances no suelen ser precipitados. Por supuesto, que desde un primer momento los protagonistas se sienten atraídos mutuamente, en principio, por que suelen ser personas que se salen de lo habitual y que marcan una diferencia pero su romance suele ser evolucionado. Se parte de situaciones en las que se ven obligados a compartir parte de su tiempo y, poco a poco, esa atracción evoluciona hacia algo más serio y duradero. Luego ya entran en juego las luchas internas de cada uno y la forma en la que a veces intentan evitar caer en las redes de lo que están sintiendo.

En esta novela, he vuelto a encontrar frases o palabras que no terminan de cuajar en la época en que la historia transcurre. Pero ya no le voy a dar importancia, sus situaciones y conversaciones divertidas, sus protagonistas usuales y esas historias pausadas me parecen más importantes.

No voy a decir que sean historias inolvidables o que me parezcan especialmente bonitas, pero sí que son lecturas frescas escritas de forma ágil y sin ambages que me parecen muy gratificantes mientras dura su lectura.

Ficha de la novela: - Ficha de la autora: 


Pepa 

9 de septiembre de 2016

La guerra de la duquesa de Courtney Milan


Hola!!!!
Antes de nada, ¿qué tal las vacaciones? Las mías geniales, aunque siempre se me hacen cortas y nunca me da tiempo a descansar. Lo que sí hago es desconectar mucho, de mi ciudad y del trabajo y, eso no tiene precio.
No suelo leer mucho, la verdad, tengo muy poco tiempo y también aprovecho para desconectar de la lectura, como mucho, una guía turística. 
Pero hace un tiempo que se terminaron mis vacaciones y me he intentando poner al día con lecturas de esas que llevan mucho tiempo en mi lista de pendientes. Una de las autoras que llevaba tiempo queriendo leer es Courtney Milan y me he leído su serie «Hermanos siniestros».

De la precuela «El affaire de la institutriz», no me decidí a hacer reseña – ya sabéis que no soy muy de relatos cortos, siempre me quedo con ganas de más pero sí que te haces una idea del estilo que tiene una autora y si te pueden gustar sus publicaciones o no. Está claro que aunque, por motivos de extensión, no terminó de conquistarme, sí que de admitir que tienen unos personajes bien construidos y os cuenta una historia con el suficiente detalle como para gustar. Hay cosas que se quedan en el tintero y a mí me hubiera gustado más, pero desvela un hecho importante para la novela «La guerra de la duquesa» que es la relación entre Oliver y Robert y quizás, también, los motivos que provocan que este duque sea el personaje tan poco usual en su época como conocemos en esta novela. Por lo tanto, aunque no es imprescindible su lectura previa, yo sí que la recomiendo. Pero vamos directamente al primero: 

Sinopsis:
 La señorita Minerva Lane era una mujer retraída y callada que se escondía detrás de sus lentes. Después de todo, la última vez que había sido el centro de atención, había acabado muy mal. Hasta tal punto que se había cambiado el nombre para huir de su escandaloso pasado. Si pasaba desapercibida, seguramente no sería la reina de la fiesta, pero tampoco se haría enemigos. Por eso, cuando un apuesto duque llegó a la ciudad, lo último que quería era que se fijara en ella.
 Pero eso fue exactamente lo que ocurrió.
 Porque Robert Blaisdell, el duque de Clermont, no se dejó engañar por su timidez. Cuando aquella mujer adivinó lo que se proponía, comprendió que había algo más en ella que sus anteojos y sus modales cohibidos. Y decidió adivinar todos sus secretos antes de que ella descubriera los de él. Pero al final, la señorita retraída demostró ser la horma de su zapato y algo más.

Opinión personal:

Se podría decir que la originalidad de los personajes de la historia es lo que marca la diferencia con otras tantas novelas que nos cuentan el romance entre dos personajes de diferente posición social, y no tan solo a nivel de alcurnia sino también a nivel de popularidad.

