Sinopsis:
Vergil Duclairc es un hombre
acostumbrado a salirse con la suya. Como recién nombrado tutor de la señorita
Bianca Kenwood, está decidido a encontrarla y devolverla al hogar familiar
cueste lo que cueste, aunque lo último que podía imaginar era hallar a su
pupila vestida de modo escandaloso cantando en un teatro de dudosa reputación.
Pero aún estaba menos preparado para la implacable atracción que sintió hacia
ella nada más verla, un deseo que no puede permitirse dejar fluir por miedo a
desenmascarar secretos que juro guardar. Por su parte, Bianca no está dispuesta
a abandonar su independencia, pero hay algo irresistible en el apuesto y
persistente vizconde Duclairc que le convierte no solo en el administrador de
su herencia sino también en el dueño de su corazón. La joven descubrirá
enseguida que Vergil es un hombre de profundos secretos y de una sensualidad
turbadora a la que no se puede resistir. Cuando sus vidas están a punto de
cambiar y sus caminos a separarse, crecerá ante ambos un fuego apasionado que
les permitirá luchar contra el mundo al que pertenecen.
Opinión personal:
Sigo con relecturas. De vez en
cuando me encuentro con reseñas que me traen a la memoria libros que he leído
y me han gustado y, teniendo en cuenta lo poco que están publicando ahora de mi
género favorito, pues me da por releerlos. Algunas veces dichas novelas están ya reseñadas en el blog, por lo que no puedo cumplir con mi intención de publicar una reseña semanal, pero quiero leer por placer y no dejarme llevar con la imposición de las publicaciones en el blog, al fin y al cabo, es una afición.
Se nota que esta novela tiene
unos años, más que por lo que pasa, por la temática escogida: tutor que se
enamora de su pupila (a la que no conoce) estuvo muy de moda hace años y creo que
todas las autoras que publicaban en los años buenos de la novela romántica
histórica tienen publicaciones de este estilo. Normalmente son pupilas a las
que acaban de conocer y siempre resultan una sorpresa, ya sea por la edad —no
son niñas— o por, como es este el caso, no son lo que esperaban.
Creo que en esta novela el
equilibrio entre ambos protagonistas está muy conseguido. Normalmente en la historia
suele tener un más peso que el otro o es más destacable porque tiene un carisma
superior.
Bianca es una joven americana con
las ideas muy claras, su paso por Londres es totalmente temporal y un mero
trámite que la acerca a su destino final: convertirse en una afamada cantante
de ópera y cantar en los más prestigiosos escenarios.
Es una muchacha decidida y muy independiente, con un carácter fuerte —no confundir con mal carácter— que ha sido criada con unas normas mucho más relajadas que las que se esperan en la sociedad británica a la que acaba de llegar. Es una protagonista que me ha gustado mucho porque creo que la autora ha conseguido un buen balance entre sus impulsos y la paciencia necesaria para conseguir esperar al momento oportuno. Paso a paso va consiguiente sus metas y tiene un plan trazado al que no quiere tener que renunciar.
Vergil es un personaje algo
taciturno, pero encantador. Su apodo o la imagen que da a la sociedad, serio,
responsable, demasiado sobrio y algo ermitaño es el que da título a la novela.
En realidad, es un hombre inteligente que sabe moverse en el silencio entre dos
aguas y compaginar varias capas sociales.
Es una novela muy de personajes
porque se centra muchísimo en el desarrollo de los sentimientos que se van
forjando entre ambos. Ninguno los quiere, ambos por motivos muy diferentes, pero
se unen en una misma lucha para intentar evitarlos. No obstante, de forma bien
distinta: mientras Vergil se empecina en casarla con otro, Bianca es más sincera
con ella misma y asume sus sentimientos.
De fondo dos cuestiones
importantes que serán la que dan vidilla a la historia. Por un lado, los
motivos por los que se nombra tutor a Duclairc y, de fondo, un tema tan
importante como la muerte del anterior vizconde y hermano mayor de Vergil.
Es un tema que me ha resultado
interesante, no tan solo porque da pie a que entren en escena personajes
secundarios malísimos, de los que hacen brillar a los protagonistas sino porque
toca un tema delicado en aquellos tiempos de una forma ligera, pero concisa y
de peso. Además, descubrir la pequeña cuestión.
Hay un detalle que me ha parecido
muy de la época, que no puedo desvelar, pero que, años después, creo que no hubiera
sido tan evidente o, al menos, otras autoras no hubieses caído en ese tópico.
En conclusión, pese a los años
que hace que esta novela está escrita, creo que no tiene ese aroma a viejuno
como otras, al contrario, es una novela con una protagonista lo suficientemente
moderna como otras que se crean actualmente. Me ha gustado y la recomiendo, no
es una historia ligera porque la autora se lo toma con calma para definir a los
personajes, más por las conversaciones que mantienen y las escenas que protagonizan
que porque nos indica si son así o asá. Es algo que disfruto y que creo que con
la moda actual de leer más y más rápido estamos perdiendo la costumbre de,
simplemente, disfrutar de lo que estamos leyendo.
Tengo también el tercero, aunque recuerdo
que no me gustó tanto, quizás me anime también a continuarla en inglés. Ya
veremos que siempre tengo muy buenas intenciones y después todo queda en el
olvido.
Pepa



No hay comentarios:
Publicar un comentario
En el respeto,la honestidad,el humor,y diferentes caracteres de opiniones.....los comentarios son el bien mas preciado de un bloggero,así que desde ya,gracias por ellos, pero eso si¡¡Porfavor!!!! que el comentario este acorde a la entrada leída, esos comentarios serán devueltos