Robert es duque. Disfruta de una situación privilegiada, ya que no tan solo cuenta con el poder que viene dado con su título sino que cuenta con la herencia familiar de su abuelo paterno, algo que en aquella época ya empezaba a escasear y que le da una independencia que no todos los nobles podían mantener.
Es un hombre de marcado atractivo pero que, al contrario que muchos de sus semejantes, guía sus pasos más por sus fuertes principios que por la condición o posición social. Es un rebelde en un mundo ostentoso y privilegiado. Nacido en un matrimonio mal avenido, hace tiempo que dejó atrás los anhelos infantiles de disfrutar de su familia sanguínea y disfruta de la que él mismo ha elegido, unos amigos fieles y un hermano al que le uno tan solo el padre en común.
Huye de los convencionalismos y cuando conoce a Minnie, en unas circunstancias algo inusuales pero un poco tópicas, no puede evitar sentir cierta curiosidad por la mujer inusual que se esconde tras esos anteojos.
Es un hombre que me ha gustado mucho, no sé si ciertas opiniones resultan algo sorprendentes en un personaje de aquellos tiempos, pero estamos ya a finales del siglo diecinueve y ciertas ideas modernas y revolucionarias estaban emergiendo en una sociedad que cada vez tendería más a eliminar los derechos de sangre.
Me ha gustado su coherencia, su lealtad y la naturalidad con la que admite sus sentimientos. Es un hombre con un humor que me ha gustado, inteligente pero no que no tiene miedo a admitir la derrota de una batalla, porque el fin y al cabo, perder una partida no significa perder la guerra.

Minnie es un personaje mucho más repetido en las novelas de la época. Una mujer que intenta pasar desapercibida ya que su única preocupación es que nadie sepa el secreto que lleva gran parte de la vida escondiendo. Una mujer inteligente en extremo, que esconde su intelecto tras una gran capa de ironía y falsa inocencia. Una mujer que lleva tanto tiempo siendo nadie que al final ha terminado por autoconvencerse.
No soy muy fan de estos personajes que parece que esconden su belleza tras unos lentes, anodinos y sosos, pero capaces de levantar las pasiones más desenfrenadas de los protagonistas masculinos, quienes de manera aparente son los únicos capaces de ver la belleza escondida tras unos cristales. Pero otras cualidades son las que me han gustado de Minnie, esos diálogos chispeantes, esa falta de miedo, esa modestia falsa y esas continuas contradicciones en su carácter que la han hecho tan humana.

Decir también que los secundarios me han gustado mucho, Oliver, del que conocimos sus origínense en el relato del que he hablado antes, Sebastian, que ya me ha gustado con ese toque chistoso que esconde mucho y, sobre todo, Violet que ya despunta como una mujer segura de sí misma, con carácter, justo como me gustan las protagonistas y de la que me quedé con muchas ganas de leer su historia.

Su relación me ha gustado. No es un flechazo desde el primer momento, pese a que como ya he dicho a Robert desde el primer momento le inspira una gran curiosidad, su relación se establece más bien de respeto mutuo y cierta amistad que surge ante la inevitable relación que se obligan mutuamente a mantener ante la apuesta que hacen.- Es un amor que surge poco a poco, algo que tanto hecho de menos en las publicaciones actuales. Es una relación de igualdad que se verá cuestionada por las situaciones que les sorprenderán y que les harán elegir entre su corazón y sus principios.

La pluma de Courtney Milan me gusta. Tiene un estilo directo y ágil y combina situaciones usuales con otras que resultan novedosas, en este caso, protagonizadas por Robert. Quizás hay escenas y diálogos que me han resultado demasiado “avanzados” para la época y que me han dejado más que sorprendida pero, como siempre digo, sin leer el original no se puede decir si es cosa de autora o de traducción. Pese a todo, añadir que últimamente me estoy encontrando con varias autoras, algunas de ellas con muchas publicaciones que respaldan su popularidad, que intentan “modernizar” la histórica. Yo todavía me estoy debatiendo entre si es algo que me gusta o no, ya que admito que si leo histórica, principalmente, regencia o época victoriana, es porque me resulta interesante ese “encorsetamiento”- No sé, es una idea para un posible debate.

En su conjunto, «La guerra de la duquesa» me ha resultado una lectura más que agradable. Empieza con mucha fuerza y es posible que pierda un poco de fuelle a raíz de un hecho muy concreto, pero es casi llegando al final, así que en general me ha gustado. Algo que siempre comento es que soy muy partidaria de las novelas donde haya algo que las haga destacar sobre las demás y esta es una trama que tiene ciertos detalles novedosos. 

Datos de interés: Ficha de la novela:  Web de la autora:
 Pepa